La venta del Sevilla FC continúa con Goldman Sachs como actor principal

El Sevilla FC camina internamente sobre el suelo del equilibrio presupuestario . Le ha costado años y la pérdida por el camino de decenas y decenas de millones de euros el igualar sus gastos en la primera plantilla con los ingresos ordinarios de la entidad, basados principalmente en los derechos televisivos, la venta de entradas y abonos y los ingresos por marketing y patrocinio. También ha ido adelgazando su estructura, sobredimensionada por los años donde competía en Europa, principalmente en Champions. Tras años de bonanza, la crisis interna por la caída de una plantilla con sueldos astronómicos sin ingresos de competiciones europeas ha requerido una durísima transición que a punto ha estado de enviar al club a Segunda división. Paralelamente, y empujado por la situación deportiva, los máximos accionistas decidieron que era momento de dar un paso al lado e intentar vender la entidad mientras no cayese al pozo deportivo. Tras un primer intento con el grupo de Sergio Ramos ha llegado el momento de cambiar de estrategia.Porque para el aficionado del Sevilla fue un duro palo comprobar, poco después de salvar el cuello deportivo en la recta final, cómo la opción de un cambio de gobierno y propietario se iba al traste también en la última curva . Las condiciones de compra por parte del exfutbolista del Sevilla y su grupo variaron considerablemente, enterrando el acuerdo de palabra alcanzado tiempo antes. El club se encontraba paralizado en esos días, sin director deportivo ni tampoco entrenador confirmado, con Luis García Plaza de vacaciones sin conocer realmente si terminaría sentándose en el banquillo del Sánchez-Pizjuán. Una vez cancelado aquel acuerdo, las personas que pilotaban la venta pasaron al siguiente grupo que había mostrado interés, aunque entendiendo que no podían seguir aquel ritmo informativo que supuso la aparición de Ramos y que se fuese desvelando cada movimiento.Y no sólo ya por un tema de confidencialidad, como el que siempre se firma en cualquier negociación o contrato vinculante cuando estudias las entrañas de una empresa que está en venta, sino también de cara al propio seguidor sevillista, quien se hizo posiblemente más ilusiones de la cuenta y la caída de la venta la terminó pagando con esos dirigentes que siguen al frente de la entidad, por mucho que algunos de los miembros del consejo de administración hayan dejado su sillón en el consejo de administración a gente de confianza o a abogados que lleven los asuntos familiares. También hay que poner en el foco el cambio de estrategia por parte de las personas a las que los principales accionistas le han dado el mando en la venta de sus acciones, como es el abogado y secretario del consejo Alberto Pérez-Solano.Tras el desengaño con Ramos, l a nueva estrategia ha sido coordinarse con Goldman Sachs , el conocido fondo de inversión con el que los sevillistas tienen constituidos dos préstamos -o uno en dos plazos- por una cifra que alcanza los 178 millones de euros, para que ellos piloten la venta y la llegada de inversores a Nervión. Se puede decir que hacen de filtro para que las propuestas que aterricen en las oficinas del Sánchez-Pizjuán estén garantizadas por el currículum de esos mismos clientes, que a su vez tendrán cierta facilidad para pedirle un crédito a la propia Goldman Sachs. De hecho, esta compañía puede tirar de su cartera de clientes a la hora de ver cuál sería el apropiado para querer invertir en un club de fútbol. La decisión final, evidentemente, estará en los propios accionistas y en si los posibles compradores que siguen llamando a su puerta se acercan a los más de 3.000 euros por título que en su momento prometió Five Eleven Capital. Una cantidad, por el 85% del capital social , que elevan la cifra de venta a cerca de 300 millones sólo en el pago a los accionistas, asumiendo la deuda que en ese momento tenga el Sevilla FC más una ampliación de capital que aceleraría la recuperación económica.La hoja de ruta financieraEvidentemente, es más sencillo vender una empresa que se recupera de sus heridas que otra que no ha tocado fondo. Además, el club de Nervión sigue teniendo importantes activos. Además, el mundo del fútbol es un negocio que sigue atrayendo a inversores por la rapidez y facilidad con la que el dinero cambia de manos. Por tanto, un Sevilla con mejores cuentas, buscando el equilibrio financiero para la presente temporada (sin el mercado de invierno ha presupuestado unas pérdidas de cuatro millones) e invirtiendo en jugadores jóvenes con los que espera conseguir futuras plusvalías.Además, dentro del dossier que se les traslada a los compradores aparece el Ramón Sánchez-Pizjuán. No simplemente como un activo, sino con la posibilidad de remodelarlo (hay casi 100 millones del CVC para ello) y sacarle provecho futuro . El club sigue el proceso de tener en junio de 2027 los papeles en regla para iniciar una obra que deberá esperar a que haya otro estadio donde trasladarse. El Sevilla FC sigue en venta. No se ha detenido. Goldman Sachs tiene mucho que decir. El Sevilla FC camina internamente sobre el suelo del equilibrio presupuestario . Le ha costado años y la pérdida por el camino de decenas y decenas de millones de euros el igualar sus gastos en la primera plantilla con los ingresos ordinarios de la entidad, basados principalmente en los derechos televisivos, la venta de entradas y abonos y los ingresos por marketing y patrocinio. También ha ido adelgazando su estructura, sobredimensionada por los años donde competía en Europa, principalmente en Champions. Tras