Aitor Martínez, subcampeón de Europa júnior de ciclismo tras el tropiezo de Noval

El guion previsible del ciclismo de selecciones saltó por los aires en el Campeonato de Europa júnior de Liubliana. Todo estaba dispuesto para un nuevo monólogo de Benjamín Noval , flanqueado por la aureola del doblete dorado conquistado en Montreal y escoltado por una selección española volcada en su figura. Sin embargo, las carreteras eslovenas reservaban un desenlace bien distinto: el noruego Elias Dybing se alzó con la medalla de oro tras una exhibición en solitario, mientras que el español Aitor Martínez firmó una proeza memorable al adjudicarse la plata —apenas siete días después de finalizar en la 42.ª posición del Mundial—, acompañados en el podio por el neerlandés Jop van den Biggelaar.La prueba, disputada sobre un exigente trazado de 110,5 kilómetros y cinco ascensiones a la cota de Možjanca, echó a andar bajo una calma tensa. España no tardó en mover ficha por medio de Darío Gimeno, incrustado en una fuga de cuatro unidades que llegó a disfrutar de una brecha en solitario de 18 segundos a 72 kilómetros del término. Neutralizada la tentativa por el gran grupo apenas cinco kilómetros después, la carrera se adentró en una fase de hostilidades desatadas. El suizo Antoine Salamin abrió el fuego, al que respondió el local Gal Stare junto al español Hugo Muñoz y el italiano Enrico Andrea Balliana. Stare se desgajó en solitario en las rampas de Mozjanca y, al calor del público esloveno, estiró su renta por encima del minuto.A 37 kilómetros de la línea de meta hizo su aparición el gran favorito. Ataviado con el maillot arcoíris, Noval aceleró de manera brutal en la subida, redujo la cabeza a un selecto sexteto y acortó la desventaja con Stare a una veintena de segundos. Parecía la antesala de la ejecución habitual del asturiano, pero la neutralización posterior reagrupó a más de diez unidades en la trinchera delantera. Fue el momento en que Aitor Martínez asumió la responsabilidad estratégica: el madrileño demarró a 23 kilómetros del final, cazó a Stare un kilómetro más tarde y distanció en 27 segundos al grupo de Noval, secundado por dos compañeros de selección prestos a preparar la acometida definitiva.Sin embargo, el golpe de gracia de la escuadra española jamás llegó a consumarse. A 18 kilómetros del remate, la escuadra de cabeza ensanchó su margen a 30 segundos —42 a falta de 16—, mientras la figura de Noval se desdibujaba irremisiblemente en el grupo perseguidor. Martínez asestó un nuevo hachazo a 15 kilómetros de meta, descolgó al esloveno Stare y hundió al grupo del campeón mundial a 47 segundos. En ese instante de máxima exigencia brotó el ataque decisivo de Dybing. Martínez trató de soldarse a la rueda del nórdico sin éxito. A 12 kilómetros de la llegada, el noruego navegaba con 20 segundos sobre el español y 35 respecto al dúo neerlandés. La desesperada contraofensiva de Noval, que volvió a demarrar a la desesperada, resultó estéril: a 9 kilómetros perdía ya un minuto y las opciones de podio se evaporaban de forma definitiva.Los últimos kilómetros se transformaron en un paseo triunfal hacia el título para Dybing, que selló el triunfo en un tiempo de 2 horas, 42 minutos y 40 segundos. A cinco kilómetros del desenlace, el nórdico conservaba casi medio minuto sobre la primera unidad perseguidora, en la que Martínez lanzó un último y definitivo movimiento para amarrar el metal de plata. Con el oro sentenciado, la lucha por los puestos de honor se resolvió al esprint: el madrileño superó a Van den Biggelaar a diez segundos del vencedor, mientras que los belgas Vic De Smet y Sander Willems, llamados a disputar la volata al frente del paquete perseguidor a 15 segundos, debieron conformarse con la quinta y la sexta plaza.Para Benjamín Noval, decimosexto a 15 segundos del ganador, la jornada supuso un amargo paréntesis tras su exhibición inolvidable en Montreal, donde necesitó hasta cinco ataques para fulminar la resistencia de sus rivales. En esta ocasión, la carrera discurrió a un ritmo estratosférico y se decidió demasiado lejos de su radio de acción. La cara de la moneda la ofreció Aitor Martínez, protagonista de la actuación de su vida para dar una medalla de plata de un valor incalculable al ciclismo español.El flamante campeón del mundo tendrá la oportunidad de saldar cuentas este miércoles 7 en la prueba de contrarreloj individual sobre 22 kilómetros, que volverá a incluir el paso por la cota de Mozjanca. Una cita con el cronómetro en la que, además, celebrará la mayoría de edad. El guion previsible del ciclismo de selecciones saltó por los aires en el Campeonato de Europa júnior de Liubliana. Todo estaba dispuesto para un nuevo monólogo de Benjamín Noval , flanqueado por la aureola del doblete dorado conquistado en Montreal y escoltado por una selección española volcada en su figura. Sin embargo, las carreteras eslovenas reservaban un desenlace bien distinto: el noruego Elias Dybing se alzó con la medalla de oro tras una exhibición en solitario, mientras que el español Aitor Martínez firmó una proeza memorable al adjudicarse la plata —apenas siete días después de finalizar en la 42.