España, contra la maldición del debut en los Mundiales

Lejos de la aislada Chattanooga y su paraíso de entrenamiento para la selección en un colegio chic, en Atlanta se vive un ambiente total de Mundial. Se respira sufrimiento y entusiasmo a partes iguales en un restaurante sureño del centro de la ciudad colapsado por emigrantes de Haití que maldicen la derrota de su país ante Escocia mientras degustan hamburguesas dobles, ensaladas de fresas y tartas de lima. Es el paroxismo de la pertenencia y la ilusión del fútbol. También hay unos cuantos españoles en el local preparados para alentar a la selección en su debut ante Cabo Verde (este lunes, 18 horas), punto de partida de un equipo que hace soñar a un país.Han pasado dos años desde que Luis de la Fuente presentó a un grupo de jugadores sin el aparente pedigrí para aspirar a una Eurocopa, de la misma manera que se cuestionaba su categoría como entrenador para dirigir un proyecto de semejante envergadura. España ganó aquella Euro con pleno de victorias y lo que antes era un océano de interrogantes es ahora un mar de certeza. El fútbol siempre cambia en función de los resultados.«Lo que ha cambiado es la percepción exterior, nada más, porque el grupo sigue teniendo el mismo espíritu», comenta Mikel Merino, uno de los puntales de Luis de la Fuente, bajo un sol de justicia en el campo de Atlanta donde entrena la selección.Noticia relacionada general No No Entrevista / Selección Marc Pubill: «Tengo preparador físico desde los 10 años» José Carlos CarabiasDebuta España en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y esto es un motivo de intranquilidad si se tienen en cuenta los antecedentes. La memoria recuerda grandes fiascos en los estrenos que condicionaron el concurso de la selección y conducían a un pronóstico invariable, no pasar de cuartos de final.El equipo español ha disputado 16 encuentros de debut en la historia de los Mundiales, sin contar lógicamente en los que no participó (Uruguay 1930, Francia 1938, Suiza 1954, Suecia 1958, México 1970 y Alemania 1974). Y su historial está lleno de contrastes: acumula 5 victorias, 4 empates y 7 derrotas. Una hoja de servicios muy deteriorada y llena de vicisitudes para el recuerdo.Fiasco con el NaranjitoHasta donde alcanza la memoria de los veteranos, aquel gol de Hansi Krankl en el Mundial 1978 en el estreno con derrota de España ante Austria (1-2) fragmentó el camino de la selección en un certamen recordado por el gol que falló luego Cardeñosa ante Brasil. O la desilusión total del primer partido en la Copa del Mundo de España 1982 con el empate ante la débil Honduras (1-1) y un penalti marcado por López Ufarte como consuelo.«El primer partido siempre ayuda a coger confianza si se trata de una victoria. Y eso buscamos» Álex baena Jugador del Atlético de Madrid«Un buen comienzo en un torneo así es muy importante, te da confianza, te hace tirar para adelante, todo el mundo tiene en el recuerdo el Mundial de Sudáfrica (derrota ante Suiza en el primer partido), pero un torneo no es cómo se empieza sino cómo acaba», analiza David Raya.En México 86 más de lo mismo. Un gol fantasma de Míchel que entró en la portería de Brasil en un fútbol sin VAR (0-1) también sentenció a España en un torneo a la contra. Tampoco ganó España en el Mundial de Italia 90 (empate a cero ante Uruguay con un penalti fallado del suramericano Rubén Sosa).«Todo el mundo tiene en la cabeza el primer partido del Mundial de Sudáfrica ante Suiza, pero esto no es como empieza, sino como acaba» David Raya Portero del ArsenalLa racha negativa siguió en 1994, Estados Unidos, empate (2-2) frente a Corea del Sur. España ganaba 2-0 con diez hombres, pero los coreanos empataron al final. Peor fue lo del Mundial de Francia 98, un 2-3 ante Nigeria recordado por el error de Zubizarreta al meterse el balón en la portería.España rompió un bache histórico de 52 años (de 1950 a 2002) en el Mundial de Corea y Japón, victoria contra Eslovenia (3-1). Y siguió en Alemania 2006 con una exhibición monumental de la selección frente a Ucrania (4-0) con goles de Villa (2), Torres y Xabi Alonso.Todo lo que vino a continuación, salvo el Mundial de Qatar 2022 (7-0 a Costa Rica) fue una cadena de decepciones. Un 0-1 con Suiza en el Mundial