Hay poco ya de aquel Kei Nishikori finalista del US Open 2014, pero sigue en pie su orgullo, su constancia, su empeño en despedirse en la pista, con sus últimos golpes después de ver a tantos compañeros a los que las lesiones los empujaron antes de tiempo. A él, precisamente, lo han ido sacando del tenis en muchas ocasiones, y por eso necesita este tipo de despedidas, aunque sea con un 6-3 y 6-2 en apenas 69 minutos ante este Rafa Jódar , un chico de 19 años al que no le importa qué estrella esté al otro lado y que se curzará con Lorenzo Musetti el viernes en cuartos de final.Porque está Jódar (19 años, 24 del mundo) en crecimiento y esta ha sido otra prueba de su madurez. Confiar en su juego y desestabilizar a Nishikori desde el principio, al que no le quedaban fuerzas después de la paliza del estreno, su primera victoria en 14 meses, y porque ya no le alcanza para este tenis del futuro que despliega Jódar en todo su esplendor.Se mueve muy bien el madrileño en la pista dura del ATP 500 de Washington, sin trabas el primer día ante un competidor coetáneo como Arthur Fils y sin frenos ante Nishikori (36 años y 721 del mundo). En el quinto juego pudo superar el saque del rival y encauzar el triunfo, no sin antes tener que asumir la responsabilidad de salvar dos bolas de rotura.En el segundo set, más contundencia, pues consiguió el ‘break’ nada más empezar y sumó otro para un 4-1 que ya no tuvo más historia. Sí dejó algunos datos: Jódar se apuntó el 70 % de los puntos en los que conseguía meter el primer saque, y el 44 % cuando lanzaba el segundo. Aunque también fue al riesgo, con 11 golpes ganadores y 24 errores no forzados. Al otro lado: «Fue un partido horrible para mí», confesó Nishikori, que se marchó de la pista en la que ganó en 2015 con 7 ganadores y 32 fallos.Así, Jódar se presenta pletórico en cuartos de final, donde se medirá con Lorenzo Musetti, verdugo de Aleksandar Vukic. El italiano, 15 del mundo, está de vuelta en las pistas después de un parón de los gordos en la primavera. Una lesión en el recto femoral que lo sacó del top ten y lo obligó a ausentarse tanto de Roland Garros como de Wimbledon. Vuelve para la temporada de pista rápida en el torneo previo a los Masters 1.000 de Canadá y Cincinnati, con vistas a participar con todas las garantías en el US Open, último Grand Slam del año. Donde también espera estar Carlos Alcaraz.El murciano ya toca raqueta con fuerza y empieza a soltarse con la derecha, como mostró en uno de sus últimos vídeos de su recuperación de la lesión en la muñeca que se produjo en abril y que lo ha tenido, al menos cuatro meses de baja. Hay poco ya de aquel Kei Nishikori finalista del US Open 2014, pero sigue en pie su orgullo, su constancia, su empeño en despedirse en la pista, con sus últimos golpes después de ver a tantos compañeros a los que las lesiones los empujaron antes de tiempo. A él, precisamente, lo han ido sacando del tenis en muchas ocasiones, y por eso necesita este tipo de despedidas, aunque sea con un 6-3 y 6-2 en apenas 69 minutos ante este Rafa Jódar , un chico de 19 años al que no le importa qué estrella esté al otro lado y que se curzará con Lorenzo Musetti el viernes en cuartos de final.Porque está Jódar (19 años, 24 del mundo) en crecimiento y esta ha sido otra prueba de su madurez. Confiar en su juego y desestabilizar a Nishikori desde el principio, al que no le quedaban fuerzas después de la paliza del estreno, su primera victoria en 14 meses, y porque ya no le alcanza para este tenis del futuro que despliega Jódar en todo su esplendor.Se mueve muy bien el madrileño en la pista dura del ATP 500 de Washington, sin trabas el primer día ante un competidor coetáneo como Arthur Fils y sin frenos ante Nishikori (36 años y 721 del mundo). En el quinto juego pudo superar el saque del rival y encauzar el triunfo, no sin antes tener que asumir la responsabilidad de salvar dos bolas de rotura.En el segundo set, más contundencia, pues