Álex Baena: «Ser futbolista no puede ser un trabajo»

Sometido por su timidez natural, Álex Baena (Roquetas del Mar, Almería, 24 años) consulta su móvil mientras los empleados de la Federación ayudan a colocar una mesa para la entrevista en el set destinado en la Baylor School en Chattanooga. Tipo afable y considerado, el jugador del Atlético charla con este periódico después de anotar el gol ante Uruguay que le otorgó la victoria a España en el último partido de la primera fase del Mundial, y antes del cruce de dieciseisavos de final este jueves ante Austria.¿Qué tiene de especial realmente para un futbolista disputar un Mundial?  Cuando yo era pequeño vi a Íker Casillas levantar esa copa y siempre soñaba con poder estar en una foto así. Eso te mueve durante años. Estás con los mejores jugadores del mundo, las mejores selecciones del mundo y creo que es algo que no que no vives en otra competición.Noticia relacionada general No No Mundial / Selección española Las clavadas que crujen a España: 5.000 euros por un viaje en bus y 500 por una bici estática José Carlos Carabias¿Cómo ha sido la concentración de la selección con tantos altibajos por los resultados?Tenemos la suerte de ser un grupo muy estable y desde el primer día hasta hoy creo que el equipo ha mantenido siempre las mismas ideas, la misma felicidad. Ese pequeño bache que tuvimos no nos afectó para nada, al revés, nos hizo más fuertes, con más ganas de de cambiar esa situación y creo que respondió muy bien el equipo.¿En qué porcentaje de rendimiento se encuentra?Puede ser que a lo mejor esté en mi segundo mejor momento dentro de la temporada. Después de la lesión que tuve y la apendicitis con el Atlético, tuve tres meses muy buenos que demostré por qué me habían fichado. A partir de la segunda lesión sí que es verdad que bajé un poco el nivel y no pude encontrar mi confianza dentro del equipo, pero creo que ahora otra vez he vuelto a tener esa confianza, he vuelto a sacar mi juego y la verdad que estoy feliz.De la Fuente habló de jugadores de selección, refiriéndose a usted. ¿Se siente eso, un jugador de selección?A lo mejor sí es verdad que cada vez que he venido a la selección y me ha podido dar minutos, le he demostrado que puedo rendir muy bien, que me siento muy a gusto y que juego muy bien aquí. Siempre estamos con la coña de que juego bien en los Mundiales o las Eurocopas. Puede ser que me sienten bien este tipo de torneos.Hablando de sueños, ¿cómo imaginaba su primer gol en un Mundial?Bueno, siempre sueñas con meter un golazo, pero al final quieres meter un gol como sea. Mil veces he imitado de niño el gol de Iniesta en esa final por si algún día me tocaba esa misma situación. Siempre te ibas a la cama soñando con jugar este tipo de torneo y de jugar finales importantes con tu selección. Cada vez estamos más cerca y ojalá lo consigamos.Á. Martínez / RFEF¿Un futbolista profesional como usted tiene sueños u objetivos? Es decir, ¿se toma su profesión como un trabajo?No, yo no me lo tomo así, ser futbolista no puede ser un trabajo. El fútbol es mi vida, lo que llevo haciendo desde pequeño y he conseguido sueños a lo largo de mi corta carrera por ahora. Y el sueño máximo que tengo es conseguir un Mundial con la selección.¿Y se acuerda ahora de cuando llamaba 15 o 20 veces al día a su madre porque quería dejar la academia del Villarreal?Siempre, siempre nos acordamos cuando nos reunimos la familia a comer y nos reímos. Son momentos que hoy entendemos han merecido la pena, pero que en su momento fueron duros. Que si hubiera que volver atrás, pues no sé si lo volvería a hacer porque lo he pasado tan mal lejos de la familia… Hoy es fácil decir que ha merecido la pena, pero no fue sencillo.Desde el punto de vista emocional, ¿qué supone tener a la familia aquí cerca?Llega hoy toda la familia. Conmigo han estado un hermano y una hermana desde el primer día. Y creo que están más felices y más emocionados que yo. Mi hermano también jugaba al fútbol y siempre lo hablábamos, que ojalá poder vivir un Mundial los dos juntos y lo estamos viviendo. Es una suerte que ha podido dar y yo creo que incluso me hace más feliz que marcar un gol.¿Y a qué se dedica él ahora?Se sacó la carrera de fisio, y ahora está de representante en la empresa en que estoy, ayudando a los niños a conseguir también una carrera como la mía.