Así es ‘FORTRESS America’, el plan de Trump que pide a sus bases militares tener agua, luz, gasolina e Internet para aguantar tres meses

En inglés fortresss significa fortaleza y eso es lo que pretende el Pentágono, hacer de Estados Unidos una fortaleza (se supone que inexpugnable). El concepto no es nuevo, pero ahora el Departamento de Guerra estadounidense ha lanzado un programa que quiere garantizarlo. Se llama FORTRESS America y debe servir para asegurar la energía, la capacidad industrial y la infraestructura necesarias para sostener las operaciones militares en cualquier circunstancia.

En enero pasado, el presidente Donald Trump pidió un presupuesto de defensa de 1,5 billones de dólares para el año fiscal 2027, lo que suponía un aumento del 50%. Al hacerlo vino a confirmar un giro hacia una doctrina de Fortress America, que prioriza la fortaleza interna y el proteccionismo sobre la participación global. Aquel anuncio coincidió con el abandono por parte de EEUU de hasta 66 organizaciones internacionales, 31 de ellas pertenecientes a la Organización de las Naciones Unidas.

El mundo ha cambiado y al tiempo lo han hecho los intereses de EEUU. «El presidente Trump comprende que ese mundo ya no existe y ha allanado el camino para una nueva mentalidad: el «Domo Dorado» (Golden Dome), un renovado interés en el hemisferio occidental, Groenlandia y Panamá«, ha explicado Sean Parnell, portavoz principal del Pentágono, a Fox News.

El presidente Trump comprende que ese mundo ya no existe y ha allanado el camino para una nueva mentalidad»

En estos meses, Fortress America ha tomado forma. Según el memorando del Pentágono conocido el pasado 30 de septiembre, la iniciativa se puso en marcha por orden del secretario de Guerra, Pete Hegseth. El «ministro» de Trump describió el programa como una «póliza de seguro nacional» para el territorio estadounidense.

Preservar el acceso a materiales y energía

El acrónimo FORTRESS responde a Federal Operations for Resilience, Troop Resources, Energy, Supply, and Survivability (Operaciones Federales para la Resiliencia, los Recursos para las Tropas, la Energía, el Suministro y la Supervivencia). Se trata de integrar las cadenas de suministro militar, la seguridad energética y la resiliencia de las infraestructuras en un programa único, alineado con el Programa de Defensa para los Años Futuros (Future Year Defense Program).

La idea es que todas las instalaciones militares importantes en EEUU generen su propia energía. El objetivo es poner fin a décadas de dependencia de las fuerzas armadas: de minas extranjeras para obtener tierras raras, de fábricas en el extranjero para los microchips, de cadenas de suministro foráneas para el armamento y de la red eléctrica civil para las operaciones en sus bases.

«Estamos repatriando nuestras cadenas de suministro críticas. Estamos creando reservas estratégicas lo suficientemente amplias como para mantener la capacidad operativa ante cualquier interrupción. Estamos asegurando las posiciones de ventaja y el espectro electromagnético —nuestros satélites, nuestro espectro y nuestra capacidad para observar, navegar y comunicarnos entre nosotros—», explicó Parnell en X.

Fortress America se sustenta en cinco pilares: independencia energética; resiliencia de las cadenas de suministro y de la base industrial de defensa; una reserva estratégica de defensa; fortalecimiento de las instalaciones y ciberresiliencia; y resiliencia en el espacio y en el espectro. En conjunto, estas prioridades tienen como objetivo preservar el acceso a los materiales, la energía, la capacidad de producción y la infraestructura segura que sustentan el poder militar estadounidense.

Entrando en detalle, el Pentágono está preparando las bases militares estadounidenses para que sigan operando durante al menos 90 días sin apoyo externo. Se trata de adelantarse a una guerra a gran escala que pudiera paralizar las redes eléctricas, interrumpir las cadenas de suministro y amenazar la infraestructura crítica en territorio estadounidense.

No queremos depender de la infraestructura civil estándar para gestionar nuestra defensa nacional. Es un riesgo intolerable»

«No queremos depender de la infraestructura municipal civil estándar para gestionar nuestra defensa nacional. Sencillamente, no podemos. Es un riesgo intolerable», declaró el portavoz principal del Pentágono. Eso incluye que las fábricas civiles puedan reconvertirse a la producción de defensa: «Hoy en día, la energía es sinónimo de capacidad de combate. Sin electricidad, se pierden las comunicaciones, el suministro de agua, la logística, las cadenas de montaje e incluso las estructuras básicas de mando militar».

