Existen cientos de personas pensando en cómo entrar en la defensa, uno de los pocos sectores que parece inmune ante la contracción de gasto que pueden traer consigo los vaivenes geopolíticos. Para muchos, encontrar el lugar desde el que aterrizar es complejo, pero otros tienen atajos claros, como es el caso de Funditec. El centro tecnológico con sede en Madrid contaba con una plantilla de doctores y años de investigación en tecnologías como la IA para apalancarse y lanzarse a un nuevo proyecto que han bautizado como Miriad.
La compañía nace con el respaldo tecnológico de Funditec, la ambición de hacerse con uno de los nuevos programas del Ministerio y fabricar 40 Taurus en un año
Existen cientos de personas pensando en cómo entrar en la defensa, uno de los pocos sectores que parece inmune ante la contracción de gasto que pueden traer consigo los vaivenes geopolíticos. Para muchos, encontrar el lugar desde el que aterrizar es complejo, pero otros tienen atajos claros, como es el caso de Funditec. El centro tecnológico con sede en Madrid contaba con una plantilla de doctores y años de investigación en tecnologías como la IA para apalancarse y lanzarse a un nuevo proyecto que han bautizado como Miriad.
La flamante compañía ha nacido con la ambición de convertirse en un Tier 1 para el Ministerio de Defensa en uno de los campos más en boga del sector: los vehículos autónomos. «Hay mucho recorrido para aportar y desarrollar nuevas tecnologías en lo que son vehículos aéreos, navales y terrestres. Repito, es una necesidad imperiosa y esto viene marcado por Europa (…) Yo creo que en un año esta compañía va a tener un posicionamiento relevante para defensa», señala en una entrevista con Actualidad Económica, Antonio Navarro Rodríguez, presidente de Miriad Global.
«El vehículo autónomo hoy por hoy es necesario, tal y como geopolíticamente se están planteando las guerras. Tú hoy no puedes enviar soldados al frente, a la kill-zone, y lo que debes de enviar son vehículos autónomos que te permitan realizar una primera actuación», subraya el directivo desde la primera nave de la compañía en San Fernando de Henares.
Entre las paredes de su incipiente complejo se encuentra, sin acceso aún para las cámaras, la maqueta del Taurus, el primer vehículo terrestre que ha desarrollado Miriad que apunta a ser la primera compra que les haga el Ministerio de Defensa. El Taurus cuenta con una autonomía de 100 kilómetros en batería, ampliables hasta otros 400 con la unidad auxiliar.
El vehículo alcanza una velocidad máxima de 80 kilómetros por hora y cuenta con una plataforma de 4,2 metros de largo y 1,65 de alto, a lo que habría que sumar la torre de armamento que podría incorporar si se requiere para la misión. En total, pesa unos 4.500 kilos.
Navarro explica que en Ucrania la zona en que los soldados no pueden entrar si no quieren arriesgar (aún más) su vida es ya de 50 kilómetros, por lo que estos vehículos están llamados a ocupar un lugar clave a la hora de hacer misiones en esa línea de frente. Desde la vigilancia a operaciones con más complejidad, gracias a los algoritmos que han desarrollado 35 investigadores para conseguir una gestión completamente autónoma.
El alumbramiento de Miriad se hace con un plan industrial que pasa por que la empresa realice su propia electrónica en Getafe y llegue al mercado con la promesa de poder poner en funcionamiento en un año entre 32 y 40 vehículos. «En España hay mucha capacidad para tener algo que decir en electrónica», apunta el máximo directivo de la compañía, que cree que puede situar a la empresa como uno de los principales contratistas de defensa en este segmento. Para reforzar esta pata, la empresa adquirió la semana pasada Insyte Instalaciones
«Yo creo que hay hueco y es bueno que haya varios Tier 1 en la industria de defensa española», subraya Navarro en alusión a las empresas que se adjudican programas y luego subcontratan al resto de la industria para distintos componentes. En ese horizonte es clave adjudicarse un ansiado «programa». Para ello, el primer paso es la presentación oficial del vehículo, que se hará la próxima semana, y luego aprovechar el impulso público que está haciendo el Gobierno a la innovación en defensa.
El Ministerio acaba de publicar la Estrategia de Tecnología e Innovación para la Defensa que reserva un lugar central para losvehículos no tripulados. A ello se unen convocatorias como las del Centro para el Desarrollo Tecnológico, que ya ha lanzado su primer programa de misiones orientadas a desarrollar nuevas tecnologías de seguridad, especialmente en los drones.
«Nuestro plan de negocio es de llegar a una facturación a cinco años de entre 35 y 50 millones de euros. Evidentemente, si sale un programa pues esto se dispararía», remarca Navarro, que defiende el rol central que juega esta figura que compromete trabajo para varios años. «Si ves a todas las grandes compañías, los programas incrementan las facturaciones en 200% y 300%. Esto es bueno para el país. Creas empleo de calidad, el PIB se incrementa, es una industria de largo recorrido, aunque algunas personas han dicho que es una industria oportunista, no es oportunista, hay una necesidad. Y Europa necesita tener su propia soberanía en defensa», incide el directivo.
El plan de futuro más allá del programa de Miriad es menos innovador que su tecnología. Por un lado, estudia usos duales del vehículo para unidades como la UME o cuerpos como la Guardia Civil. Por otro, el crecimiento en Europa, donde ya ha mantenido reuniones con varios países de la Unión Europea y también con la propia Comisión y el equipo del comisario de Defensa, Andrius Kubilius.
«En una de las reuniones, me dijeron: ‘Mira, Antonio, ¿cuántos vehículos podéis suministrar ya?’. Y no para Ucrania, sino para tener capacidades en las fronteras, donde hay problemas como en la parte norte. No hay capacidad para tener suficientes soldados ahí, ni tiene sentido», explica Navarro, que cierra la puerta a que el grupo ataque otros verticales del negocio de la defensa. «No vamos a competir con otros actores de la defensa en otras cosas. Somos lo que hemos desarrollado», resume.
La expansión futura. La otra parte del plan es expandir la familia de vehículos. La compañía nació tras la compra por parte de Funditec de Erys Engineering. Sus directivos, al igual que Navarro, han reinvertido en Miriad. La empresa está controlada al 60% por Funditec. La estrategia contempla abordar los tres dominios: terrestre, naval y aéreo, donde la empresa ha reforzado su plantilla con ingenieros aeronáuticos.
La idea final es que la tecnología de mando y control de Miriad sirva como una plataforma autónoma tipo enjambre, que permita que los distintos vehículos se comuniquen y actúen de forma coordinada. Entre los proyectos de la compañía se encuentran el Falcon, un dron ligero para vigilancia, y el Aries, otro vehículo terrestre que incorpora capacidades de guerra electrónica frente a sistemas enemigos.
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