¿Es usted muy familiar, no?Mucho, mucho. Siempre que he podido me he llevado a la familia a todos los torneos, a todos los partidos. Me gusta que esté la familia en la grada, incluso hasta que no los veo en la grada no estoy tranquilo para empezar el partido. Siempre que salgo al Metropolitano, miro que estén todos sentados en mi palco. El otro día calentando los saludé, ya me quedé tranquilo. Para mí es muy importante.«Igual que otras veces ha ganado Valverde, esta vez me tocó ganar a mí»¿Si no los ves se agobia?No agobio, pero ya estoy pensando si habrá pasado algo, por qué no están ya sentados y esas cosas. Cuanto ya estoy jugando me olvido un poco, pero voy echando un rojo a los asientos para ver si los veo.El partido de Uruguay fue achantarse o no…Sí, bueno, sabíamos que iba a ser un partido duro porque ellos se jugaban la vida. También los entiendo en el sentido emocional, porque quedarte fuera de un Mundial es muy duro. Lo entendíamos, aunque no compartimos esa manera de jugar al fútbol.Y con todo el fragor de la batalla, ni un roce con Fede Valverde…Bueno, no sé si coincidimos en alguna acción y tal, pero bueno, al final cada uno es profesional, cada uno iba a defender lo suyo y creo que los dos hicimos un gran partido. Le tocó la otra cara de la moneda del fútbol, que es quedarse fuera de un Mundial. Igual que otras veces él me ha ganado, pues esta vez me ha me ha tocado ganar a mí.¿Juega con otra tensión si se enfrenta a Valverde?No, salgo al campo igual. Es un partido de fútbol, cada uno sale a defender lo suyo y es más por el ruido de fuera, la gente que le saca ese boom, pero yo salgo tranquilo al partido.Parece bastante candidato a seguir jugando, sin Nico Williams…Es jodido tener a un compañero lesionado y al final el míster decide. Ahora me ha tocado jugar a mí, pero si le hubiese tocado a Nico, yo seguiría igual de feliz intentando en cada entrenamiento ponérselo difícil al míster para que me pusiera a mí. Es bueno tener esa competencia sana.Á. Martínez/RFEFEl público compara mucho esta selección con la de la Euro. ¿Se está al mismo nivel de rendimiento?Bueno, es que en dos años pasan tantísimas cosas que en fin… Unos han llegado con molestias, otros con una temporada más floja, otros de otra manera. No se puede comparar, aquel verano en la Eurocopa íbamos que pasábamos por delante a cualquier selección que se pusiera y ahora estamos en un Mundial, que es diferente. Lo bueno es que tenemos un buen grupo, un buen bloque que es el mismo de la Eurocopa y eso nos va a hacer más fuertes antes que las individualidades.¿Cuál es la diferencia de la que habla con el Mundial?Es una competición distinta a la Eurocopa, es casi imposible ganar todos los partidos como en la Eurocopa. Hay selecciones sudamericanas que son muy fuertes, africanas, asiáticas que son buenísimas. El nivel del Mundial siempre sube respecto a la Eurocopa o Copas Américas o de África.El nivel de los africanos, ya que lo cita, parece que está creciendo una barbaridad…Me acuerdo que hace muchos años a las selecciones africanas les costaba clasificarse, hacerse un hueco entre las mejores, pero el otro día vi que se han clasificado nueve de diez. Eso te da a entender que el fútbol africano está subiendo un montón, que tiene muy buenos jugadores y que hay que tenerlo muy en cuenta.«Tenemos un grupo emocionalmente muy potente que ni el primer día se vino abajo y ahora clasificados no está en la cima»¿Cómo va la solidez mental de la selección?Como el primer día. Tenemos un grupo emocionalmente muy potente que ni el primer día cuando empatamos nos vinimos abajo ni ahora después de Uruguay clasificándonos primero estamos en la cima. Somos siempre conscientes de todo lo bueno y todo lo malo y es un punto fuerte de este grupo.¿Durante el Mundial habla más con su psicólogo?Justo en dos días tengo charla con él, por la diferencia horaria es difícil ponerse de acuerdo, pero intentamos hablar lo máximo y la verdad que me está ayudando mucho. Hablo según la época. Hay veces que tenemos una charla al mes, otra cada semana. Según me siento yo. Esta temporada ha habido momentos que hemos hablado muchísimo, otros que nos hemos dado más espacio. Me conoce muchísimo, son muchísimas charlas, muchos años y sabe cuándo apretarme, cuándo hablar más, menos. Lo llevamos bien.