El ‘síndrome del bebé olvidado’: un riesgo real y mucho más frecuente de lo que pensamos

La muerte ayer en Brión (A Coruña) de una niña de dos años encerrada en el coche después de que su padre la dejara olvidada es un suceso devastador que desgraciadamente, se repite cada cierto tiempo y vuelve a poner en la mesa un riesgo real , mucho más frecuente de lo que pensamos. En este caso, y según fuentes consultadas por Ep, el padre de la niña la habría olvidado dentro del vehículo tras dejar antes a otro hijo en el colegio. Una llamada telefónica lo habría despistado en el recorrido habitual y, en lugar de llevar a la pequeña a la escuela infantil, se dirigió a su negocio. Allí estacionó el vehículo y acudió a su trabajo, donde permaneció trabajando durante varias horas, sin percatarse de que no había dejado a la mejor en la guardería. Se llama ‘síndrome del bebé olvidado’ y, según el psicólogo infanto-juvenil Abel Domínguez , «aunque resulte difícil de comprender desde fuera, lo primero que debemos hacer es entender que este tipo de situaciones pueden ocurrirle prácticamente a cualquiera y no podemos demonizar a los padres o madres que atraviesan algo así porque hablamos de personas que, en un momento determinado, han estado sometidas a niveles muy elevados de estrés, ansiedad, presión o sobrecarga mental». El cerebro humano, explica este experto, «cuando entra en un estado de ‘modo supervivencia’o de saturación extrema, puede fallar en procesos básicos de atención y memoria. Afortunadamente esto no sucede con frecuencia, y por eso estos casos no son más numerosos, pero el riesgo existe». De hecho, tal y como analiza Domínguez, «en muchos de estos sucesos aparece un elemento común: la presión del día a día. Un padre o una madre que sale de casa pendiente del trabajo, de llegar a tiempo, de responder a múltiples obligaciones y exigencias externas. Paradójicamente, en medio de esa urgencia por atender lo que consideramos importante, puede producirse un fallo devastador relacionado precisamente con lo más importante: la seguridad y el cuidado de los hijos ».Noticia relacionada general No No Galicia Muere en Brión una niña de dos años encerrada en el coche después de que su padre la dejara olvidadaA su juicio, «es evidente que ese contexto de hiperactividad permanente tiene consecuencias. El estrés y la ansiedad afectan directamente a los procesos atencionales, a la memoria y especialmente a la memoria ejecutiva, que es la que nos permite recordar qué hemos hecho ya y qué nos queda por hacer. Cuando una persona entra en ese estado de saturación mental, puede producirse una desconexión cognitiva momentánea con consecuencias terribles». Por eso, en casos como este, prosigue, «es muy probable que el padre implicado actuara completamente atrapado en ese ‘modo emergencia’, sin ser consciente en ningún momento de lo que estaba ocurriendo realmente. Y aunque entender el mecanismo psicológico no elimina el dolor ni la responsabilidad, sí ayuda a comprender que no estamos hablando de maldad ni de falta de amor hacia un hijo, sino de un error humano fatal».No hay duda de que, a nivel psicológico, el impacto para un padre o una madre que vive algo así es devastador. «Probablemente nadie se recupera del todo de una experiencia semejante. La culpa, los remordimientos y el sufrimiento acompañarán a esa persona durante toda la vida. Es habitual que aparezcan pensamientos repetitivos, revivencias constantes del momento y una necesidad permanente de preguntarse qué habría pasado si hubiera actuado de otra manera. Con el tiempo, quizá pueda aprender a convivir con ello, pero la herida emocional permanece».El impacto también alcanzará, inevitablemente a la pareja y al resto de la familia. «La persona con la que se compartía la crianza puede experimentar dolor, rabia, resentimiento e incluso una profunda crisis de confianza. Es inevitable que aparezcan preguntas difíciles sobre cómo continuar adelante después de una tragedia así. En muchas ocasiones, además del duelo por la pérdida del menor, la familia tiene que afrontar también una crisis emocional y relacional de enorme magnitud».Estas tragedias, concluye Domínez, «nos obligan también, como sociedad, a reflexionar. Sobre el nivel de presión al que vivimos sometidos, sobre la dificultad para conciliar, sobre la cultura de la productividad constante y sobre la necesidad de implementar más medidas de prevención y apoyo para evitar que algo así vuelva a suceder».Aumento de temperaturaPor eso resulta fundamental recordar a las familias la necesidad de extremar la atención hacia los menores dentro del vehículo y no dejarlos solos