Durante la entrevista con la televisión oficial del club, Dani Ceballos recibió mensajes de cariño de los tres entrenadores que más le marcaron en su primera etapa en el club, desde que debutara en el primer equipo hasta su marcha al Real Madrid. El entrenador que le hizo jugar un partido de Primera división cuando tenía tan sólo 17 años fue Gabriel Humberto Calderón . Era una temporada ilusionante aquella de la 13-14, puesto que el Real Betis volvía a jugar en Europa. Pero en LaLiga el equipo se fue cayendo poco a poco hasta dar con sus huesos en Segunda división después de sumar tan sólo 25 puntos en LaLiga. Precisamente, el día en el que se consumó el descenso de categoría, ante la Real Sociedad en el Villamarín, Dani Ceballos, que jugaba en el tercer equipo juvenil del Betis, debutaba en Primera división con la verdiblanca.«Eternamente agradecido a Gabriel Humberto Calderón y también a Eduardo Anzarda, con el que todavía me escribo, hablamos, me ha preguntado por cómo estoy y se han alegrado mucho por mi regreso. Eternamente agradecido a ellos. Aquel año fue muy difícil para todos en el club. Jugábamos los jueves el primer equipo con los canteranos y me dijeron que quería poco a poco entrenando con el primer equipo. Él lo tenía claro, me daba caramelo del entrenamiento, pero no quería que me copiara de los vicios del vestuario del primer equipo, me supo llevar por el camino correcto. Me dio la oportunidad de debutar en el primer equipo y yo sólo llevaba dos años en el club», dice Ceballos de la pareja de argentinos que antes de ser entrenadores fueron futbolistas del club uno en la década de los 80, Calderón, y otro en la de lo 70, Anzarda.Para el asalto a Primera división, el Betis fichó a Julio Velázquez, de infausto recuerdo para jugadores, técnicos de la casa, dirigentes y, cómo no, también para la afición. Mientras se producía el regreso de Pepe Mel, fue Juan Merino , de forma interina, tomaba las riendas del conjunto verdiblanco. Leyenda como jugador del primer equipo, el linense había dirigido en el Betis Deportivo a Dani Ceballos. El utrerano recuerda que «él decía que tanto Fabián como yo íbamos a ser los siguientes canteranos en dar el salto al primer equipo. Él es muy bético. Nos inculcó la profesionalidad, llegar temprano, la alimentación… Fuimos capaces de asumir ese mensaje, de seguir su camino… Tuvimos pocos partidos, sólo cuatro. Yo era juvenil de tercer año y contra el Cádiz fuera de casa en Segunda B me puso de titular, cometí un error y nos costó el partido, pero mi actitud de querer la pelota, de tener personalidad, y el siguiente partido me puso otra vez de titular. Tiene confianza en el jugador, le gustan los jugadores competitivos y de la cantera. Siempre que ha estado le ha echado un cable al club en cualquier posición en la que ha estado, tanto en el Betis Deportivo como el primer equipo, y tener personas así en un club es muy importante».Por último, Pepe Mel . El madrileño pudo ser quizás quien mejor entendió a Dani. Primero, juntos vivieron aquellos últimos días del mercado de fichajes de verano del 2015, cuando el entrenador, ya en Primera, dejó a su estrella en el banquillo. El futbolista no terminaba por renovar y comenzaban a sonar con fuerza los rumores sobre el Real Madrid. No salió entonces y en octubre el club anunció la renovación de su joven perla de 19 años hasta el 2020. A partir de ahí, la Primera división empezó a conocer de verdad a Dani Ceballos hasta convertirse en campeón de Europa sub 21 con España.