Como si las polémicas surgidas en torno al presidente de la FIFA , Gianni Infantino, durante las últimas semanas no fueran suficientes, una nueva controversia se cierne este martes sobre el líder del órgano rector del fútbol internacional. La institución ha anunciado que planea crear una entidad comercial semipública de 20.000 millones de dólares para gestionar la Copa del Mundo y el resto de sus competiciones y vender participaciones a entidades privadas. La idea ha desatado la ira de la UEFA, que se opone al proyecto.La intención del organismo rector es crear la empresa FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial de la que conservaría una participación mayoritaria. No obstante, la institución persigue recaudar 4.200 millones de dólares a finales de este año mediante la «selección cuidadosa de inversores a largo plazo que adquieran participaciones minoritarias sin derecho de control». «Todos los beneficios netos se reinvertirán en el fútbol a nivel mundial», afirma.La FIFA ha compartido esta información a través de un comunicado emitido en respuesta a una noticia publicada horas antes por el diario ‘The Times’ basada en filtraciones del plan procedentes de dos fuentes. El periódico británico aseguraba también que Infantino se beneficiaría de este plan al convertirse en comisario de la FFE una vez que expire su próximo mandato, previsto para 2031.El artículo también indicaba que la FIFA habían iniciado conversaciones con posibles inversores, entre los que presuntamente se encuentra Joshua Kushner , hermano del yerno de Donald Trump. Supuestamente también han contactado con una filial de JP Morgan Chase, el banco estadounidense que intentó financiar la fallida Superliga Europea. Esta pretensión de la FIFA ha provocado la ira de la UEFA, que ha recalcado que nadie es «dueño del fútbol» y que, por ello, no es lícito «comerciar» con él. «Esto traspasa una línea que las instituciones que regulan este deporte nunca deberían cruzar », ha afirmado el órgano europeo en un comunicado, en el que recalca que «el alma y la gobernanza» del balompié «no son activos con los que se pueda comerciar», especialmente «sin ninguna transparencia sobre quién se beneficia económicamente». « La UEFA se lo toma muy en serio . Lo mismo deberían hacer todas las federaciones nacionales de fútbol. Y lo mismo deberían hacer todas las partes interesadas: ligas, clubes, jugadores, aficionados, gobiernos y todos aquellos a quienes les preocupe el futuro de este deporte», ha señalado el organismo rector del fútbol europeo. Como si las polémicas surgidas en torno al presidente de la FIFA , Gianni Infantino, durante las últimas semanas no fueran suficientes, una nueva controversia se cierne este martes sobre el líder del órgano rector del fútbol internacional. La institución ha anunciado que planea crear una entidad comercial semipública de 20.000 millones de dólares para gestionar la Copa del Mundo y el resto de sus competiciones y vender participaciones a entidades privadas. La idea ha desatado la ira de la UEFA, que se opone al proyecto.La intención del organismo rector es crear la empresa FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial de la que conservaría una participación mayoritaria. No obstante, la institución persigue recaudar 4.200 millones de dólares a finales de este año mediante la «selección cuidadosa de inversores a largo plazo que adquieran participaciones minoritarias sin derecho de control». «Todos los beneficios netos se reinvertirán en el fútbol a nivel mundial», afirma.La FIFA ha compartido esta información a través de un comunicado emitido en respuesta a una noticia publicada horas antes por el diario ‘The Times’ basada en filtraciones del plan procedentes de dos fuentes. El periódico británico aseguraba también que Infantino se beneficiaría de este plan al convertirse en comisario de la FFE una vez que expire su próximo mandato, previsto para 2031.El artículo también indicaba que la FIFA habían iniciado conversaciones con posibles inversores, entre los que presuntamente se encuentra Joshua Kushner , hermano del yerno de Donald Trump. Supuestamente también han contactado con una filial de JP Morgan Chase, el banco estadounidense que intentó financiar la fallida Superliga Europea. Esta pretensión de la FIFA ha provocado la ira de la UEFA, que ha recalcado que nadie es «dueño del fútbol» y que, por ello, no es lícito «comerciar» con él. «Esto traspasa una línea que las instituciones que regulan este deporte nunca deberían cruzar », ha afirmado el órgano europeo en un comunicado, en el que recalca que «el alma y la gobernanza» del balompié «no son activos con los que se pueda comerciar», especialmente «sin ninguna transparencia sobre quién se beneficia económicamente». « La UEFA se lo toma muy en serio . Lo mismo deberían hacer todas las federaciones nacionales de fútbol. Y lo mismo deberían hacer todas las partes interesadas: ligas, clubes, jugadores, aficionados, gobiernos y todos aquellos a quienes les preocupe el futuro de este deporte», ha señalado el organismo rector del fútbol europeo.
Como si las polémicas surgidas en torno al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, durante las últimas semanas no fueran suficientes, una nueva controversia se cierne este martes sobre el líder del órgano rector del fútbol internacional. La institución ha anunciado que planea crear … una entidad comercial semipública de 20.000 millones de dólares para gestionar la Copa del Mundo y el resto de sus competiciones y vender participaciones a entidades privadas. La idea ha desatado la ira de la UEFA, que se opone al proyecto.
La intención del organismo rector es crear la empresa FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial de la que conservaría una participación mayoritaria. No obstante, la institución persigue recaudar 4.200 millones de dólares a finales de este año mediante la «selección cuidadosa de inversores a largo plazo que adquieran participaciones minoritarias sin derecho de control». «Todos los beneficios netos se reinvertirán en el fútbol a nivel mundial», afirma.
La FIFA ha compartido esta información a través de un comunicado emitido en respuesta a una noticia publicada horas antes por el diario ‘The Times’ basada en filtraciones del plan procedentes de dos fuentes. El periódico británico aseguraba también que Infantino se beneficiaría de este plan al convertirse en comisario de la FFE una vez que expire su próximo mandato, previsto para 2031.
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El artículo también indicaba que la FIFA habían iniciado conversaciones con posibles inversores, entre los que presuntamente se encuentra Joshua Kushner, hermano del yerno de Donald Trump. Supuestamente también han contactado con una filial de JP Morgan Chase, el banco estadounidense que intentó financiar la fallida Superliga Europea.
Esta pretensión de la FIFA ha provocado la ira de la UEFA, que ha recalcado que nadie es «dueño del fútbol» y que, por ello, no es lícito «comerciar» con él. «Esto traspasa una línea que las instituciones que regulan este deporte nunca deberían cruzar», ha afirmado el órgano europeo en un comunicado, en el que recalca que «el alma y la gobernanza» del balompié «no son activos con los que se pueda comerciar», especialmente «sin ninguna transparencia sobre quién se beneficia económicamente».
«La UEFA se lo toma muy en serio. Lo mismo deberían hacer todas las federaciones nacionales de fútbol. Y lo mismo deberían hacer todas las partes interesadas: ligas, clubes, jugadores, aficionados, gobiernos y todos aquellos a quienes les preocupe el futuro de este deporte», ha señalado el organismo rector del fútbol europeo.
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