sin vigilancia en ningún momento. Más si cabe ahora que empieza el calor. Desde la Asociación Española de Pediatría recuerdan que «los bebés y los niños pequeños son especialmente vulnerables al aumento de la temperatura, más aún cuando permanecen dentro de un automóvil. Muchas familias desconocen el grave peligro que supone dejar a un menor solo en el coche, incluso aunque el vehículo esté aparcado a la sombra o con las ventanillas ligeramente bajadas». Esto es debido a que el sistema de autorregulación térmica de los niños aún es inmaduro y esto provoca que su temperatura corporal pueda pasar de los 36-37 grados normales hasta superar los 42 grados en apenas unos minutos, desencadenando un golpe de calor con consecuencias gravísimas e incluso mortales. De hecho, tal y como concretan desde el Comité de Soporte Vital de la AEP, la temperatura corporal de los menores de un año sube de 3 a 5 veces más rápido que la de los adultos.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La DGT avisa a los padres: «Heredar una sillita o comprarla de segunda mano es desaconsejable» noticia No «Una mente que no sabe reposar pierde rápido el control de las emociones» noticia No El infalible y sencillo truco de un experto para que jamás olvides a tu hijo dentro del coche noticia No Un joven de 25 años, primer herido grave por la ola de calor en Madrid«Una causa frecuente de golpe de calor en niños pequeños sucede cuando la familia les deja, por ejemplo, dentro del coche y sin ventilación, hay que saber que, con una temperatura ambiente de 39ºC, existen zonas en el interior del coche donde la temperatura puede alcanzar los 70ºC. Y con una temperatura ambiente de 29ºC, la temperatura interior aumenta casi 20ºC en los primeros 45 minutos de exposición», advierte el doctor Ignacio Manrique, coordinador de este comité, quien alerta que «esa temperatura tan elevada puede causar un golpe de calor con pronóstico muy malo para ese lactante o niño». La muerte ayer en Brión (A Coruña) de una niña de dos años encerrada en el coche después de que su padre la dejara olvidada es un suceso devastador que desgraciadamente, se repite cada cierto tiempo y vuelve a poner en la mesa un riesgo real , mucho más frecuente de lo que pensamos. En este caso, y según fuentes consultadas por Ep, el padre de la niña la habría olvidado dentro del vehículo tras dejar antes a otro hijo en el colegio. Una llamada telefónica lo habría despistado en el recorrido habitual y, en lugar de llevar a la pequeña a la escuela infantil, se dirigió a su negocio. Allí estacionó el vehículo y acudió a su trabajo, donde permaneció trabajando durante varias horas, sin percatarse de que no había dejado a la mejor en la guardería. Se llama ‘síndrome del bebé olvidado’ y, según el psicólogo infanto-juvenil Abel Domínguez , «aunque resulte difícil de comprender desde fuera, lo primero que debemos hacer es entender que este tipo de situaciones pueden ocurrirle prácticamente a cualquiera y no podemos demonizar a los padres o madres que atraviesan algo así porque hablamos de personas que, en un momento determinado, han estado sometidas a niveles muy elevados de estrés, ansiedad, presión o sobrecarga mental». El cerebro humano, explica este experto, «cuando entra en un estado de ‘modo supervivencia’o de saturación extrema, puede fallar en procesos básicos de atención y memoria. Afortunadamente esto no sucede con frecuencia, y por eso estos casos no son más numerosos, pero el riesgo existe». De hecho, tal y como analiza Domínguez, «en muchos de estos sucesos aparece un elemento común: la presión del día a día. Un padre o una madre que sale de casa pendiente del trabajo, de llegar a tiempo, de responder a múltiples obligaciones y exigencias externas. Paradójicamente, en medio de esa urgencia por atender lo que consideramos importante, puede producirse un fallo devastador relacionado precisamente con lo más importante: la seguridad y el cuidado de los hijos ».Noticia relacionada general No No Galicia Muere en Brión una niña de dos años encerrada en el coche después de que su padre la dejara olvidadaA su juicio, «es evidente que ese contexto de hiperactividad permanente tiene consecuencias. El estrés y la ansiedad afectan directamente a los procesos atencionales, a la memoria y especialmente a la memoria ejecutiva, que es la que nos permite recordar qué hemos hecho ya y qué nos queda por hacer. Cuando una persona entra en ese estado de saturación mental, puede producirse una desconexión cognitiva momentánea con consecuencias terribles». Por eso, en casos como este, prosigue, «es muy probable que el padre implicado actuara