«Si no me equivoco, fue contra el Villarreal había una incertidumbre de que no se sabía si me iba o me quedaba y había desconcierto con la afición. El míster en ese tiempo, mientras se cerraba el perodo de traspasos, estaba un poco despistado y pese a que era uno de los jugadores más importantes, me dejó en el banquillo. Recuerdo que me dijo que fuera yo, que esto era un proceso que había que pasar, me dio la confianza y después fuimos al campo de Las Palmas y marqué gol. Él llegó en Segunda división, después de un mal comienzo con Julio Velázquez y fue capaz de subirnos a Primera. Recuerdo que debutó en el campo del Alcorcón y que decía que por mis características quería que jugara por fuera para asociarme para dentro y con el paso del tiempo él decía que Dani Ceballos iba a hacer dinero e iba a ser un gran jugador jugando como mediocentro. Creo que no se equivocó y no le faltó la razón. Son entrenadores que son adelantados, que conocen perfectamente a los jóvenes. Este tipo de entrenadores en el fútbol te dan resultados y, visto lo visto, su trayectoria es impecable», rememora Ceballos durante la entrevista sobre su relación con el madrileño.Por último, también habla el utrerano sobre Manuel Pellegrini , el entrenador que lo dirige ahora siendo él un futbolista mucho más maduro profesional y personalmente. «Tiene mucha similitud con Carlo Ancelotti. Lo comento con los compañeros. Es de esa antigua escuela de tener un trato ejemplar con el jugador, dejarle desenvolverse en el campo siempre dentro de un orden. Es el entrenador con más partidos y con más victorias del club. Ha entrenado a los mejores jugadores de la historia, a los mejores clubes… Pero me quedo por als ganas con las que vive el fútbol, los detalles, cómo prepara los partidos. Eso me hace aprender ese gen competitivo y ganador que tiene pese a llevar tantos años entrenando», finaliza. Durante la entrevista con la televisión oficial del club, Dani Ceballos recibió mensajes de cariño de los tres entrenadores que más le marcaron en su primera etapa en el club, desde que debutara en el primer equipo hasta su marcha al Real Madrid. El entrenador que le hizo jugar un partido de Primera división cuando tenía tan sólo 17 años fue Gabriel Humberto Calderón . Era una temporada ilusionante aquella de la 13-14, puesto que el Real Betis volvía a jugar en Europa. Pero en LaLiga el equipo se fue cayendo poco a poco hasta dar con sus huesos en Segunda división después de sumar tan sólo 25 puntos en LaLiga. Precisamente, el día en el que se consumó el descenso de categoría, ante la Real Sociedad en el Villamarín, Dani Ceballos, que jugaba en el tercer equipo juvenil del Betis, debutaba en Primera división con la verdiblanca.«Eternamente agradecido a Gabriel Humberto Calderón y también a Eduardo Anzarda, con el que todavía me escribo, hablamos, me ha preguntado por cómo estoy y se han alegrado mucho por mi regreso. Eternamente agradecido a ellos. Aquel año fue muy difícil para todos en el club. Jugábamos los jueves el primer equipo con los canteranos y me dijeron que quería poco a poco entrenando con el primer equipo. Él lo tenía claro, me daba caramelo del entrenamiento, pero no quería que me copiara de los vicios del vestuario del primer equipo, me supo llevar por el camino correcto. Me dio la oportunidad de debutar en el primer equipo y yo sólo llevaba dos años en el club», dice Ceballos de la pareja de argentinos que antes de ser entrenadores fueron futbolistas del club uno en la década de los 80, Calderón, y otro en la de lo 70, Anzarda.Para el asalto a Primera división, el Betis fichó a Julio Velázquez, de infausto recuerdo para jugadores, técnicos de la casa, dirigentes y, cómo no, también para la afición. Mientras se producía el regreso de Pepe Mel, fue Juan Merino , de forma interina, tomaba las riendas del conjunto verdiblanco. Leyenda como jugador del primer equipo, el linense había dirigido en el Betis Deportivo a Dani Ceballos. El utrerano recuerda que «él decía que tanto Fabián como yo íbamos a ser los siguientes canteranos en dar el salto al primer equipo. Él es muy bético. Nos inculcó la profesionalidad, llegar temprano, la alimentación… Fuimos capaces de asumir ese mensaje, de seguir su camino… Tuvimos