Los problemas de disciplina en las aulas se enquistan en España y aumenta el acoso escolar

El acoso escolar ha aumentado en los últimos tres años en España, según refleja el último Informe PISA, presentado el martes. Su frecuencia sigue siendo inferior al que se da en la media de los países desarrollados, pero solo porque en estos también ha crecido. El 14% de los chavales españoles de 15 años asegura sufrir alguna forma de acoso con una frecuencia de al menos varias veces al mes. Los problemas de disciplina en el aula, en cambio, no se han agravado, pero en este terreno España ya se situaba, y continúa estando, claramente peor que el promedio de países de la OCDE, la institución internacional integrada por las economías desarrolladas que organiza PISA.

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 El País Vasco es con diferencia la autonomía con peor clima escolar, con un índice que lo sitúa por debajo de Chipre y Bulgaria  

El acoso escolar ha aumentado en los últimos tres años en España, según refleja el último Informe PISA, presentado el martes. Su frecuencia sigue siendo inferior al que se da en la media de los países desarrollados, pero solo porque en estos también ha crecido. El 14% de los chavales españoles de 15 años asegura sufrir alguna forma de acoso con una frecuencia de al menos varias veces al mes. Los problemas de disciplina en el aula, en cambio, no se han agravado, pero en este terreno España ya se situaba, y continúa estando, claramente peor que el promedio de países de la OCDE, la institución internacional integrada por las economías desarrolladas que organiza PISA.

El informe, que evalúa de matemáticas, lectura y ciencias a 760.000 estudiantes en todo el mundo, 30.000 de ellos en España, y reúne abundante información de contexto por medio de cuestionarios, utiliza para medir el acoso escolar un índice basado en la frecuencia en que los estudiantes afirman haber sufrido en los últimos 12 meses distintos tipos de bullying: ¿Se han burlado de ellos otros alumnos?, ¿les han amenazado?, ¿les han golpeado o empujado?, ¿han difundido rumores ofensivos sobre ellos?, ¿se ha publicado en internet información ofensiva sobre ellos? Las respuestas pueden ser nunca o casi nunca, varias veces al año, varias veces al mes, o una o más veces a la semana.

Con los resultados se crea un índice estandarizado con una media de 0 y una desviación de entre -1 y +1. Los valores más altos reflejan mayor nivel de acoso, y a la inversa. El país de la OCDE con menos bullying declarado por sus alumnos es Corea (-0,43), seguido de Italia (-0,37) y Japón (-0,32). Y donde más lo sufren es en Alemania (0,18), seguida de Nueva Zelanda (0,17) y Estonia (0,16). España es el séptimo, de 43 miembros de la OCDE o la UE, con menor tasa de acoso, con un índice de -0,24. La envergadura del problema, sin embargo, ha aumentado: en la edición anterior de PISA, la de 2022, el indicador se situaba en el -0,38.

Gráfico de rangos

En el conjunto de la OCDE también ha empeorado, al pasar de -0,30 a -0,07. En el promedio de la organización, el 20% de los chavales afirman padecer alguna forma de acoso, como mínimo, varias veces al mes.

Los chicos españoles sufren ligeramente más acoso que las chicas, aunque la diferencia es más pequeña que en la media del mundo desarrollado. Y el alumnado desfavorecido también es con más frecuencia víctima, de forma más acusada que en el promedio de la OCDE. Galicia (-0,10) y Baleares (-0,12) son las autonomías con más prevalencia de acoso. Y Extremadura (-0,35), Castilla-La Mancha y Navarra (ambas con -0,34), las que menos.

Las chicas españolas sufren menos ciberacoso que los chicos (el 1,4% frente al 2,3%), como en el conjunto de la OCDE. En España, en cambio, el alumnado favorecido afirma sufrirlo más (2%) que el desfavorecido (1,7%), algo que no sucede a escala internacional.

Problemas de disciplina

En el grado de disciplina en el aula, España no ha empeorado, pero tampoco ha mejorado, y sigue estando en una posición tirando a mala dentro de los países ricos. El clima escolar “condiciona las oportunidades de aprendizaje, el bienestar del alumnado y su rendimiento académico”, señala el informe. Para compararlo, PISA utiliza otro índice construido sobre la frecuencia en que los adolescentes aseguran vivir una serie de situaciones en las clases de ciencias —Biología, Geología, Física, Química, Tecnología, porque es el área en la que el informe profundiza en esta edición—: “Los alumnos no atienden al profesor”, “hay ruido y alboroto”, “el docente tiene que esperar a que el aula guarde silencio”, “los estudiantes no pueden trabajar adecuadamente”, o “se distraen al utilizar teléfonos móviles o páginas web”.

En este caso, cuanto mayor es el indicador, mejor ambiente hay en el aula. Y España se sitúa en el puesto 27 de 43 países de la OCDE o la UE, con un índice de 0,05, idéntico al del Reino Unido. Las clases más tranquilas están en Asia, con Corea (1,32) y Japón (1,12) a mucha distancia del tercer Estado, Croacia (0,41). Los centros educativos con más problemas de disciplina se hallan en la esquina suroriental de la UE: Grecia (-0,32), Chipre y Bulgaria (-0,21 ambos). El promedio de la OCDE es de 0,14.

Entre las comunidades autónomas hay grandes contrastes. Los más alborotadores son, con diferencia, los vascos, que con un índice del 0,22 salen retratados peor que chipriotas y búlgaros. Los más respetuosos, con un 0,16, son los de Castilla-La Mancha, seguidos, con un 0,15, de Castilla-La Mancha, La Rioja, Castilla y León, y Baleares.

Las chicas refieren menos problemas de disciplina que los chicos, y el alumnado desfavorecido, más que el rico.

El informe calcula en qué medida el índice de acoso y el de clima disciplinario explican las diferencias de resultados en ciencias en cada país. En España lo hacen en un 11% y un 13% respectivamente, mucho menos que en el promedio de la OCDE, donde la capacidad explicativa de ambos indicadores asciende a un 22% y un 23% del rendimiento.

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