Sandra Saucedo es agente de la Guardia Civil y además portavoz de la comandancia de Ávila desde hace años. El jueves, día que comenzó el incendio, estaba en su casa de Ávila, se fue a trabajar y salió a patrullar con un compañero hacia Navaluenga, donde estaba el puesto de mando para controlar el incendio.
Sandra Saucedo es agente de la Guardia Civil y además portavoz de la comandancia de Ávila desde hace años. El jueves, día que comenzó el incendio, estaba en su
Sandra Saucedo es agente de la Guardia Civil y además portavoz de la comandancia de Ávila desde hace años. El jueves, día que comenzó el incendio, estaba en su casa de Ávila, se fue a trabajar y salió a patrullar con un compañero hacia Navaluenga, donde estaba el puesto de mando para controlar el incendio.
Después se marcharon a la localidad de El Tiemblo y nada más llegar les ordenaron evacuar a la población. Ella, su compañero y muchos otros guardias civiles estuvieron alertando por megafonía a la gente para que se marchara. Después se dedicaron a regular el tráfico, porque todo el mundo estaba saliendo a la vez en sus coches particulares.
Lo más dramático llegó cuando una señora se les acercó llorando y les pidió ayuda para desalojar la residencia de ancianos. Las llamas estaban ya a pocos metros de la residencia.
Según recuerda esta guardia civil, tuvieron que desalojar a decenas de inquilinos de la residencia, entre los que había muchos con problemas de movilidad. Utilizaron sus propios coches patrulla para trasladarlos, y tuvieron que organizar una evacuación exprés a una de las localidades cercanas, porque todos los sitios que habían previsto para llevarlos, como el auditorio de El Tiemblo, también tuvieron que ser desalojados.
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