de Sudáfrica en el que España fue campeona; un 1-5 en Brasil 2014 ante Holanda, cruel venganza de la final de 2010, la mayor goleada encajada en un debut por España; y un decepcionante 3-3 ante Portugal en Rusia 2018 después de la crisis que provocó la sustitución del seleccionador (Hierro por Lopetegui, fichado por el Madrid, unos días antes del comienzo del torneo).26 meses sin perderFrente a ese cúmulo de desilusiones mayoritarias, la selección ofrece el optimismo de un equipo que lleva más de dos años sin perder, desde el 22 de marzo de 2024 en un partido amistoso contra Colombia disputado en Wembley (0-1). Son 26 meses sin derrota en los 90 minutos reglamentarios en una secuencia de 23 victorias y siete empates.«Ante Cabo Verde lo importante es centrarnos en nosotros mismos y lo que tenemos que hacer bien -matiza Mikel Merino-. Hay que afrontar el partido con seriedad y buena actitud. Es importante empezar con buen pie un torneo como este, aunque no nos vaya a marcar el camino. Con las expectativas altas porque sabemos de lo que somos capaces, pero será un rival que nos lo va a poner muy difícil».«Ante Cabo Verde lo importante es centrarnos en nosotros mismos y en lo que tenemos que hacer bien. No nos va a marcar el camino el primer partido» Mikel Merino Jugador del ArsenalA pie de campo, el mensaje es unánime. España acepta de buen grado su papel de favorita en el Mundial, sabiendo que eso no significa nada. «Le damos importancia a éste y a todos los partidos, te juegas mucho. El primer partido hay que empezar fuertes y marcando nuestro estilo», cuenta Ferran Torres.«El primer partido ayuda a coger confianza si se trata de una victoria. Empezar con triunfo es muy importante para el equipo y más en un torneo tan largo como este Mundial», cierra Álex Baena. Lejos de la aislada Chattanooga y su paraíso de entrenamiento para la selección en un colegio chic, en Atlanta se vive un ambiente total de Mundial. Se respira sufrimiento y entusiasmo a partes iguales en un restaurante sureño del centro de la ciudad colapsado por emigrantes de Haití que maldicen la derrota de su país ante Escocia mientras degustan hamburguesas dobles, ensaladas de fresas y tartas de lima. Es el paroxismo de la pertenencia y la ilusión del fútbol. También hay unos cuantos españoles en el local preparados para alentar a la selección en su debut ante Cabo Verde (este lunes, 18 horas), punto de partida de un equipo que hace soñar a un país.Han pasado dos años desde que Luis de la Fuente presentó a un grupo de jugadores sin el aparente pedigrí para aspirar a una Eurocopa, de la misma manera que se cuestionaba su categoría como entrenador para dirigir un proyecto de semejante envergadura. España ganó aquella Euro con pleno de victorias y lo que antes era un océano de interrogantes es ahora un mar de certeza. El fútbol siempre cambia en función de los resultados.«Lo que ha cambiado es la percepción exterior, nada más, porque el grupo sigue teniendo el mismo espíritu», comenta Mikel Merino, uno de los puntales de Luis de la Fuente, bajo un sol de justicia en el campo de Atlanta donde entrena la selección.Noticia relacionada general No No Entrevista / Selección Marc Pubill: «Tengo preparador físico desde los 10 años» José Carlos CarabiasDebuta España en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y esto es un motivo de intranquilidad si se tienen en cuenta los antecedentes. La memoria recuerda grandes fiascos en los estrenos que condicionaron el concurso de la selección y conducían a un pronóstico invariable, no pasar de cuartos de final.El equipo español ha disputado 16 encuentros de debut en la historia de los Mundiales, sin contar lógicamente en los que no participó (Uruguay 1930, Francia 1938, Suiza 1954, Suecia 1958, México 1970 y Alemania 1974). Y su historial está lleno de contrastes: acumula 5 victorias, 4 empates y 7 derrotas. Una hoja de servicios muy deteriorada y llena de vicisitudes para el recuerdo.Fiasco con el NaranjitoHasta donde alcanza la memoria de los veteranos, aquel gol de Hansi Krankl en el Mundial 1978 en el estreno con derrota de España ante Austria (1-2) fragmentó el camino de la selección en un certamen recordado por el gol que falló luego Cardeñosa ante Brasil. O la desilusión total del primer partido en la Copa del Mundo de España 1982 con el empate ante la débil Honduras (1-1) y un penalti marcado por López Ufarte como consuelo.