Ni la devastación provocada por los incendios que desde hace días arrasan amplias zonas de Madrid, Ávila y Toledo ha rebajado el tono de Miguel Bosé. Al contrario. El cantante ha vuelto a situarse en el centro de la polémica con una publicación en Instagram en la que mezcla su rechazo al cambio climático, las críticas a la Agenda 2030, acusaciones contra el ecologismo y un mensaje final que ha provocado una auténtica tormenta de reacciones por la violencia de sus palabras.
El cantante publica un duro mensaje en Instagram en el que culpa a la Agenda 2030 y al ecologismo de los incendios de Madrid, Ávila y Toledo y remata su alegato con una frase que ha provocado una oleada de críticas y apoyos
Ni la devastación provocada por los incendios que desde hace días arrasan amplias zonas de Madrid, Ávila y Toledo ha rebajado el tono de Miguel Bosé. Al contrario. El cantante ha vuelto a situarse en el centro de la polémica con una publicación en Instagram en la que mezcla su rechazo al cambio climático, las críticas a la Agenda 2030, acusaciones contra el ecologismo y un mensaje final que ha provocado una auténtica tormenta de reacciones por la violencia de sus palabras.
Acostumbrado desde hace años a convertir sus perfiles en redes sociales en un altavoz de sus posiciones políticas y de teorías muy cuestionadas por la comunidad científica —ya ocurrió durante la pandemia con sus mensajes sobre las vacunas o el 5G—, Bosé ha aprovechado la dramática situación que vive buena parte del centro de España para lanzar una nueva diatriba.
El artista ha publicado un carrusel de imágenes de los incendios acompañado de un texto escrito íntegramente en mayúsculas, un formato habitual en sus publicaciones más combativas. En él responsabiliza de los fuegos a quienes denomina «las luminarias del medioambiente y del ecologismo» y rechaza frontalmente la explicación científica que vincula el aumento de los grandes incendios con el calentamiento global.
«Un verano más, tal y como ya nos tienen acostumbrados los de siempre. España arde en decenas de infiernos», comienza escribiendo el cantante. A continuación carga contra quienes, según él, pretenden «vendernos un clima cambiático de Agenda 2030» y asegura que las restricciones al desbroce del monte son las responsables de que los incendios adquieran dimensiones cada vez mayores.
En su publicación sostiene que quienes toman estas decisiones lo hacen «desde sus despachos bien untados», en contraposición a quienes «desde hace generaciones viven el campo, hacen el campo y son del campo». Bosé también desliza otra de las ideas que desde hace tiempo circulan en determinados ámbitos políticos y en redes sociales: que los terrenos quemados terminarán destinándose a instalaciones de energías renovables.
«Ahora se abren apuestas para ver cuánto tiempo van a tardar en asignar las miles de hectáreas quemadas a proyectos renovables que cambien para siempre el verde naturaleza por el negro placa solar o el blanco eólico», escribe.
Pero el auténtico detonante de la polémica llega en la última frase del mensaje. «Espero que en el próximo infierno sean ellos los que ardan».
Una expresión que numerosos usuarios han interpretado como un deseo explícito de que quienes defienden las políticas medioambientales sufran el mismo destino que los territorios afectados por el fuego y que ha eclipsado incluso el resto del contenido de la publicación.
La reacción no se hizo esperar. En apenas unas horas, la publicación acumuló miles de «me gusta» y centenares de comentarios que reflejan, una vez más, la profunda división que despierta el cantante.
Entre quienes respaldan sus palabras abundan mensajes que comparten su crítica a la gestión forestal y consideran que el abandono del monte es una de las causas del aumento de los incendios. Algunos seguidores aplauden que Bosé «diga lo que otros no se atreven» o sostienen que existe un exceso de burocracia que dificulta las labores preventivas.
Sin embargo, la mayoría de las respuestas más compartidas cuestionan tanto el contenido como el tono del mensaje. Numerosos usuarios recuerdan que la evidencia científica atribuye el incremento de los grandes incendios a una combinación de factores, entre ellos las altas temperaturas, la sequía prolongada, las condiciones meteorológicas extremas y el abandono rural, y critican que el cantante vuelva a utilizar una tragedia para difundir mensajes negacionistas sobre el cambio climático.
Otros centran sus críticas en la frase final, calificándola de «inadmisible», «irresponsable» o «incitación al odio». No faltan quienes muestran decepción por el hecho de que un artista con la trayectoria de Bosé termine protagonizando titulares más por sus declaraciones políticas que por su música.
La controversia, de hecho, encaja perfectamente en una secuencia que se ha convertido casi en una constante en los últimos años. Cada gran crisis nacional acaba acompañada de un mensaje del cantante en el que mezcla crítica política, desconfianza hacia las instituciones y referencias a supuestas conspiraciones o intereses ocultos.
Durante la pandemia fue una de las voces públicas más conocidas en cuestionar las vacunas, las mascarillas y las restricciones sanitarias. Más adelante ha mantenido un discurso muy crítico con el denominado «pensamiento woke«, con las políticas medioambientales y con las instituciones internacionales.
Ya el pasado verano protagonizó otra enorme polémica al responsabilizar al Gobierno de la oleada de incendios que afectó a buena parte del país, llegando a hablar de «criminales responsables», «cobardes» y «psicópatas», un mensaje que también generó una fuerte división entre sus seguidores.
Su última publicación supone un paso más en esa escalada retórica. En esta ocasión ya no se limita a señalar culpables políticos o ideológicos, sino que concluye con una frase que muchos usuarios consideran especialmente grave por desear que otras personas «ardan» mientras miles de efectivos continúan luchando contra incendios que han obligado a desalojar municipios, cortar carreteras y confinar poblaciones enteras.
Paradójicamente, mientras los servicios de emergencia insisten en reclamar prudencia, evitar bulos y centrar todos los esfuerzos en la extinción de los fuegos, el debate en redes ha vuelto a desplazarse hacia una figura que hace tiempo entendió que cada una de sus publicaciones trasciende el ámbito musical para convertirse en un fenómeno político y mediático.
Miguel Bosé vuelve así a demostrar que su cuenta de Instagram es ya mucho más que un escaparate para anunciar conciertos o compartir recuerdos de su carrera. Se ha transformado en una tribuna desde la que interviene en prácticamente cualquier asunto de actualidad con mensajes cada vez más contundentes, conscientes de que cada publicación genera titulares, alimenta la conversación pública y reabre una polarización que parece inseparable de su figura.
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