La derrota del Sevilla FC en el Coliseum ha dejado un sabor amargo. Aunque la trayectoria en LaLiga sigue siendo óptima -es sexto en la tabla con 17 puntos-, la imagen del segundo tiempo no gustó en Nervión. Tres goles encajados ante un Getafe que sólo había anotado cinco en los diez encuentros anteriores señalan un punto débil a trabajar por Luis García Plaza y sus futbolistas.19 goles encajados -el séptimo que más de LaLiga- acumula el equipo sevillista en las once primeras jornadas del campeonato, un registro excesivo que, curiosamente, coincide con los recibidos la pasada campaña a estas alturas , aunque entonces el Sevilla sumaba cuatro puntos menos en la clasificación. La mayor eficiencia de esta campaña tiene al equipo mejor colocado, y también con mejores sensaciones, pero la media de goles encajados sigue por encima de lo esperado.De hecho, el Sevilla ha encajado diez goles en las tres últimas salidas , con ocho tantos encajados tras el intermedio. Tres cayeron en el Ciudad de Valencia ante el Levante, en aquel polémico 3-3 donde encajó dos tantos en la prolongación; cuatro recibió en el Santiago Bernabéu, donde se marchó 2-0 al descanso; y tres goles le marcó el Getafe en un segundo tiempo para olvidar en el Coliseum. Una losa defensiva que pone cuesta arriba obtener réditos lejos de Nervión.Hasta el momento, los de García Plaza sólo han dejado en tres partidos la portería a cero . Fue ante el Valencia (1-0) y Osasuna (2-0) en el Ramón Sánchez-Pizjuán, y ante el Deportivo en Riazor (0-1), en un partido en el que acabó en superioridad numérica. Unos números que exigen un gran rendimiento ofensivo para mantener la dinámica positiva, por lo que García Plaza deberá añadir elementos a su pizarra.Aunque el rendimiento de los defensas está siendo positivo, con un cuarteto consolidado con Juan Iglesias, Castrín, Kike Salas y Suazo, el equipo sevillista pierde consistencia defensiva cuando la presión pierde metros y la zaga se ve obligada a dar pasos atrás. En Getafe fue el mejor ejemplo, con un primer tiempo en el que no recibió disparos a puerta y una segunda parte donde además de encajar tres goles, las llegadas al área de Vlachodimos del conjunto local ya fueron más constantes. La derrota del Sevilla FC en el Coliseum ha dejado un sabor amargo. Aunque la trayectoria en LaLiga sigue siendo óptima -es sexto en la tabla con 17 puntos-, la imagen del segundo tiempo no gustó en Nervión. Tres goles encajados ante un Getafe que sólo había anotado cinco en los diez encuentros anteriores señalan un punto débil a trabajar por Luis García Plaza y sus futbolistas.19 goles encajados -el séptimo que más de LaLiga- acumula el equipo sevillista en las once primeras jornadas del campeonato, un registro excesivo que, curiosamente, coincide con los recibidos la pasada campaña a estas alturas , aunque entonces el Sevilla sumaba cuatro puntos menos en la clasificación. La mayor eficiencia de esta campaña tiene al equipo mejor colocado, y también con mejores sensaciones, pero la media de goles encajados sigue por encima de lo esperado.De hecho, el Sevilla ha encajado diez goles en las tres últimas salidas , con ocho tantos encajados tras el intermedio. Tres cayeron en el Ciudad de Valencia ante el Levante, en aquel polémico 3-3 donde encajó dos tantos en la prolongación; cuatro recibió en el Santiago Bernabéu, donde se marchó 2-0 al descanso; y tres goles le marcó el Getafe en un segundo tiempo para olvidar en el Coliseum. Una losa defensiva que pone cuesta arriba obtener réditos lejos de Nervión.Hasta el momento, los de García Plaza sólo han dejado en tres partidos la portería a cero . Fue ante el Valencia (1-0) y Osasuna (2-0) en el Ramón Sánchez-Pizjuán, y ante el Deportivo en Riazor (0-1), en un partido en el que acabó en superioridad numérica. Unos números que exigen un gran rendimiento ofensivo para mantener la dinámica positiva, por lo que García Plaza deberá añadir elementos a su pizarra.Aunque el rendimiento de los defensas está siendo positivo, con un cuarteto consolidado con Juan Iglesias, Castrín, Kike Salas y Suazo, el equipo sevillista pierde consistencia defensiva cuando la presión pierde metros y la zaga se ve obligada a dar pasos atrás. En Getafe fue el mejor ejemplo, con un primer tiempo en el que no recibió disparos a puerta y una segunda parte donde además de encajar tres goles, las llegadas al área de Vlachodimos del conjunto local ya fueron más constantes.
La derrota del Sevilla FC en el Coliseum ha dejado un sabor amargo. Aunque la trayectoria en LaLiga sigue siendo óptima -es sexto en la tabla con 17 puntos-, la imagen del segundo tiempo no gustó en Nervión. Tres goles encajados ante un Getafe … que sólo había anotado cinco en los diez encuentros anteriores señalan un punto débil a trabajar por Luis García Plaza y sus futbolistas.
19 goles encajados -el séptimo que más de LaLiga- acumula el equipo sevillista en las once primeras jornadas del campeonato, un registro excesivo que, curiosamente, coincide con los recibidos la pasada campaña a estas alturas, aunque entonces el Sevilla sumaba cuatro puntos menos en la clasificación. La mayor eficiencia de esta campaña tiene al equipo mejor colocado, y también con mejores sensaciones, pero la media de goles encajados sigue por encima de lo esperado.
De hecho, el Sevilla ha encajado diez goles en las tres últimas salidas, con ocho tantos encajados tras el intermedio. Tres cayeron en el Ciudad de Valencia ante el Levante, en aquel polémico 3-3 donde encajó dos tantos en la prolongación; cuatro recibió en el Santiago Bernabéu, donde se marchó 2-0 al descanso; y tres goles le marcó el Getafe en un segundo tiempo para olvidar en el Coliseum. Una losa defensiva que pone cuesta arriba obtener réditos lejos de Nervión.
Hasta el momento, los de García Plaza sólo han dejado en tres partidos la portería a cero. Fue ante el Valencia (1-0) y Osasuna (2-0) en el Ramón Sánchez-Pizjuán, y ante el Deportivo en Riazor (0-1), en un partido en el que acabó en superioridad numérica. Unos números que exigen un gran rendimiento ofensivo para mantener la dinámica positiva, por lo que García Plaza deberá añadir elementos a su pizarra.
Aunque el rendimiento de los defensas está siendo positivo, con un cuarteto consolidado con Juan Iglesias, Castrín, Kike Salas y Suazo, el equipo sevillista pierde consistencia defensiva cuando la presión pierde metros y la zaga se ve obligada a dar pasos atrás. En Getafe fue el mejor ejemplo, con un primer tiempo en el que no recibió disparos a puerta y una segunda parte donde además de encajar tres goles, las llegadas al área de Vlachodimos del conjunto local ya fueron más constantes.
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