Andrés Castrín está peleando por hacerse un hueco en el fútbol profesional. Tras su llegada al Sevilla Atlético desde Lugo, por una cantidad cercana a los 200.000 euros, el potente defensor ha conseguido ser un habitual en el trabajo del primer equipo y en su primer año en la elite acumula numerosas experiencia en positivo, aunque también las de sentir cómo las oportunidades que te brinda el fútbol no se pueden desaprovechar. Con un contrato corto por parte de los responsables de la cantera, finalizando el próximo curso, el Sevilla se ha puesto manos a la obra para su renovación y en breve deberá existir un acuerdo por tres años más, hasta 2030, como informó Eldesmarque.Un movimiento que se suma al de otros canteranos que han pasado por este capítulo en los últimos meses. Unos ya asentados en el primer equipo, mientras otros como el juvenil Nico Guillén, a la espera de un contexto más propicio para ir dando pasos hacia un futuro en el Sánchez-Pizjuán. La política del club y de Antonio Cordón en este sentido es afianzar la apuesta canterana en una plantilla que sólo puede reducir costes y limite salarial por este camino, además de con esos fichajes a coste cero que se afana en conseguir el director de fútbol.Con Castrín no han existido demasiadas dudas, por mucho que en el mes de enero se barajase una posible cesión, puesto que el entrenador entonces había recuperado a algunos hombres para esa demarcación y el gallego se iba quedando poco a poco sin minutos, por mucho que en el arranque liguero fuese de los jugadores más destacados, con días oscuros, donde siempre salen señalados los jugadores de la casa.Incluso ha participado en el perfil izquierdo de la defensa de cinco, por mucho que le incomode para la salida de balón. Lo ha soportado y ha salido con nota, como en su duelo con Sorloth el sábado ante el Atlético. A finales de mayo cumplirá 23 años y este verano seguro que a Nervión llegan ofertas por Kike Salas, el más solvente y regular de los defensores. El club se cubre ante posibles salidas de hombres importantes. Castrín formará parte de la plantilla del primer equipo la próxima temporada. Andrés Castrín está peleando por hacerse un hueco en el fútbol profesional. Tras su llegada al Sevilla Atlético desde Lugo, por una cantidad cercana a los 200.000 euros, el potente defensor ha conseguido ser un habitual en el trabajo del primer equipo y en su primer año en la elite acumula numerosas experiencia en positivo, aunque también las de sentir cómo las oportunidades que te brinda el fútbol no se pueden desaprovechar. Con un contrato corto por parte de los responsables de la cantera, finalizando el próximo curso, el Sevilla se ha puesto manos a la obra para su renovación y en breve deberá existir un acuerdo por tres años más, hasta 2030, como informó Eldesmarque.Un movimiento que se suma al de otros canteranos que han pasado por este capítulo en los últimos meses. Unos ya asentados en el primer equipo, mientras otros como el juvenil Nico Guillén, a la espera de un contexto más propicio para ir dando pasos hacia un futuro en el Sánchez-Pizjuán. La política del club y de Antonio Cordón en este sentido es afianzar la apuesta canterana en una plantilla que sólo puede reducir costes y limite salarial por este camino, además de con esos fichajes a coste cero que se afana en conseguir el director de fútbol.Con Castrín no han existido demasiadas dudas, por mucho que en el mes de enero se barajase una posible cesión, puesto que el entrenador entonces había recuperado a algunos hombres para esa demarcación y el gallego se iba quedando poco a poco sin minutos, por mucho que en el arranque liguero fuese de los jugadores más destacados, con días oscuros, donde siempre salen señalados los jugadores de la casa.Incluso ha participado en el perfil izquierdo de la defensa de cinco, por mucho que le incomode para la salida de balón. Lo ha soportado y ha salido con nota, como en su duelo con Sorloth el sábado ante el Atlético. A finales de mayo cumplirá 23 años y este verano seguro que a Nervión llegan ofertas por Kike Salas, el más solvente y regular de los defensores. El club se cubre ante posibles salidas de hombres importantes. Castrín formará parte de la plantilla del primer equipo la próxima temporada.
Andrés Castrín está peleando por hacerse un hueco en el fútbol profesional. Tras su llegada al Sevilla Atlético desde Lugo, por una cantidad cercana a los 200.000 euros, el potente defensor ha conseguido ser un habitual en el trabajo del primer equipo y … en su primer año en la elite acumula numerosas experiencia en positivo, aunque también las de sentir cómo las oportunidades que te brinda el fútbol no se pueden desaprovechar. Con un contrato corto por parte de los responsables de la cantera, finalizando el próximo curso, el Sevilla se ha puesto manos a la obra para su renovación y en breve deberá existir un acuerdo por tres años más, hasta 2030, como informó Eldesmarque.
Un movimiento que se suma al de otros canteranos que han pasado por este capítulo en los últimos meses. Unos ya asentados en el primer equipo, mientras otros como el juvenil Nico Guillén, a la espera de un contexto más propicio para ir dando pasos hacia un futuro en el Sánchez-Pizjuán. La política del club y de Antonio Cordón en este sentido es afianzar la apuesta canterana en una plantilla que sólo puede reducir costes y limite salarial por este camino, además de con esos fichajes a coste cero que se afana en conseguir el director de fútbol.
Con Castrín no han existido demasiadas dudas, por mucho que en el mes de enero se barajase una posible cesión, puesto que el entrenador entonces había recuperado a algunos hombres para esa demarcación y el gallego se iba quedando poco a poco sin minutos, por mucho que en el arranque liguero fuese de los jugadores más destacados, con días oscuros, donde siempre salen señalados los jugadores de la casa.
Incluso ha participado en el perfil izquierdo de la defensa de cinco, por mucho que le incomode para la salida de balón. Lo ha soportado y ha salido con nota, como en su duelo con Sorloth el sábado ante el Atlético. A finales de mayo cumplirá 23 años y este verano seguro que a Nervión llegan ofertas por Kike Salas, el más solvente y regular de los defensores. El club se cubre ante posibles salidas de hombres importantes. Castrín formará parte de la plantilla del primer equipo la próxima temporada.
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