La Diputación Permanente del Congreso de los Diputados ha acogido este martes un tenso debate político centrado en la gestión del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, tras el trágico accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha dejado un balance de 69 personas fallecidas y decenas de heridos. La comparecencia del titular de Transportes se produce tan solo nueve meses después del siniestro registrado en enero en Adamuz (Córdoba), una acumulación de catástrofes en la alta velocidad que ha llevado a la oposición en bloque a exigir su dimisión inmediata y ha abierto profundas fisuras con los socios parlamentarios del Ejecutivo.
La Diputación Permanente del Congreso de los Diputados ha acogido este martes un tenso debate político centrado en la gestión del ministro de Transportes y Movi
La Diputación Permanente del Congreso de los Diputados ha acogido este martes un tenso debate político centrado en la gestión del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, tras el trágico accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha dejado un balance de 69 personas fallecidas y decenas de heridos. La comparecencia del titular de Transportes se produce tan solo nueve meses después del siniestro registrado en enero en Adamuz (Córdoba), una acumulación de catástrofes en la alta velocidad que ha llevado a la oposición en bloque a exigir su dimisión inmediata y ha abierto profundas fisuras con los socios parlamentarios del Ejecutivo.
Durante la sesión, la portavoz del Partido Popular, Ester Muñoz, ha arremetido duramente contra el ministro acusándole de pretender confundir «cínicamente la sobreexposición pública con la asunción de responsabilidades». La dirigente popular ha calificado la actuación del Gobierno de «nauseabunda», recriminando a Puente que permaneciera inactivo desde la tragedia de Córdoba. «Todo lo que ha podido fallar, ha fallado. No es un fallo puntual, es sistémico. Y no es una casualidad, es una causalidad de todas sus decisiones, sus acciones y sus omisiones», ha enfatizado Muñoz, censurando además que el Ministerio haya situado «la seguridad por detrás de sus intereses, elevando la velocidad a 350 kilómetros para hacerse un vídeo regalándole un pin a sus compañeros».
Desde las filas de Vox, su portavoz Pepa Rodríguez de Millán ha preguntado de forma directa al ministro si puede conciliar el sueño teniendo «116 muertes a sus espaldas» tras los dos siniestros ferroviarios. La representante parlamentaria ha afirmado que «En el amasijo calcinado del terraplén de Urda se concentra toda la degradación a la que este Gobierno nos ha llevado», acusando a Puente de actuar como un «títere» al servicio del presidente Pedro Sánchez para armar una estrategia que «salve mínimamente la campaña electoral». Tras advertir que exigirán responsabilidades penales, los diputados de la formación de derecha radical han abandonado el hemiciclo.
Por su parte, las fuerzas políticas que apoyan al Gobierno han mantenido una postura crítica, aunque con matices. La portavoz de Sumar, Verónica Martínez Barbero, ha reclamado la salida del ministro de la cartera de Transportes. «Desde el Frente Amplio le pedimos que dimita, se lo pedimos con respeto, reconociendo su trayectoria y convencidas de que asumir esa responsabilidad sería un último servicio valioso desde su ministerio. Y créame que lo decimos de verdad porque pensamos que también es lo mejor para usted», ha manifestado Barbero. En esta misma línea, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha afirmado que «alguien se tiene que hacer cargo» del desastre, señalando que la continuidad del titular de la cartera es «accesoria» frente a la necesidad de analizar el modelo ferroviario. Rufián ha remarcado que «Su continuidad o no es una distracción, lo importante es si el sistema ferroviario español, concretamente la alta velocidad, es sostenible, segura y eficiente», añadiendo que la respuesta es «inequívocamente no».
El debate parlamentario ha estado marcado de igual modo por las críticas a las consecuencias de la desregulación del transporte en tren. Rufián ha denunciado el deterioro del servicio desde la apertura del mercado, aseverando que «No es debatible, aquí hay algo que se ha hecho mal durante muchos años. El denominado orgullo nacional de la alta velocidad ha sido una farsa, y los culpables de todo esto tienen nombres y apellidos: El primero el PP con sus recortes y el segundo el PSOE con la aplicación de una liberalización salvaje». Asimismo, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha considerado que «el verdadero error humano» reside en la «liberalización» e instó a la renacionalización del sistema. Los grupos de la izquierda han coincidido además en afear la filtración de grabaciones de los operarios para «culpabilizar a un trabajador», advirtiendo Rufián que «Para vergüenza de la izquierda cayeron en lo mismo que el Partido Popular en Angrois, que fue amargarle la vida al maquinista».
En representación del Grupo Socialista, el portavoz Patxi López ha salido en defensa del ministro sosteniendo que «El ministro debe dimitir por estar donde tenía que estar, por dar la cara y no hacer como hicieron otros un ejercicio de escapismo». López ha argumentado que «señalar al ministro y pedir su dimisión ni esclarece el accidente ni protege al siguiente viajero», recalcando que «La responsabilidad del ministro no es quitarse de en medio, es explicar lo sucedido y asegurar la implantación de medidas concretas como ya se ha empezado a hacer hoy».
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