¿Las charlas van en función de su rendimiento?No, es una cuestión más emocional. Ha habido momentos que he tenido bajones de rendimiento y hemos hablado poco. Y cuando he estado alto hemos hablado cada semana. Va en función de cómo me siento yo fuera del fútbol.¿Cómo son las charlas del seleccionador antes de los partidos?Le pone muchísimo sentimiento a esa charla antes de salir al estadio y creo que nos ayuda mucho porque nos mentaliza de cómo va a ser el partido, de lo que tenemos que sentir. Sales al campo emocionado por esa charla.«No he visto ningún partido del Mundial entero. Veinticuatro horas al día pensando en fútbol es demasiado»¿Qué les dice?Siempre quita la tensión con alguna broma, con alguna frase icónica que tiene él. Es un punto muy fuerte que tiene, sabe cómo sacar esas emociones afuera, sabe quitarle tensión a esos momentos cuando está todo por las nubes. Es muy bueno en eso. Si te apasiona jugar al fútbol tienes ese nervio, esa tensión, ese cosquilleo en el estómago justo antes de salir. Es bueno sentir todo eso.¿Ve mucho fútbol, sigue el Mundial?Estando aquí no he visto casi ningún partido entero. A lo mejor alguna noche que me coincida que no esté haciendo nada y lo tengo de fondo un poco y tal. Últimamente no veo mucho fútbol. Lo tengo puesto, si hay un gol o alguna acción. Es una cuestión de gusto. No veo mucho fútbol porque prefiero aislarme. 24 horas pensando en fútbol es demasiado. Hay buenos partidos de Champions, Liga o Mundial que me gusta ver.¿Cómo pasa el tiempo?Ahora estamos jugando al golf cuando tenemos tiempo libre. La play o si no piscina, sauna, recuperar lo máximo posible. ¿Tiene hándicap en el golf?No, yo soy malo, tengo el más alto porque soy aficionado, he empezado hace poco, pero bueno, nos viene muy bien para no pensar solo en el fútbol, hablar de nuestras cosas, de nuestra vida.De Austria ni le pregunto entonces.No, la verdad que no. Me gusta saber un poco antes del partido, cómo juegan sus jugadores y tal, pero ahora todavía estoy fuera. Sometido por su timidez natural, Álex Baena (Roquetas del Mar, Almería, 24 años) consulta su móvil mientras los empleados de la Federación ayudan a colocar una mesa para la entrevista en el set destinado en la Baylor School en Chattanooga. Tipo afable y considerado, el jugador del Atlético charla con este periódico después de anotar el gol ante Uruguay que le otorgó la victoria a España en el último partido de la primera fase del Mundial, y antes del cruce de dieciseisavos de final este jueves ante Austria.¿Qué tiene de especial realmente para un futbolista disputar un Mundial?  Cuando yo era pequeño vi a Íker Casillas levantar esa copa y siempre soñaba con poder estar en una foto así. Eso te mueve durante años. Estás con los mejores jugadores del mundo, las mejores selecciones del mundo y creo que es algo que no que no vives en otra competición.Noticia relacionada general No No Mundial / Selección española Las clavadas que crujen a España: 5.000 euros por un viaje en bus y 500 por una bici estática José Carlos Carabias¿Cómo ha sido la concentración de la selección con tantos altibajos por los resultados?Tenemos la suerte de ser un grupo muy estable y desde el primer día hasta hoy creo que el equipo ha mantenido siempre las mismas ideas, la misma felicidad. Ese pequeño bache que tuvimos no nos afectó para nada, al revés, nos hizo más fuertes, con más ganas de de cambiar esa situación y creo que respondió muy bien el equipo.¿En qué porcentaje de rendimiento se encuentra?Puede ser que a lo mejor esté en mi segundo mejor momento dentro de la temporada. Después de la lesión que tuve y la apendicitis con el Atlético, tuve tres meses muy buenos que demostré por qué me habían fichado. A partir de la segunda lesión sí que es verdad que bajé un poco el nivel y no pude encontrar mi confianza dentro del equipo, pero creo que ahora otra vez he vuelto a tener esa confianza, he vuelto a sacar mi juego y la verdad que estoy feliz.De la Fuente habló de jugadores de selección, refiriéndose a usted. ¿Se siente eso, un jugador de selección?A lo mejor sí es verdad que cada vez que he venido a la selección y me ha podido dar minutos, le he demostrado que puedo rendir muy bien, que me siento muy a gusto y que juego muy bien aquí. Siempre estamos con la coña de que juego bien en los Mundiales o las Eurocopas. Puede ser que me sienten bien este tipo de torneos.Hablando de sueños, ¿cómo imaginaba su primer gol en un Mundial?Bueno, siempre sueñas con meter un golazo, pero al final quieres meter un gol como sea. Mil veces he imitado de niño el gol de Iniesta en esa final por si algún día me tocaba esa misma situación. Siempre te ibas a la cama soñando con jugar este tipo de torneo y de jugar finales importantes con tu selección. Cada vez estamos más cerca y ojalá lo consigamos.