pocos partidos, sólo cuatro. Yo era juvenil de tercer año y contra el Cádiz fuera de casa en Segunda B me puso de titular, cometí un error y nos costó el partido, pero mi actitud de querer la pelota, de tener personalidad, y el siguiente partido me puso otra vez de titular. Tiene confianza en el jugador, le gustan los jugadores competitivos y de la cantera. Siempre que ha estado le ha echado un cable al club en cualquier posición en la que ha estado, tanto en el Betis Deportivo como el primer equipo, y tener personas así en un club es muy importante».Por último, Pepe Mel . El madrileño pudo ser quizás quien mejor entendió a Dani. Primero, juntos vivieron aquellos últimos días del mercado de fichajes de verano del 2015, cuando el entrenador, ya en Primera, dejó a su estrella en el banquillo. El futbolista no terminaba por renovar y comenzaban a sonar con fuerza los rumores sobre el Real Madrid. No salió entonces y en octubre el club anunció la renovación de su joven perla de 19 años hasta el 2020. A partir de ahí, la Primera división empezó a conocer de verdad a Dani Ceballos hasta convertirse en campeón de Europa sub 21 con España.«Si no me equivoco, fue contra el Villarreal había una incertidumbre de que no se sabía si me iba o me quedaba y había desconcierto con la afición. El míster en ese tiempo, mientras se cerraba el perodo de traspasos, estaba un poco despistado y pese a que era uno de los jugadores más importantes, me dejó en el banquillo. Recuerdo que me dijo que fuera yo, que esto era un proceso que había que pasar, me dio la confianza y después fuimos al campo de Las Palmas y marqué gol. Él llegó en Segunda división, después de un mal comienzo con Julio Velázquez y fue capaz de subirnos a Primera. Recuerdo que debutó en el campo del Alcorcón y que decía que por mis características quería que jugara por fuera para asociarme para dentro y con el paso del tiempo él decía que Dani Ceballos iba a hacer dinero e iba a ser un gran jugador jugando como mediocentro. Creo que no se equivocó y no le faltó la razón. Son entrenadores que son adelantados, que conocen perfectamente a los jóvenes. Este tipo de entrenadores en el fútbol te dan resultados y, visto lo visto, su trayectoria es impecable», rememora Ceballos durante la entrevista sobre su relación con el madrileño.Por último, también habla el utrerano sobre Manuel Pellegrini , el entrenador que lo dirige ahora siendo él un futbolista mucho más maduro profesional y personalmente. «Tiene mucha similitud con Carlo Ancelotti. Lo comento con los compañeros. Es de esa antigua escuela de tener un trato ejemplar con el jugador, dejarle desenvolverse en el campo siempre dentro de un orden. Es el entrenador con más partidos y con más victorias del club. Ha entrenado a los mejores jugadores de la historia, a los mejores clubes… Pero me quedo por als ganas con las que vive el fútbol, los detalles, cómo prepara los partidos. Eso me hace aprender ese gen competitivo y ganador que tiene pese a llevar tantos años entrenando», finaliza.
Durante la entrevista con la televisión oficial del club, Dani Ceballos recibió mensajes de cariño de los tres entrenadores que más le marcaron en su primera etapa en el club, desde que debutara en el primer equipo hasta su marcha al Real Madrid. … El entrenador que le hizo jugar un partido de Primera división cuando tenía tan sólo 17 años fue Gabriel Humberto Calderón. Era una temporada ilusionante aquella de la 13-14, puesto que el Real Betis volvía a jugar en Europa. Pero en LaLiga el equipo se fue cayendo poco a poco hasta dar con sus huesos en Segunda división después de sumar tan sólo 25 puntos en LaLiga. Precisamente, el día en el que se consumó el descenso de categoría, ante la Real Sociedad en el Villamarín, Dani Ceballos, que jugaba en el tercer equipo juvenil del Betis, debutaba en Primera división con la verdiblanca.