completamente atrapado en ese ‘modo emergencia’, sin ser consciente en ningún momento de lo que estaba ocurriendo realmente. Y aunque entender el mecanismo psicológico no elimina el dolor ni la responsabilidad, sí ayuda a comprender que no estamos hablando de maldad ni de falta de amor hacia un hijo, sino de un error humano fatal».No hay duda de que, a nivel psicológico, el impacto para un padre o una madre que vive algo así es devastador. «Probablemente nadie se recupera del todo de una experiencia semejante. La culpa, los remordimientos y el sufrimiento acompañarán a esa persona durante toda la vida. Es habitual que aparezcan pensamientos repetitivos, revivencias constantes del momento y una necesidad permanente de preguntarse qué habría pasado si hubiera actuado de otra manera. Con el tiempo, quizá pueda aprender a convivir con ello, pero la herida emocional permanece».El impacto también alcanzará, inevitablemente a la pareja y al resto de la familia. «La persona con la que se compartía la crianza puede experimentar dolor, rabia, resentimiento e incluso una profunda crisis de confianza. Es inevitable que aparezcan preguntas difíciles sobre cómo continuar adelante después de una tragedia así. En muchas ocasiones, además del duelo por la pérdida del menor, la familia tiene que afrontar también una crisis emocional y relacional de enorme magnitud».Estas tragedias, concluye Domínez, «nos obligan también, como sociedad, a reflexionar. Sobre el nivel de presión al que vivimos sometidos, sobre la dificultad para conciliar, sobre la cultura de la productividad constante y sobre la necesidad de implementar más medidas de prevención y apoyo para evitar que algo así vuelva a suceder».Aumento de temperaturaPor eso resulta fundamental recordar a las familias la necesidad de extremar la atención hacia los menores dentro del vehículo y no dejarlos solos sin vigilancia en ningún momento. Más si cabe ahora que empieza el calor. Desde la Asociación Española de Pediatría recuerdan que «los bebés y los niños pequeños son especialmente vulnerables al aumento de la temperatura, más aún cuando permanecen dentro de un automóvil. Muchas familias desconocen el grave peligro que supone dejar a un menor solo en el coche, incluso aunque el vehículo esté aparcado a la sombra o con las ventanillas ligeramente bajadas». Esto es debido a que el sistema de autorregulación térmica de los niños aún es inmaduro y esto provoca que su temperatura corporal pueda pasar de los 36-37 grados normales hasta superar los 42 grados en apenas unos minutos, desencadenando un golpe de calor con consecuencias gravísimas e incluso mortales. De hecho, tal y como concretan desde el Comité de Soporte Vital de la AEP, la temperatura corporal de los menores de un año sube de 3 a 5 veces más rápido que la de los adultos.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La DGT avisa a los padres: «Heredar una sillita o comprarla de segunda mano es desaconsejable» noticia No «Una mente que no sabe reposar pierde rápido el control de las emociones» noticia No El infalible y sencillo truco de un experto para que jamás olvides a tu hijo dentro del coche noticia No Un joven de 25 años, primer herido grave por la ola de calor en Madrid«Una causa frecuente de golpe de calor en niños pequeños sucede cuando la familia les deja, por ejemplo, dentro del coche y sin ventilación, hay que saber que, con una temperatura ambiente de 39ºC, existen zonas en el interior del coche donde la temperatura puede alcanzar los 70ºC. Y con una temperatura ambiente de 29ºC, la temperatura interior aumenta casi 20ºC en los primeros 45 minutos de exposición», advierte el doctor Ignacio Manrique, coordinador de este comité, quien alerta que «esa temperatura tan elevada puede causar un golpe de calor con pronóstico muy malo para ese lactante o niño».  

La muerte ayer en Brión (A Coruña) de una niña de dos años encerrada en el coche después de que su padre la dejara olvidada es un suceso devastador que desgraciadamente, se repite cada cierto tiempo y vuelve a poner en la mesa un riesgo real … , mucho más frecuente de lo que pensamos. En este caso, y según fuentes consultadas por Ep, el padre de la niña la habría olvidado dentro del vehículo tras dejar antes a otro hijo en el colegio. Una llamada telefónica lo habría despistado en el recorrido habitual y, en lugar de llevar a la pequeña a la escuela infantil, se dirigió a su negocio. Allí estacionó el vehículo y acudió a su trabajo, donde permaneció trabajando durante varias horas, sin percatarse de que no había dejado a la mejor en la guardería.

 RSS de noticias de familia

Más Noticias