En la fiesta noruega con el creador del ‘remo vikingo’: «Esto es una locura»

Quién sabe cómo se recordará este Mundial dentro de treinta o cuarenta años. Quizá sea el Mundial en el que Lionel Messi acabó con las dudas sobre quién es el mejor de siempre. O el de Kylian Mbappé, arrimado con su segunda estrella al Olimpo del fútbol. O el de Mikel Merino, por qué no. Pero sin duda será también el Mundial de Vozinha , el de Irán en guerra, el de la roja que Donald Trump le quitó a un estadounidense… y el del ‘remo vikingo’. Noruega y su afición han sido una de las grandes noticias del Mundial. Este sábado, en uno día señalado para la historia de Noruega, Erling Haaland y sus compañeros buscarán en Miami la gesta de doblegar a Inglaterra y colarse en la semifinal. Con ellos estará la muchedumbre roja que ha seguido a Noruega por todo su periplo mundialista. Y no faltará el ritual del ‘remo vikingo’, una imagen que quedará para siempre: miles de personas simulando un remo, al grito de ‘¡ru!’, que gana en tiempo y en intensidad a golpe de tambor, hasta la ovación final. Es la representación de que todos reman por el mismo objetivo, de que todos van en el mismo barco.Miles de personas lo ejecutan en Ocean Drive, el corredor emblemático de Miami Beach , entre palmeras y hoteles ‘art-deco’, con las terrazas invadidas a reventar. Entre la invasión noruega, este periódico encuentra a Ole Froystad, el creador del ‘remo vikingo’. «Es una locura. Es algo tan divertido tener aquí a todos estos noruegos, de fiesta como si estuvieran locos, trayendo alegría y felicidad, es genial», explica Froystad.Noticia relacionada general No No La Roja vuelve a latir La selección saca España a la calle Ángel BuenoHasta hace unas semanas, Froystad era un perfecto desconocido más allá del suburbio de Oslo en el que vive. Es un profesor de educación primaria y un fanático de la selección de su país, jovial, con el pelo amarillo como Haaland y una sonrisa pegada a un chicle que no se le va de la boca.Según su propia leyenda, Froystad pensó una decena de cánticos para animar a los noruegos en el Mundial, por donde no habían pasado desde 1998 (en aquella ocasión, lo jugó el padre de Haaland). Entre ellos estaba el ‘remo vikingo’, y los compartió con un grupo de amigos-hinchas en un bar. Entre ellos estaba Torstein Hamran, que es ahora el encargado de marcar el ritmo del tambor en el remo (en las victorias de Noruega, el tambor se lo ha cedido al capitán del equipo, Martin Odegaard , para que haga los honores y ejecutar la celebración al alimón entre aficionados y jugadores).El cántico tiene una clara inspiración en el ‘trueno’ que hicieron famosos los aficionados de Islandia en la Eurocopa de 2016 (allí los islandeses derrotaron a Inglaterra en octavos de final, eso también puede servir de inspiración a Noruega).Noticia relacionada showvideo No No Bitácora del Mundial Dentro de una sesión de remo vikinga con Ole Froystad, el creador del festejo de los noruegos Javier Ansorena«No sé cuántas veces he hecho ya el ‘remo vikingo’», confiesa Froystad con otra sonrisa. «Los suficientes para el resto de mi vida».¿Le gustaría encontrarse con España en la final del Mundial? Es una posibilidad que parecería remota en un principio, pero que ahora está tres partidos de ocurrir. «Sí, ¡sería el enfrentamiento más fácil para nosotros en una final, sería genial!», dice antes de rectificar. «No, estoy bromeando. Claro, un España-Noruega sería un sueño, sería muy chulo».Cuando se le asegura que su invento quedará para la historia de los Mundiales, asegura que se queda «sin palabras». «No sé qué decir, lo único que se me ocurre es sonreír», dice. Y sonríe, claro. También asegura que se van a imponer a Inglaterra -«vamos a remar a través de ellos»- y se despide entonando un «remar, remar» con una ‘r’ decente para un noruego.Hay algún noruego que se ha posicionado en contra del ‘remo vikingo’. Dicen que los vikingos no remaban. Pero tampoco llevaban cascos con cuernos, y aquí está Anders Roberg, con dos astas como las de un Cebada Gago en la cabeza.«Esto está siendo fantástico, increíble, indescriptible, completamente loco», dice sobre el paso de Noruega por el Mundial. Cree que la experiencia está cambiando al país: «Tenemos fama de rígidos, de no implicarnos mucho, pero mira esto», dice señalando el alboroto de sus compatriotas.