La temporada de regatas hace tiempo que dio el pistoletazo de salida, pero no hay nada como la botadura de nuevos barcos para que se produzca el corte de cinta oficial. Y eso fue lo que pasó con el Hispania, el nuevo TP52 que va a servir no solo de banco de prácticas para las nuevas generaciones, también para que el Rey Felipe VI pueda conseguir por fin su ansiada Copa. No tenemos un bola de cristal para predecir si Felipe VI puede ser campeón de la Copa del Rey, pero lo que no se le escapa a nadie es que sus opciones mejoran de manera sustancial respecto a las que tenía con el Aifos.Qué decir de lo que supondría que el Rey ganase la Copa. Los temas se venderían solos. Sí, también habrá tiempo para las críticas. Ya veo venir algunas: ‘el nuevo juguete del Rey’. Todas serían ventajistas y sin tener ni idea de lo que supone que la Armada disponga de un nuevo barco para que los jóvenes prueben, mejoren y perfeccionen todo lo que aprenden con fuego real. Con algo de calidad. Porque la teoría está muy bien, pero lo que da la nota es la práctica. Además, este nuevo TP52 Hispania mejorará una Copa del Rey que ya supera los 100 inscritos. Como en los últimos años está dispuesta a dar qué hablar. Y ya se verá si el Rey Felipe VI es quien lo hace para llenar titulares de victoria.Pero claro, lo nuevo no puede dejar a lo antiguo. Y menos en la vela, donde hay querencia por lo tradicional. Es cierto que ahora parece que si algo no vuela no navega, pero es todo lo contrario. En el mar hay espacio para todo y para todos. La Copa del Rey se antoja apasionante, precisamente, porque se dan cita tanto regatistas de élite como regatistas amateurs con pasión por el mar. No olviden remar a favor porque esto es de todos y le hemos de dar valor y proteger. La temporada de regatas hace tiempo que dio el pistoletazo de salida, pero no hay nada como la botadura de nuevos barcos para que se produzca el corte de cinta oficial. Y eso fue lo que pasó con el Hispania, el nuevo TP52 que va a servir no solo de banco de prácticas para las nuevas generaciones, también para que el Rey Felipe VI pueda conseguir por fin su ansiada Copa. No tenemos un bola de cristal para predecir si Felipe VI puede ser campeón de la Copa del Rey, pero lo que no se le escapa a nadie es que sus opciones mejoran de manera sustancial respecto a las que tenía con el Aifos.Qué decir de lo que supondría que el Rey ganase la Copa. Los temas se venderían solos. Sí, también habrá tiempo para las críticas. Ya veo venir algunas: ‘el nuevo juguete del Rey’. Todas serían ventajistas y sin tener ni idea de lo que supone que la Armada disponga de un nuevo barco para que los jóvenes prueben, mejoren y perfeccionen todo lo que aprenden con fuego real. Con algo de calidad. Porque la teoría está muy bien, pero lo que da la nota es la práctica. Además, este nuevo TP52 Hispania mejorará una Copa del Rey que ya supera los 100 inscritos. Como en los últimos años está dispuesta a dar qué hablar. Y ya se verá si el Rey Felipe VI es quien lo hace para llenar titulares de victoria.Pero claro, lo nuevo no puede dejar a lo antiguo. Y menos en la vela, donde hay querencia por lo tradicional. Es cierto que ahora parece que si algo no vuela no navega, pero es todo lo contrario. En el mar hay espacio para todo y para todos. La Copa del Rey se antoja apasionante, precisamente, porque se dan cita tanto regatistas de élite como regatistas amateurs con pasión por el mar. No olviden remar a favor porque esto es de todos y le hemos de dar valor y proteger.
La temporada de regatas hace tiempo que dio el pistoletazo de salida, pero no hay nada como la botadura de nuevos barcos para que se produzca el corte de cinta oficial. Y eso fue lo que pasó con el Hispania, el nuevo TP52 que va … a servir no solo de banco de prácticas para las nuevas generaciones, también para que el Rey Felipe VI pueda conseguir por fin su ansiada Copa. No tenemos un bola de cristal para predecir si el Felipe VI puede ser campeón de la Copa del Rey, pero lo que no se le escapa a nadie es que sus opciones mejoran de manera sustancial respecto a las que tenía con el Aifos.
Qué decir de lo que supondría que el Rey ganase la Copa. Los temas se venderían solos. Sí, también habrá tiempo para las críticas. Ya veo venir algunas: ‘el nuevo juguete del Rey’. Todas serían ventajistas y sin tener ni idea de lo que supone que la Armada disponga de un nuevo barco para que los jóvenes prueben, mejoren y perfeccionen todo lo que aprenden con fuego real. Con algo de calidad. Porque la teoría está muy bien, pero lo que da la nota es la práctica. Además, este nuevo TP52 Hispania mejorará una Copa del Rey que ya supera los 100 inscritos. Como en los últimos años está dispuesta a dar qué hablar. Y ya se verá si el Rey Felipe VI es quien lo hace para llenar titulares de victoria.
Pero claro, lo nuevo no puede dejar a lo antiguo. Y menos en la vela, donde hay querencia por lo tradicional. Es cierto que ahora parece que si algo no vuela no navega, pero es todo lo contrario. En el mar hay espacio para todo y para todos. La Copa del Rey se antoja apasionante, precisamente, porque se dan cita tanto regatistas de élite como regatistas amateurs con pasión por el mar. No olviden remar a favor porque esto es de todos y le hemos de dar valor y proteger.
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