ª posición del Mundial—, acompañados en el podio por el neerlandés Jop van den Biggelaar.La prueba, disputada sobre un exigente trazado de 110,5 kilómetros y cinco ascensiones a la cota de Možjanca, echó a andar bajo una calma tensa. España no tardó en mover ficha por medio de Darío Gimeno, incrustado en una fuga de cuatro unidades que llegó a disfrutar de una brecha en solitario de 18 segundos a 72 kilómetros del término. Neutralizada la tentativa por el gran grupo apenas cinco kilómetros después, la carrera se adentró en una fase de hostilidades desatadas. El suizo Antoine Salamin abrió el fuego, al que respondió el local Gal Stare junto al español Hugo Muñoz y el italiano Enrico Andrea Balliana. Stare se desgajó en solitario en las rampas de Mozjanca y, al calor del público esloveno, estiró su renta por encima del minuto.A 37 kilómetros de la línea de meta hizo su aparición el gran favorito. Ataviado con el maillot arcoíris, Noval aceleró de manera brutal en la subida, redujo la cabeza a un selecto sexteto y acortó la desventaja con Stare a una veintena de segundos. Parecía la antesala de la ejecución habitual del asturiano, pero la neutralización posterior reagrupó a más de diez unidades en la trinchera delantera. Fue el momento en que Aitor Martínez asumió la responsabilidad estratégica: el madrileño demarró a 23 kilómetros del final, cazó a Stare un kilómetro más tarde y distanció en 27 segundos al grupo de Noval, secundado por dos compañeros de selección prestos a preparar la acometida definitiva.Sin embargo, el golpe de gracia de la escuadra española jamás llegó a consumarse. A 18 kilómetros del remate, la escuadra de cabeza ensanchó su margen a 30 segundos —42 a falta de 16—, mientras la figura de Noval se desdibujaba irremisiblemente en el grupo perseguidor. Martínez asestó un nuevo hachazo a 15 kilómetros de meta, descolgó al esloveno Stare y hundió al grupo del campeón mundial a 47 segundos. En ese instante de máxima exigencia brotó el ataque decisivo de Dybing. Martínez trató de soldarse a la rueda del nórdico sin éxito. A 12 kilómetros de la llegada, el noruego navegaba con 20 segundos sobre el español y 35 respecto al dúo neerlandés. La desesperada contraofensiva de Noval, que volvió a demarrar a la desesperada, resultó estéril: a 9 kilómetros perdía ya un minuto y las opciones de podio se evaporaban de forma definitiva.Los últimos kilómetros se transformaron en un paseo triunfal hacia el título para Dybing, que selló el triunfo en un tiempo de 2 horas, 42 minutos y 40 segundos. A cinco kilómetros del desenlace, el nórdico conservaba casi medio minuto sobre la primera unidad perseguidora, en la que Martínez lanzó un último y definitivo movimiento para amarrar el metal de plata. Con el oro sentenciado, la lucha por los puestos de honor se resolvió al esprint: el madrileño superó a Van den Biggelaar a diez segundos del vencedor, mientras que los belgas Vic De Smet y Sander Willems, llamados a disputar la volata al frente del paquete perseguidor a 15 segundos, debieron conformarse con la quinta y la sexta plaza.Para Benjamín Noval, decimosexto a 15 segundos del ganador, la jornada supuso un amargo paréntesis tras su exhibición inolvidable en Montreal, donde necesitó hasta cinco ataques para fulminar la resistencia de sus rivales. En esta ocasión, la carrera discurrió a un ritmo estratosférico y se decidió demasiado lejos de su radio de acción. La cara de la moneda la ofreció Aitor Martínez, protagonista de la actuación de su vida para dar una medalla de plata de un valor incalculable al ciclismo español.El flamante campeón del mundo tendrá la oportunidad de saldar cuentas este miércoles 7 en la prueba de contrarreloj individual sobre 22 kilómetros, que volverá a incluir el paso por la cota de Mozjanca. Una cita con el cronómetro en la que, además, celebrará la mayoría de edad.  

El guion previsible del ciclismo de selecciones saltó por los aires en el Campeonato de Europa júnior de Liubliana. Todo estaba dispuesto para un nuevo monólogo de Benjamín Noval, flanqueado por la aureola del doblete dorado conquistado en Montreal y escoltado por una selección … española volcada en su figura. Sin embargo, las carreteras eslovenas reservaban un desenlace bien distinto: el noruego Elias Dybing se alzó con la medalla de oro tras una exhibición en solitario, mientras que el español Aitor Martínez firmó una proeza memorable al adjudicarse la plata —apenas siete días después de finalizar en la 42.ª posición del Mundial—, acompañados en el podio por el neerlandés Jop van den Biggelaar.

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