Fortress America abarca mucho más que el suministro eléctrico y las instalaciones industriales. Incluye medidas para proteger las comunicaciones militares, la navegación y los sistemas satelitales frente a interferencias; esto contempla garantizar la continuidad de las operaciones incluso si las señales de GPS son bloqueadas o si los activos espaciales sufren algún tipo de interrupción. El Pentágono añade que su objetivo es que todas las instalaciones en territorio estadounidense estén reforzadas contra intrusiones cibernéticas, sabotajes y drones.

La iniciativa es el resultado de cómo y cuánto ha cambiado la forma en que el Pentágono se prepara ante las amenazas exteriores. «Me di cuenta de que gran parte de nuestro enfoque sobre la defensa del territorio nacional se basaba en la premisa anticuada de que dos océanos nos protegerían», señaló Parnell a la Fox. Eso incluye la posibilidad de que un conflicto de gran envergadura pueda afectar a la infraestructura que sustenta las operaciones militares dentro de EEUU.

Una prioridad sin financiación ni lista de proyectos

El subsecretario de Guerra para Adquisiciones y Sostenimiento es el responsable de establecer la oficina del programa Fortress America en un plazo de 30 días a partir de la fecha del memorando (ese 30 de septiembre). La oficina dependerá directamente del subsecretario, lo que implica que la responsabilidad de la implementación recaerá en la dirección de adquisiciones y sostenimiento del departamento.

Gran parte de nuestro enfoque sobre la defensa se basaba en la premisa anticuada de que dos océanos nos protegerían»

Un miembro del Servicio Ejecutivo Superior dirigirá las operaciones diarias, con la asistencia de un asesor militar de dos estrellas. Como describe Defence-industry, el memorando designa a Fortress America como una prioridad, pero no proporciona la financiación total ni una lista de proyectos individuales. Menciona una reserva de defensa estratégica entre los cinco pilares, sin especificar su contenido, tamaño ni calendario de implementación.

 Para ello deben contar con suministros independientes de energía, agua, combustible y sistemas de comunicación.  

En inglés fortresss significa fortaleza y eso es lo que pretende el Pentágono, hacer de Estados Unidos una fortaleza (se supone que inexpugnable). El concepto no es nuevo, pero ahora el Departamento de Guerra estadounidense ha lanzado un programa que quiere garantizarlo. Se llama FORTRESS America y debe servir para asegurar la energía, la capacidad industrial y la infraestructura necesarias para sostener las operaciones militares en cualquier circunstancia.

En enero pasado, el presidente Donald Trump pidió un presupuesto de defensa de 1,5 billones de dólares para el año fiscal 2027, lo que suponía un aumento del 50%. Al hacerlo vino a confirmar un giro hacia una doctrina de Fortress America, que prioriza la fortaleza interna y el proteccionismo sobre la participación global. Aquel anuncio coincidió con el abandono por parte de EEUU de hasta 66 organizaciones internacionales, 31 de ellas pertenecientes a la Organización de las Naciones Unidas.

El mundo ha cambiado y al tiempo lo han hecho los intereses de EEUU. «El presidente Trump comprende que ese mundo ya no existe y ha allanado el camino para una nueva mentalidad: el «Domo Dorado» (Golden Dome), un renovado interés en el hemisferio occidental, Groenlandia y Panamá«, ha explicado Sean Parnell, portavoz principal del Pentágono, a Fox News.

El presidente Trump comprende que ese mundo ya no existe y ha allanado el camino para una nueva mentalidad»

En estos meses, Fortress America ha tomado forma. Según el memorando del Pentágono conocido el pasado 30 de septiembre, la iniciativa se puso en marcha por orden del secretario de Guerra, Pete Hegseth. El «ministro» de Trump describió el programa como una «póliza de seguro nacional» para el territorio estadounidense.

Preservar el acceso a materiales y energía

El acrónimo FORTRESS responde a Federal Operations for Resilience, Troop Resources, Energy, Supply, and Survivability (Operaciones Federales para la Resiliencia, los Recursos para las Tropas, la Energía, el Suministro y la Supervivencia). Se trata de integrar las cadenas de suministro militar, la seguridad energética y la resiliencia de las infraestructuras en un programa único, alineado con el Programa de Defensa para los Años Futuros (Future Year Defense Program).