«El primer partido siempre ayuda a coger confianza si se trata de una victoria. Y eso buscamos» Álex baena Jugador del Atlético de Madrid«Un buen comienzo en un torneo así es muy importante, te da confianza, te hace tirar para adelante, todo el mundo tiene en el recuerdo el Mundial de Sudáfrica (derrota ante Suiza en el primer partido), pero un torneo no es cómo se empieza sino cómo acaba», analiza David Raya.En México 86 más de lo mismo. Un gol fantasma de Míchel que entró en la portería de Brasil en un fútbol sin VAR (0-1) también sentenció a España en un torneo a la contra. Tampoco ganó España en el Mundial de Italia 90 (empate a cero ante Uruguay con un penalti fallado del suramericano Rubén Sosa).«Todo el mundo tiene en la cabeza el primer partido del Mundial de Sudáfrica ante Suiza, pero esto no es como empieza, sino como acaba» David Raya Portero del ArsenalLa racha negativa siguió en 1994, Estados Unidos, empate (2-2) frente a Corea del Sur. España ganaba 2-0 con diez hombres, pero los coreanos empataron al final. Peor fue lo del Mundial de Francia 98, un 2-3 ante Nigeria recordado por el error de Zubizarreta al meterse el balón en la portería.España rompió un bache histórico de 52 años (de 1950 a 2002) en el Mundial de Corea y Japón, victoria contra Eslovenia (3-1). Y siguió en Alemania 2006 con una exhibición monumental de la selección frente a Ucrania (4-0) con goles de Villa (2), Torres y Xabi Alonso.Todo lo que vino a continuación, salvo el Mundial de Qatar 2022 (7-0 a Costa Rica) fue una cadena de decepciones. Un 0-1 con Suiza en el Mundial de Sudáfrica en el que España fue campeona; un 1-5 en Brasil 2014 ante Holanda, cruel venganza de la final de 2010, la mayor goleada encajada en un debut por España; y un decepcionante 3-3 ante Portugal en Rusia 2018 después de la crisis que provocó la sustitución del seleccionador (Hierro por Lopetegui, fichado por el Madrid, unos días antes del comienzo del torneo).26 meses sin perderFrente a ese cúmulo de desilusiones mayoritarias, la selección ofrece el optimismo de un equipo que lleva más de dos años sin perder, desde el 22 de marzo de 2024 en un partido amistoso contra Colombia disputado en Wembley (0-1). Son 26 meses sin derrota en los 90 minutos reglamentarios en una secuencia de 23 victorias y siete empates.«Ante Cabo Verde lo importante es centrarnos en nosotros mismos y lo que tenemos que hacer bien -matiza Mikel Merino-. Hay que afrontar el partido con seriedad y buena actitud. Es importante empezar con buen pie un torneo como este, aunque no nos vaya a marcar el camino. Con las expectativas altas porque sabemos de lo que somos capaces, pero será un rival que nos lo va a poner muy difícil».«Ante Cabo Verde lo importante es centrarnos en nosotros mismos y en lo que tenemos que hacer bien. No nos va a marcar el camino el primer partido» Mikel Merino Jugador del ArsenalA pie de campo, el mensaje es unánime. España acepta de buen grado su papel de favorita en el Mundial, sabiendo que eso no significa nada. «Le damos importancia a éste y a todos los partidos, te juegas mucho. El primer partido hay que empezar fuertes y marcando nuestro estilo», cuenta Ferran Torres.«El primer partido ayuda a coger confianza si se trata de una victoria. Empezar con triunfo es muy importante para el equipo y más en un torneo tan largo como este Mundial», cierra Álex Baena.  

Lejos de la aislada Chattanooga y su paraíso de entrenamiento para la selección en un colegio chic, en Atlanta se vive un ambiente total de Mundial. Se respira sufrimiento y entusiasmo a partes iguales en un restaurante sureño del centro de la ciudad colapsado por … emigrantes de Haití que maldicen la derrota de su país ante Escocia mientras degustan hamburguesas dobles, ensaladas de fresas y tartas de lima. Es el paroxismo de la pertenencia y la ilusión del fútbol. También hay unos cuantos españoles en el local preparados para alentar a la selección en su debut ante Cabo Verde (este lunes, 18 horas), punto de partida de un equipo que hace soñar a un país.

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