Á. Martínez / RFEF¿Un futbolista profesional como usted tiene sueños u objetivos? Es decir, ¿se toma su profesión como un trabajo?No, yo no me lo tomo así, ser futbolista no puede ser un trabajo. El fútbol es mi vida, lo que llevo haciendo desde pequeño y he conseguido sueños a lo largo de mi corta carrera por ahora. Y el sueño máximo que tengo es conseguir un Mundial con la selección.¿Y se acuerda ahora de cuando llamaba 15 o 20 veces al día a su madre porque quería dejar la academia del Villarreal?Siempre, siempre nos acordamos cuando nos reunimos la familia a comer y nos reímos. Son momentos que hoy entendemos han merecido la pena, pero que en su momento fueron duros. Que si hubiera que volver atrás, pues no sé si lo volvería a hacer porque lo he pasado tan mal lejos de la familia… Hoy es fácil decir que ha merecido la pena, pero no fue sencillo.Desde el punto de vista emocional, ¿qué supone tener a la familia aquí cerca?Llega hoy toda la familia. Conmigo han estado un hermano y una hermana desde el primer día. Y creo que están más felices y más emocionados que yo. Mi hermano también jugaba al fútbol y siempre lo hablábamos, que ojalá poder vivir un Mundial los dos juntos y lo estamos viviendo. Es una suerte que ha podido dar y yo creo que incluso me hace más feliz que marcar un gol.¿Y a qué se dedica él ahora?Se sacó la carrera de fisio, y ahora está de representante en la empresa en que estoy, ayudando a los niños a conseguir también una carrera como la mía.¿Es usted muy familiar, no?Mucho, mucho. Siempre que he podido me he llevado a la familia a todos los torneos, a todos los partidos. Me gusta que esté la familia en la grada, incluso hasta que no los veo en la grada no estoy tranquilo para empezar el partido. Siempre que salgo al Metropolitano, miro que estén todos sentados en mi palco. El otro día calentando los saludé, ya me quedé tranquilo. Para mí es muy importante.«Igual que otras veces ha ganado Valverde, esta vez me tocó ganar a mí»¿Si no los ves se agobia?No agobio, pero ya estoy pensando si habrá pasado algo, por qué no están ya sentados y esas cosas. Cuanto ya estoy jugando me olvido un poco, pero voy echando un rojo a los asientos para ver si los veo.El partido de Uruguay fue achantarse o no…Sí, bueno, sabíamos que iba a ser un partido duro porque ellos se jugaban la vida. También los entiendo en el sentido emocional, porque quedarte fuera de un Mundial es muy duro. Lo entendíamos, aunque no compartimos esa manera de jugar al fútbol.Y con todo el fragor de la batalla, ni un roce con Fede Valverde…Bueno, no sé si coincidimos en alguna acción y tal, pero bueno, al final cada uno es profesional, cada uno iba a defender lo suyo y creo que los dos hicimos un gran partido. Le tocó la otra cara de la moneda del fútbol, que es quedarse fuera de un Mundial. Igual que otras veces él me ha ganado, pues esta vez me ha me ha tocado ganar a mí.¿Juega con otra tensión si se enfrenta a Valverde?No, salgo al campo igual. Es un partido de fútbol, cada uno sale a defender lo suyo y es más por el ruido de fuera, la gente que le saca ese boom, pero yo salgo tranquilo al partido.Parece bastante candidato a seguir jugando, sin Nico Williams…Es jodido tener a un compañero lesionado y al final el míster decide. Ahora me ha tocado jugar a mí, pero si le hubiese tocado a Nico, yo seguiría igual de feliz intentando en cada entrenamiento ponérselo difícil al míster para que me pusiera a mí. Es bueno tener esa competencia sana.Á. Martínez/RFEFEl público compara mucho esta selección con la de la Euro. ¿Se está al mismo nivel de rendimiento?Bueno, es que en dos años pasan tantísimas cosas que en fin… Unos han llegado con molestias, otros con una temporada más floja, otros de otra manera. No se puede comparar, aquel verano en la Eurocopa íbamos que pasábamos por delante a cualquier selección que se pusiera y ahora estamos en un Mundial, que es diferente. Lo bueno es que tenemos un buen grupo, un buen bloque que es el mismo de la Eurocopa y eso nos va a hacer más fuertes antes que las individualidades.