De debatir sobre si es mejor ducharse por la mañana o por la noche a una protesta por la educación pública en pleno directo. Lo que parecía una tarde más en el programa de Christian Gálvez en Telemadrid ha terminado convirtiéndose en un momento de máxima tensión después de que cuatro profesores que se encontraban entre el público irrumpieran en el plató e interrumpieran el desarrollo del espacio.
Los docentes, que se encontraban entre el público de La tarde de Telemadrid, ocuparon el plató para reivindicar la enseñanza pública. El presentador censuró sus formas y acabó dando paso a publicidad
De debatir sobre si es mejor ducharse por la mañana o por la noche a una protesta por la educación pública en pleno directo. Lo que parecía una tarde más en el programa de Christian Gálvez en Telemadrid ha terminado convirtiéndose en un momento de máxima tensión después de que cuatro profesores que se encontraban entre el público irrumpieran en el plató e interrumpieran el desarrollo del espacio.
Todo ha ocurrido este martes, cuando el presentador de La tarde de Telemadrid se disponía a abrir la mesa social con una de esas cuestiones cotidianas que suelen alimentar las tertulias del programa: «¿Qué prefieren: ducharse por la mañana o la noche anterior?». Sin embargo, la conversación ha quedado completamente desplazada cuando cuatro personas, vestidas con camisetas verdes con el lema «Escuela pública de todos para todos», han abandonado sus asientos entre el público y han ocupado el centro del escenario.
Las imágenes muestran a Gálvez rodeado por los cuatro docentes, dos hombres y dos mujeres, que han aprovechado su presencia en el programa para visibilizar sus reivindicaciones en defensa de la educación pública madrileña.
La reacción del presentador ha sido inmediata. Aunque ha expresado su respeto por la enseñanza pública y por los profesores, ha dejado claro que no compartía en absoluto la manera en la que habían decidido llevar su protesta hasta la televisión.
«Gracias, chicos, pero las artes que habéis utilizado para hacer esto no me parecen las correctas», les ha reprochado, visiblemente molesto por lo sucedido.
Gálvez ha querido explicar entonces su vinculación personal con la enseñanza. «Yo no iba a ser presentador, iba a ser profesor. Adoro la enseñanza pública», ha asegurado, antes de insistir en que los métodos empleados por los cuatro docentes no eran, a su juicio, los adecuados.
«Las artes que habéis utilizado en este programa no son las justas, no son las correctas, no son las pertinentes», ha continuado, subrayando que no eran las formas que esperaba de unos profesionales de la educación.
La situación se ha vuelto especialmente incómoda cuando el conductor del espacio ha tratado de recuperar el control de un directo que, durante unos instantes, había quedado completamente alterado por una protesta que no formaba parte del desarrollo previsto del programa.
«Ahora mismo, a partir de ahora, este no es vuestro espacio, es nuestro«, les ha advertido, marcando los límites de una intervención que los docentes habían conseguido llevar ante las cámaras. «Pínchame. Pínchame a mí», ha ordenado el presentador al cámara y al control de realización con la clara intención de no dar más espacio a la protesta.
Lejos de limitarse a una reprimenda, Gálvez ha querido profundizar en su relación con el mundo educativo. El presentador ha recordado que eligió estudiar Magisterio, concretamente Educación Primaria, aunque nunca llegó a terminar la carrera porque apareció una oportunidad profesional en televisión.
«El tren de la televisión pasó», ha explicado, refiriéndose a una de esas oportunidades que, según ha señalado, se presentan una sola vez en la vida.
Sin embargo, la parte más contundente de su intervención ha llegado cuando ha reprochado a los cuatro profesores que hubieran utilizado su presencia entre el público para protagonizar una protesta inesperada.
«Afortunadamente, nunca jamás en mi vida, y no digo que no tengan razón, pero ningún profesor en mi vida me ha engañado. Me han engañado ellos«, ha lamentado.
La frase ha resumido el malestar del presentador, que ha querido distinguir entre las reivindicaciones de los docentes, cuya legitimidad no ha entrado a cuestionar, y la manera de trasladarlas a su programa. Para Gálvez, el problema no parecía estar tanto en el mensaje como en el hecho de que los participantes hubieran aprovechado su acceso al plató para interrumpir la emisión.
Finalmente, ante la imposibilidad de continuar con normalidad, el presentador ha decidido zanjar el incidente y dar paso a publicidad.
«Nos vamos a publicidad. Volvemos a seguir con una buena pregunta», ha anunciado, tratando de devolver el espacio a su desarrollo habitual.
Así, una tertulia que debía girar alrededor de los hábitos de higiene ha terminado protagonizada por una reivindicación educativa y por el evidente enfado de su conductor. Los cuatro docentes han conseguido que sus camisetas y su protesta aparecieran en directo en Telemadrid, aunque también se han encontrado con una respuesta especialmente contundente del presentador.
Mientras, los colaboradores sentados en la mesa se dirigían a los docentes señalándoles que podían haber venido al programa y haber debatido, a lo que los maestros respondían que sabían que eso era imposible.
Y todo ello mientras en la parte inferior de la pantalla seguía apareciendo la pregunta que debía centrar la conversación: si los espectadores preferían ducharse por la mañana o la noche anterior.
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