consiguió el ‘break’ nada más empezar y sumó otro para un 4-1 que ya no tuvo más historia. Sí dejó algunos datos: Jódar se apuntó el 70 % de los puntos en los que conseguía meter el primer saque, y el 44 % cuando lanzaba el segundo. Aunque también fue al riesgo, con 11 golpes ganadores y 24 errores no forzados. Al otro lado: «Fue un partido horrible para mí», confesó Nishikori, que se marchó de la pista en la que ganó en 2015 con 7 ganadores y 32 fallos.Así, Jódar se presenta pletórico en cuartos de final, donde se medirá con Lorenzo Musetti, verdugo de Aleksandar Vukic. El italiano, 15 del mundo, está de vuelta en las pistas después de un parón de los gordos en la primavera. Una lesión en el recto femoral que lo sacó del top ten y lo obligó a ausentarse tanto de Roland Garros como de Wimbledon. Vuelve para la temporada de pista rápida en el torneo previo a los Masters 1.000 de Canadá y Cincinnati, con vistas a participar con todas las garantías en el US Open, último Grand Slam del año. Donde también espera estar Carlos Alcaraz.El murciano ya toca raqueta con fuerza y empieza a soltarse con la derecha, como mostró en uno de sus últimos vídeos de su recuperación de la lesión en la muñeca que se produjo en abril y que lo ha tenido, al menos cuatro meses de baja.
Hay poco ya de aquel Kei Nishikori finalista del US Open 2014, pero sigue en pie su orgullo, su constancia, su empeño en despedirse en la pista, con sus últimos golpes después de ver a tantos compañeros a los que las lesiones los empujaron antes … de tiempo. A él, precisamente, lo han ido sacando del tenis en muchas ocasiones, y por eso necesita este tipo de despedidas, aunque sea con un 6-3 y 6-2 en apenas 69 minutos ante este Rafa Jódar, un chico de 19 años al que no le importa qué estrella esté al otro lado y que se curzará con Lorenzo Musetti el viernes en cuartos de final.
Porque está Jódar (19 años, 24 del mundo) en crecimiento y esta ha sido otra prueba de su madurez. Confiar en su juego y desestabilizar a Nishikori desde el principio, al que no le quedaban fuerzas después de la paliza del estreno, su primera victoria en 14 meses, y porque ya no le alcanza para este tenis del futuro que despliega Jódar en todo su esplendor.
Se mueve muy bien el madrileño en la pista dura del ATP 500 de Washington, sin trabas el primer día ante un competidor coetáneo como Arthur Fils y sin frenos ante Nishikori (36 años y 721 del mundo). En el quinto juego pudo superar el saque del rival y encauzar el triunfo, no sin antes tener que asumir la responsabilidad de salvar dos bolas de rotura.
En el segundo set, más contundencia, pues consiguió el ‘break’ nada más empezar y sumó otro para un 4-1 que ya no tuvo más historia. Sí dejó algunos datos: Jódar se apuntó el 70 % de los puntos en los que conseguía meter el primer saque, y el 44 % cuando lanzaba el segundo. Aunque también fue al riesgo, con 11 golpes ganadores y 24 errores no forzados. Al otro lado: «Fue un partido horrible para mí», confesó Nishikori, que se marchó de la pista en la que ganó en 2015 con 7 ganadores y 32 fallos.
Así, Jódar se presenta pletórico en cuartos de final, donde se medirá con Lorenzo Musetti, verdugo de Aleksandar Vukic. El italiano, 15 del mundo, está de vuelta en las pistas después de un parón de los gordos en la primavera. Una lesión en el recto femoral que lo sacó del top ten y lo obligó a ausentarse tanto de Roland Garros como de Wimbledon.
Vuelve para la temporada de pista rápida en el torneo previo a los Masters 1.000 de Canadá y Cincinnati, con vistas a participar con todas las garantías en el US Open, último Grand Slam del año. Donde también espera estar Carlos Alcaraz.
El murciano ya toca raqueta con fuerza y empieza a soltarse con la derecha, como mostró en uno de sus últimos vídeos de su recuperación de la lesión en la muñeca que se produjo en abril y que lo ha tenido, al menos cuatro meses de baja.
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