¿Cuál es la diferencia de la que habla con el Mundial?Es una competición distinta a la Eurocopa, es casi imposible ganar todos los partidos como en la Eurocopa. Hay selecciones sudamericanas que son muy fuertes, africanas, asiáticas que son buenísimas. El nivel del Mundial siempre sube respecto a la Eurocopa o Copas Américas o de África.El nivel de los africanos, ya que lo cita, parece que está creciendo una barbaridad…Me acuerdo que hace muchos años a las selecciones africanas les costaba clasificarse, hacerse un hueco entre las mejores, pero el otro día vi que se han clasificado nueve de diez. Eso te da a entender que el fútbol africano está subiendo un montón, que tiene muy buenos jugadores y que hay que tenerlo muy en cuenta.«Tenemos un grupo emocionalmente muy potente que ni el primer día se vino abajo y ahora clasificados no está en la cima»¿Cómo va la solidez mental de la selección?Como el primer día. Tenemos un grupo emocionalmente muy potente que ni el primer día cuando empatamos nos vinimos abajo ni ahora después de Uruguay clasificándonos primero estamos en la cima. Somos siempre conscientes de todo lo bueno y todo lo malo y es un punto fuerte de este grupo.¿Durante el Mundial habla más con su psicólogo?Justo en dos días tengo charla con él, por la diferencia horaria es difícil ponerse de acuerdo, pero intentamos hablar lo máximo y la verdad que me está ayudando mucho. Hablo según la época. Hay veces que tenemos una charla al mes, otra cada semana. Según me siento yo. Esta temporada ha habido momentos que hemos hablado muchísimo, otros que nos hemos dado más espacio. Me conoce muchísimo, son muchísimas charlas, muchos años y sabe cuándo apretarme, cuándo hablar más, menos. Lo llevamos bien.¿Las charlas van en función de su rendimiento?No, es una cuestión más emocional. Ha habido momentos que he tenido bajones de rendimiento y hemos hablado poco. Y cuando he estado alto hemos hablado cada semana. Va en función de cómo me siento yo fuera del fútbol.¿Cómo son las charlas del seleccionador antes de los partidos?Le pone muchísimo sentimiento a esa charla antes de salir al estadio y creo que nos ayuda mucho porque nos mentaliza de cómo va a ser el partido, de lo que tenemos que sentir. Sales al campo emocionado por esa charla.«No he visto ningún partido del Mundial entero. Veinticuatro horas al día pensando en fútbol es demasiado»¿Qué les dice?Siempre quita la tensión con alguna broma, con alguna frase icónica que tiene él. Es un punto muy fuerte que tiene, sabe cómo sacar esas emociones afuera, sabe quitarle tensión a esos momentos cuando está todo por las nubes. Es muy bueno en eso. Si te apasiona jugar al fútbol tienes ese nervio, esa tensión, ese cosquilleo en el estómago justo antes de salir. Es bueno sentir todo eso.¿Ve mucho fútbol, sigue el Mundial?Estando aquí no he visto casi ningún partido entero. A lo mejor alguna noche que me coincida que no esté haciendo nada y lo tengo de fondo un poco y tal. Últimamente no veo mucho fútbol. Lo tengo puesto, si hay un gol o alguna acción. Es una cuestión de gusto. No veo mucho fútbol porque prefiero aislarme. 24 horas pensando en fútbol es demasiado. Hay buenos partidos de Champions, Liga o Mundial que me gusta ver.¿Cómo pasa el tiempo?Ahora estamos jugando al golf cuando tenemos tiempo libre. La play o si no piscina, sauna, recuperar lo máximo posible. ¿Tiene hándicap en el golf?No, yo soy malo, tengo el más alto porque soy aficionado, he empezado hace poco, pero bueno, nos viene muy bien para no pensar solo en el fútbol, hablar de nuestras cosas, de nuestra vida.De Austria ni le pregunto entonces.No, la verdad que no. Me gusta saber un poco antes del partido, cómo juegan sus jugadores y tal, pero ahora todavía estoy fuera.  

Sometido por su timidez natural, Álex Baena (Roquetas del Mar, Almería, 24 años) consulta su móvil mientras los empleados de la Federación ayudan a colocar una mesa para la entrevista en el set destinado en la Baylor School en Chattanooga. Tipo afable y considerado, el … jugador del Atlético charla con este periódico después de anotar el gol ante Uruguay que le otorgó la victoria a España en el último partido de la primera fase del Mundial, y antes del cruce de dieciseisavos de final este jueves ante Austria.

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