«Nunca hemos estado tan orgullosos de nuestro equipo y de nuestro país», añade Sven, cubierto con la bandera nacional. ¿Y si pierde Noruega? «No vamos a perder», responde. «Pero si lo hacemos, lo haremos contra Inglaterra, que es como nuestro segundo equipo. Así que si perdemos lo celebraremos con los hinchas ingleses. Y, en cualquier caso, celebraremos porque lo hemos hecho muy bien». Quién sabe cómo se recordará este Mundial dentro de treinta o cuarenta años. Quizá sea el Mundial en el que Lionel Messi acabó con las dudas sobre quién es el mejor de siempre. O el de Kylian Mbappé, arrimado con su segunda estrella al Olimpo del fútbol. O el de Mikel Merino, por qué no. Pero sin duda será también el Mundial de Vozinha , el de Irán en guerra, el de la roja que Donald Trump le quitó a un estadounidense… y el del ‘remo vikingo’. Noruega y su afición han sido una de las grandes noticias del Mundial. Este sábado, en uno día señalado para la historia de Noruega, Erling Haaland y sus compañeros buscarán en Miami la gesta de doblegar a Inglaterra y colarse en la semifinal. Con ellos estará la muchedumbre roja que ha seguido a Noruega por todo su periplo mundialista. Y no faltará el ritual del ‘remo vikingo’, una imagen que quedará para siempre: miles de personas simulando un remo, al grito de ‘¡ru!’, que gana en tiempo y en intensidad a golpe de tambor, hasta la ovación final. Es la representación de que todos reman por el mismo objetivo, de que todos van en el mismo barco.Miles de personas lo ejecutan en Ocean Drive, el corredor emblemático de Miami Beach , entre palmeras y hoteles ‘art-deco’, con las terrazas invadidas a reventar. Entre la invasión noruega, este periódico encuentra a Ole Froystad, el creador del ‘remo vikingo’. «Es una locura. Es algo tan divertido tener aquí a todos estos noruegos, de fiesta como si estuvieran locos, trayendo alegría y felicidad, es genial», explica Froystad.Noticia relacionada general No No La Roja vuelve a latir La selección saca España a la calle Ángel BuenoHasta hace unas semanas, Froystad era un perfecto desconocido más allá del suburbio de Oslo en el que vive. Es un profesor de educación primaria y un fanático de la selección de su país, jovial, con el pelo amarillo como Haaland y una sonrisa pegada a un chicle que no se le va de la boca.Según su propia leyenda, Froystad pensó una decena de cánticos para animar a los noruegos en el Mundial, por donde no habían pasado desde 1998 (en aquella ocasión, lo jugó el padre de Haaland). Entre ellos estaba el ‘remo vikingo’, y los compartió con un grupo de amigos-hinchas en un bar. Entre ellos estaba Torstein Hamran, que es ahora el encargado de marcar el ritmo del tambor en el remo (en las victorias de Noruega, el tambor se lo ha cedido al capitán del equipo, Martin Odegaard , para que haga los honores y ejecutar la celebración al alimón entre aficionados y jugadores).El cántico tiene una clara inspiración en el ‘trueno’ que hicieron famosos los aficionados de Islandia en la Eurocopa de 2016 (allí los islandeses derrotaron a Inglaterra en octavos de final, eso también puede servir de inspiración a Noruega).Noticia relacionada showvideo No No Bitácora del Mundial Dentro de una sesión de remo vikinga con Ole Froystad, el creador del festejo de los noruegos Javier Ansorena«No sé cuántas veces he hecho ya el ‘remo vikingo’», confiesa Froystad con otra sonrisa. «Los suficientes para el resto de mi vida».¿Le gustaría encontrarse con España en la final del Mundial? Es una posibilidad que parecería remota en un principio, pero que ahora está tres partidos de ocurrir. «Sí, ¡sería el enfrentamiento más fácil para nosotros en una final, sería genial!», dice antes de rectificar. «No, estoy bromeando. Claro, un España-Noruega sería un sueño, sería muy chulo».Cuando se le asegura que su invento quedará para la historia de los Mundiales, asegura que se queda «sin palabras». «No sé qué decir, lo único que se me ocurre es sonreír», dice. Y sonríe, claro. También asegura que se van a imponer a Inglaterra -«vamos a remar a través de ellos»- y se despide entonando un «remar, remar» con una ‘r’ decente para un noruego.Hay algún noruego que se ha posicionado en contra del ‘remo vikingo’. Dicen que los vikingos no remaban. Pero tampoco llevaban cascos con cuernos, y aquí está Anders Roberg, con dos astas como las de un Cebada Gago en la cabeza.«Esto está siendo fantástico, increíble, indescriptible, completamente loco», dice sobre el paso de Noruega por el Mundial. Cree que la experiencia está cambiando al país: «Tenemos fama de rígidos, de no implicarnos mucho, pero mira esto», dice señalando el alboroto de sus compatriotas.«Nunca hemos estado tan orgullosos de nuestro equipo y de nuestro país», añade Sven, cubierto con la bandera nacional. ¿Y si pierde Noruega? «No vamos a perder», responde. «Pero si lo hacemos, lo haremos contra Inglaterra, que es como nuestro segundo equipo. Así que si perdemos lo celebraremos con los hinchas ingleses. Y, en cualquier caso, celebraremos porque lo hemos hecho muy bien».  

Quién sabe cómo se recordará este Mundial dentro de treinta o cuarenta años. Quizá sea el Mundial en el que Lionel Messi acabó con las dudas sobre quién es el mejor de siempre. O el de Kylian Mbappé, arrimado con su segunda estrella al Olimpo … del fútbol. O el de Mikel Merino, por qué no. Pero sin duda será también el Mundial de Vozinha, el de Irán en guerra, el de la roja que Donald Trump le quitó a un estadounidense… y el del ‘remo vikingo’.

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