años de bonanza, la crisis interna por la caída de una plantilla con sueldos astronómicos sin ingresos de competiciones europeas ha requerido una durísima transición que a punto ha estado de enviar al club a Segunda división. Paralelamente, y empujado por la situación deportiva, los máximos accionistas decidieron que era momento de dar un paso al lado e intentar vender la entidad mientras no cayese al pozo deportivo. Tras un primer intento con el grupo de Sergio Ramos ha llegado el momento de cambiar de estrategia.Porque para el aficionado del Sevilla fue un duro palo comprobar, poco después de salvar el cuello deportivo en la recta final, cómo la opción de un cambio de gobierno y propietario se iba al traste también en la última curva . Las condiciones de compra por parte del exfutbolista del Sevilla y su grupo variaron considerablemente, enterrando el acuerdo de palabra alcanzado tiempo antes. El club se encontraba paralizado en esos días, sin director deportivo ni tampoco entrenador confirmado, con Luis García Plaza de vacaciones sin conocer realmente si terminaría sentándose en el banquillo del Sánchez-Pizjuán. Una vez cancelado aquel acuerdo, las personas que pilotaban la venta pasaron al siguiente grupo que había mostrado interés, aunque entendiendo que no podían seguir aquel ritmo informativo que supuso la aparición de Ramos y que se fuese desvelando cada movimiento.Y no sólo ya por un tema de confidencialidad, como el que siempre se firma en cualquier negociación o contrato vinculante cuando estudias las entrañas de una empresa que está en venta, sino también de cara al propio seguidor sevillista, quien se hizo posiblemente más ilusiones de la cuenta y la caída de la venta la terminó pagando con esos dirigentes que siguen al frente de la entidad, por mucho que algunos de los miembros del consejo de administración hayan dejado su sillón en el consejo de administración a gente de confianza o a abogados que lleven los asuntos familiares. También hay que poner en el foco el cambio de estrategia por parte de las personas a las que los principales accionistas le han dado el mando en la venta de sus acciones, como es el abogado y secretario del consejo Alberto Pérez-Solano.Tras el desengaño con Ramos, l a nueva estrategia ha sido coordinarse con Goldman Sachs , el conocido fondo de inversión con el que los sevillistas tienen constituidos dos préstamos -o uno en dos plazos- por una cifra que alcanza los 178 millones de euros, para que ellos piloten la venta y la llegada de inversores a Nervión. Se puede decir que hacen de filtro para que las propuestas que aterricen en las oficinas del Sánchez-Pizjuán estén garantizadas por el currículum de esos mismos clientes, que a su vez tendrán cierta facilidad para pedirle un crédito a la propia Goldman Sachs. De hecho, esta compañía puede tirar de su cartera de clientes a la hora de ver cuál sería el apropiado para querer invertir en un club de fútbol. La decisión final, evidentemente, estará en los propios accionistas y en si los posibles compradores que siguen llamando a su puerta se acercan a los más de 3.000 euros por título que en su momento prometió Five Eleven Capital. Una cantidad, por el 85% del capital social , que elevan la cifra de venta a cerca de 300 millones sólo en el pago a los accionistas, asumiendo la deuda que en ese momento tenga el Sevilla FC más una ampliación de capital que aceleraría la recuperación económica.La hoja de ruta financieraEvidentemente, es más sencillo vender una empresa que se recupera de sus heridas que otra que no ha tocado fondo. Además, el club de Nervión sigue teniendo importantes activos. Además, el mundo del fútbol es un negocio que sigue atrayendo a inversores por la rapidez y facilidad con la que el dinero cambia de manos. Por tanto, un Sevilla con mejores cuentas, buscando el equilibrio financiero para la presente temporada (sin el mercado de invierno ha presupuestado unas pérdidas de cuatro millones) e invirtiendo en jugadores jóvenes con los que espera conseguir futuras plusvalías.Además, dentro del dossier que se les traslada a los compradores aparece el Ramón Sánchez-Pizjuán. No simplemente como un activo, sino con la posibilidad de remodelarlo (hay casi 100 millones del CVC para ello) y sacarle provecho futuro . El club sigue el proceso de tener en junio de 2027 los papeles en regla para iniciar una obra que deberá esperar a que haya otro estadio donde trasladarse. El Sevilla FC sigue en venta. No se ha detenido. Goldman Sachs tiene mucho que decir.  

El Sevilla FC camina internamente sobre el suelo del equilibrio presupuestario. Le ha costado años y la pérdida por el camino de decenas y decenas de millones de euros el igualar sus gastos en la primera plantilla con los ingresos ordinarios de la entidad, … basados principalmente en los derechos televisivos, la venta de entradas y abonos y los ingresos por marketing y patrocinio. También ha ido adelgazando su estructura, sobredimensionada por los años donde competía en Europa, principalmente en Champions. Tras años de bonanza, la crisis interna por la caída de una plantilla con sueldos astronómicos sin ingresos de competiciones europeas ha requerido una durísima transición que a punto ha estado de enviar al club a Segunda división. Paralelamente, y empujado por la situación deportiva, los máximos accionistas decidieron que era momento de dar un paso al lado e intentar vender la entidad mientras no cayese al pozo deportivo. Tras un primer intento con el grupo de Sergio Ramos ha llegado el momento de cambiar de estrategia.

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