Imaginen una España en la que tres de cada cuatro personas que deciden encender el televisor a las nueve de la noche se ponen de acuerdo para sintonizar exactamente lo mismo. No es una distopía de ciencia ficción, es lo que ocurrió anoche. Los cuartos de final de la Copa Mundial entre España y Bélgica congelaron el país y destruyeron todos los audímetros, firmando una cuota de pantalla estratosférica del 76,5% en su emisión simultánea -La 1, Teledeporte, La 2 y Dazn-.
El choque ante Bélgica en cuartos de final paraliza el país y destroza los audímetros con un salvaje 76,5% de cuota de pantalla y más de 11 millones de espectadores pegados al televisor
Imaginen una España en la que tres de cada cuatro personas que deciden encender el televisor a las nueve de la noche se ponen de acuerdo para sintonizar exactamente lo mismo. No es una distopía de ciencia ficción, es lo que ocurrió anoche. Los cuartos de final de la Copa Mundial entre España y Bélgica congelaron el país y destruyeron todos los audímetros, firmando una cuota de pantalla estratosférica del 76,5% en su emisión simultánea -La 1, Teledeporte, La 2 y Dazn-.
Una auténtica marea humana de 11.454.000 espectadores de media empujó a la Selección a través de la televisión lineal y en diferido. Si sumamos a todos aquellos que se asomaron aunque fuera por un instante a sufrir o celebrar con el equipo, la cifra de espectadores únicos se dispara hasta rozar los 16 millones de personas (15.930.000).
La estrategia de emisión multipantalla (el encuentro se pudo seguir a través de cuatro opciones simultáneas) dejó claro cuál es la casa del fútbol en abierto. La 1 se llevó la parte del león al congregar a 10.137.000 aficionados y registrar por sí sola un aplastante 67,7% de cuota.
Las migajas del pastel se las repartieron entre la oferta de pago de DAZN Mundial (4,2% de cuota y 634.000 espectadores de media) y el refuerzo de los canales públicos tradicionales, con Teledeporte (2,6%) y La 2 (2%) como testigos del pase a semifinales.
A las 22.51 horas, la tensión contenida llevó a La 1 a tocar su techo diario con un pico salvaje de 11.671.000 espectadores simultáneos pegados a la pantalla, convirtiéndose en el minuto de oro del día, el minuto en el que más personas estaban viendo la televisión, lo mismo en la televisión.
Al desgranar el perfil de quiénes estaban al otro lado del televisor, los datos revelan un fenómeno sociológico fascinante. El fútbol ya no es solo cosa de nostálgicos: la Generación Z y los más jóvenes lideraron la euforia. Un inverosímil 91,9% de los jóvenes entre 13 y 24 años estuvo pegado al partido, seguidos muy de cerca por los niños de 4 a 12 años (89,7%). Los mayores de 75 años demostraron una resistencia encomiable con un 58,4% de cuota de pantalla.
Por sexos, la brecha habitual del deporte rey se estrechó notablemente ante la magnitud de la cita: el 82,6% de los hombres y el 70,3% de las mujeres en consumo televisivo eligieron el España-Bélgica.
Geográficamente, la pasión se vivió con distinta intensidad según la Comunidad Autónoma. La Comunidad de Madrid capitaneó el entusiasmo nacional con un monumental 85,6% de cuota de pantalla. Murcia y Navarra registraron unos magníficos 80,2% y 79,6%, respectivamente. Aunque con números que firmaría cualquier final histórica, los gallegos marcaron el mínimo del país con un aun así rotundo 68,8%.
Este choque contra Bélgica no es una anomalía aislada, sino la punta del iceberg de un torneo que mantiene en vilo al país desde el pasado 11 de junio. En apenas un mes de competición, la televisión tradicional ha servido 97 partidos distribuidos en 348 emisiones y más de 571 horas de cobertura. El resultado global asusta: 35.812.000 españoles (el 75,3% de la población total del país) han sintonizado el Mundial en algún momento.
El España-Bélgica se acomoda con orgullo en la segunda posición del ránking histórico del torneo, solo superado por el dramático derbi ibérico contra Portugal en octavos de final, que retiene el récord absoluto del campeonato con 12,8 millones de espectadores de media y el minuto más visto del torneo (12,5 millones a las 23.01h).
Como curiosidad, el interés decae cuando España no está en el césped, aunque los cuartos de final entre Francia y Marruecos demostraron que el buen fútbol vende, firmando un gran 56,5% de cuota (7,3 millones de espectadores de media).
Con las semifinales a la vuelta de la esquina y la fiebre por la Selección en máximos históricos, la televisión en España se prepara para romper sus propios límites. La gran pregunta ya no es si España ganará el Mundial, sino cuántos audímetros más saltarán por los aires en el intento.
En el otro lado, el resto de cadenas para las que competir contra el monstruo del Mundial es una utopía. Aún así, la estrategia de Antena 3 de retrasar la emisión de la segunda semifinal de Tu cara me suena (emitida en directo) hasta que acabase el partido fue un rotundo acierto, pues el programa logró un 18% de cuota de pantalla y más de 1,1 millones de espectadores de media.
Muy lejos, Telecinco, que prefirió no arriesgarse y emitió un resumen de los mejores momentos de ¡De Viernes! que se quedó en un 3,8% de cuota de pantalla.
Al que le sirvió de poco los datos de audiencia del partido fue a David Broncano y a La Revuelta. El programa, aunque superó el doble dígito en su emisión tras el encuentro, se quedó en un 10,9% de share y poco más de un millón de espectadores, muy lejos del empuje que está dando el Mundial a otras ofertas del prime time de la pública, como, por ejemplo El perro andaluz by Manu Sánchez que el jueves aprovechó el tiró del partido entre Marruecos y Francia para superar el 20% de cuota de pantalla.
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