La idea es que todas las instalaciones militares importantes en EEUU generen su propia energía. El objetivo es poner fin a décadas de dependencia de las fuerzas armadas: de minas extranjeras para obtener tierras raras, de fábricas en el extranjero para los microchips, de cadenas de suministro foráneas para el armamento y de la red eléctrica civil para las operaciones en sus bases.

«Estamos repatriando nuestras cadenas de suministro críticas. Estamos creando reservas estratégicas lo suficientemente amplias como para mantener la capacidad operativa ante cualquier interrupción. Estamos asegurando las posiciones de ventaja y el espectro electromagnético —nuestros satélites, nuestro espectro y nuestra capacidad para observar, navegar y comunicarnos entre nosotros—», explicó Parnell en X.

Fortress America se sustenta en cinco pilares: independencia energética; resiliencia de las cadenas de suministro y de la base industrial de defensa; una reserva estratégica de defensa; fortalecimiento de las instalaciones y ciberresiliencia; y resiliencia en el espacio y en el espectro. En conjunto, estas prioridades tienen como objetivo preservar el acceso a los materiales, la energía, la capacidad de producción y la infraestructura segura que sustentan el poder militar estadounidense.

President Donald Trump speaks at his Mar-a-Lago club, Saturday, Jan. 3, 2026, in Palm Beach, Fla, as Secretary of State Marco Rubio and Defense Secretary Pete Hegseth listen. (AP Photo/Alex Brandon)
Donald Trump, con Marco Rubio (izquierda) y Pete Hegseth (derecha).Alex Brandon

Entrando en detalle, el Pentágono está preparando las bases militares estadounidenses para que sigan operando durante al menos 90 días sin apoyo externo. Se trata de adelantarse a una guerra a gran escala que pudiera paralizar las redes eléctricas, interrumpir las cadenas de suministro y amenazar la infraestructura crítica en territorio estadounidense.

No queremos depender de la infraestructura civil estándar para gestionar nuestra defensa nacional. Es un riesgo intolerable»

«No queremos depender de la infraestructura municipal civil estándar para gestionar nuestra defensa nacional. Sencillamente, no podemos. Es un riesgo intolerable», declaró el portavoz principal del Pentágono. Eso incluye que las fábricas civiles puedan reconvertirse a la producción de defensa: «Hoy en día, la energía es sinónimo de capacidad de combate. Sin electricidad, se pierden las comunicaciones, el suministro de agua, la logística, las cadenas de montaje e incluso las estructuras básicas de mando militar».

Fortress America abarca mucho más que el suministro eléctrico y las instalaciones industriales. Incluye medidas para proteger las comunicaciones militares, la navegación y los sistemas satelitales frente a interferencias; esto contempla garantizar la continuidad de las operaciones incluso si las señales de GPS son bloqueadas o si los activos espaciales sufren algún tipo de interrupción. El Pentágono añade que su objetivo es que todas las instalaciones en territorio estadounidense estén reforzadas contra intrusiones cibernéticas, sabotajes y drones.

La iniciativa es el resultado de cómo y cuánto ha cambiado la forma en que el Pentágono se prepara ante las amenazas exteriores. «Me di cuenta de que gran parte de nuestro enfoque sobre la defensa del territorio nacional se basaba en la premisa anticuada de que dos océanos nos protegerían», señaló Parnell a la Fox. Eso incluye la posibilidad de que un conflicto de gran envergadura pueda afectar a la infraestructura que sustenta las operaciones militares dentro de EEUU.

Una prioridad sin financiación ni lista de proyectos

El subsecretario de Guerra para Adquisiciones y Sostenimiento es el responsable de establecer la oficina del programa Fortress America en un plazo de 30 días a partir de la fecha del memorando (ese 30 de septiembre). La oficina dependerá directamente del subsecretario, lo que implica que la responsabilidad de la implementación recaerá en la dirección de adquisiciones y sostenimiento del departamento.

Gran parte de nuestro enfoque sobre la defensa se basaba en la premisa anticuada de que dos océanos nos protegerían»

Un miembro del Servicio Ejecutivo Superior dirigirá las operaciones diarias, con la asistencia de un asesor militar de dos estrellas. Como describe Defence-industry, el memorando designa a Fortress America como una prioridad, pero no proporciona la financiación total ni una lista de proyectos individuales. Menciona una reserva de defensa estratégica entre los cinco pilares, sin especificar su contenido, tamaño ni calendario de implementación.

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