La crisis migratoria sin precedentes desatada en Ceuta a raíz de la entrada masiva de 80.000 personas a través de la frontera marítima con Marruecos ha dejado al descubierto un nuevo roce entre el Gobierno y Zarzuela. Tras la avalancha del 30 de julio, un ministro sugirió al Felipe VI que llamara a Mohamed VI para «darle las gracias» por la ayuda que el país vecino sí prestó inicialmente para la devolución de un importante número de los inmigrantes que habían logrado entrar ilegalmente, tal y como adelantó El País el viernes. Este contacto al más alto nivel no ha llegado a producirse.
Un ministro sugirió a Felipe VI que telefoneara al Rey de Marruecos para reconocer la «colaboración» de los primeros días en las devoluciones de inmigrantes
Audio generado con IA
La crisis migratoria sin precedentes desatada en Ceuta a raíz de la entrada masiva de 80.000 personas a través de la frontera marítima con Marruecos ha dejado al descubierto un nuevo roce entre el Gobierno y Zarzuela. Tras la avalancha del 30 de julio, un ministro sugirió al Felipe VI que llamara a Mohamed VI para «darle las gracias» por la ayuda que el país vecino sí prestó inicialmente para la devolución de un importante número de los inmigrantes que habían logrado entrar ilegalmente, tal y como adelantó El País el viernes. Este contacto al más alto nivel no ha llegado a producirse.
Dos días después de las imágenes del cruce multitudinario que dieron la vuelta al mundo, la Casa Real emitió un comunicado en el que el Monarca expresaba su «gran preocupación e indignación» por estos «graves acontecimientos» y advertía de que «el Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos -que, además, se han traducido en una triste y trágica pérdida de decenas de vidas- vuelvan a repetirse». La víspera, en su única visita a la ciudad autónoma desde el comienzo de la emergencia, Pedro Sánchez había denunciado lo que calificó como «un ataque a la integridad territorial de España» del que evitó responsabilizar a Rabat al mismo tiempo que alababa públicamente su «colaboración».
El distanciamiento institucional se acentuó aún más cuando, al cumplirse una semana del salto de la frontera, Don Felipe citó a una inusual recepción al presidente de Ceuta en su residencia de verano en Palma de Mallorca. Tras la reunión en Marivent, Juan Jesús Vivas informó a los medios de comunicación de que el Rey le había trasladado su «compromiso personal» de hacer una visita a su territorio, el único junto con Melilla en el que no ha estado desde que asumió el trono. Cualquier viaje requiere de la autorización del Gobierno.
Fuentes de Moncloa indicaron posteriormente que el Ejecutivo no le pone al Monarca «ningún impedimento, todo lo contrario», para que viaje a la ciudad autónoma, aunque precisaron que «cuando sea oportuno» y con «una coordinación absoluta al respecto». Asimismo, señalaron que no se ha dado «ninguna recomendación ni ninguna directriz expresa» para que no lo haga en este momento.
En la tensión entre Moncloa y Zarzuela, el día clave remite a la dana. Los Reyes, el presidente del Gobierno y el entonces presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, fueron recibidos con increpaciones y un lanzamiento de objetos y barro en su visita a Paiporta, en noviembre de 2024. Don Felipe y Doña Letizia resistieron al brote de ira ciudadano para poder dialogar con las víctimas mientras Sánchez era evacuado y agredido con un palo.
Desde entonces el Monarca y su mujer han tratado de seguir dando consuelo a los afectados por las desgracias que han marcado al país en los últimos meses. El verano pasado estuvieron en el Lago de Sanabria (Zamora), Las Médulas (León), Galicia y Extremadura, las zonas más afectadas por los incendios de 2025. En enero de este año también se reunieron con familiares de los 43 fallecidos en el accidente de tren de la localidad cordobesa Adamuz, visitaron a heridos hospitalizados y acudieron al funeral en Huelva. En ninguno de esos actos estuvo el jefe del Ejecutivo.
De manera oficial no consta que Zarzuela y La Moncloa hayan mantenido de forma reciente conversación alguna sobre la posibilidad de que se produzca próximamente una visita del Rey a Ceuta, una ciudad sacudida por la llegada de un contingente de inmigrantes en situación irregular equivalente a su población. A falta de cifras oficiales concretas, las estimaciones policiales apuntan a que podrían quedar allí más de 8.000 personas que han empezado a ser realojadas esta semana en espacios de acogida «temporales» ante la constatación de que se ha interrumpido el flujo de devoluciones a Marruecos de los primeros días.
Tras su recepción con el presidente de Ceuta del 6 de agosto, Felipe VI realizó un viaje exprés a Colombia para la toma de posesión de su nuevo presidente, Abelardo de la Espriella, en el que estuvo acompañado por el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. Su último encuentro con Sánchez se produjo el 29 de julio de 2026 en el Palacio Real de la Almudaina (Palma de Mallorca), un día antes de la avalancha en la ciudad autónoma, durante el tradicional despacho de verano que celebran cada año, si bien posteriormente han tenido contactos telefónicos.
Noticias de España