«Eternamente agradecido a Gabriel Humberto Calderón y también a Eduardo Anzarda, con el que todavía me escribo, hablamos, me ha preguntado por cómo estoy y se han alegrado mucho por mi regreso. Eternamente agradecido a ellos. Aquel año fue muy difícil para todos en el club. Jugábamos los jueves el primer equipo con los canteranos y me dijeron que quería poco a poco entrenando con el primer equipo. Él lo tenía claro, me daba caramelo del entrenamiento, pero no quería que me copiara de los vicios del vestuario del primer equipo, me supo llevar por el camino correcto. Me dio la oportunidad de debutar en el primer equipo y yo sólo llevaba dos años en el club», dice Ceballos de la pareja de argentinos que antes de ser entrenadores fueron futbolistas del club uno en la década de los 80, Calderón, y otro en la de lo 70, Anzarda.
Para el asalto a Primera división, el Betis fichó a Julio Velázquez, de infausto recuerdo para jugadores, técnicos de la casa, dirigentes y, cómo no, también para la afición. Mientras se producía el regreso de Pepe Mel, fue Juan Merino, de forma interina, tomaba las riendas del conjunto verdiblanco. Leyenda como jugador del primer equipo, el linense había dirigido en el Betis Deportivo a Dani Ceballos. El utrerano recuerda que «él decía que tanto Fabián como yo íbamos a ser los siguientes canteranos en dar el salto al primer equipo. Él es muy bético. Nos inculcó la profesionalidad, llegar temprano, la alimentación… Fuimos capaces de asumir ese mensaje, de seguir su camino… Tuvimos pocos partidos, sólo cuatro. Yo era juvenil de tercer año y contra el Cádiz fuera de casa en Segunda B me puso de titular, cometí un error y nos costó el partido, pero mi actitud de querer la pelota, de tener personalidad, y el siguiente partido me puso otra vez de titular. Tiene confianza en el jugador, le gustan los jugadores competitivos y de la cantera. Siempre que ha estado le ha echado un cable al club en cualquier posición en la que ha estado, tanto en el Betis Deportivo como el primer equipo, y tener personas así en un club es muy importante».

Por último, Pepe Mel. El madrileño pudo ser quizás quien mejor entendió a Dani. Primero, juntos vivieron aquellos últimos días del mercado de fichajes de verano del 2015, cuando el entrenador, ya en Primera, dejó a su estrella en el banquillo. El futbolista no terminaba por renovar y comenzaban a sonar con fuerza los rumores sobre el Real Madrid. No salió entonces y en octubre el club anunció la renovación de su joven perla de 19 años hasta el 2020. A partir de ahí, la Primera división empezó a conocer de verdad a Dani Ceballos hasta convertirse en campeón de Europa sub 21 con España.

«Si no me equivoco, fue contra el Villarreal había una incertidumbre de que no se sabía si me iba o me quedaba y había desconcierto con la afición. El míster en ese tiempo, mientras se cerraba el perodo de traspasos, estaba un poco despistado y pese a que era uno de los jugadores más importantes, me dejó en el banquillo. Recuerdo que me dijo que fuera yo, que esto era un proceso que había que pasar, me dio la confianza y después fuimos al campo de Las Palmas y marqué gol. Él llegó en Segunda división, después de un mal comienzo con Julio Velázquez y fue capaz de subirnos a Primera. Recuerdo que debutó en el campo del Alcorcón y que decía que por mis características quería que jugara por fuera para asociarme para dentro y con el paso del tiempo él decía que Dani Ceballos iba a hacer dinero e iba a ser un gran jugador jugando como mediocentro. Creo que no se equivocó y no le faltó la razón. Son entrenadores que son adelantados, que conocen perfectamente a los jóvenes. Este tipo de entrenadores en el fútbol te dan resultados y, visto lo visto, su trayectoria es impecable», rememora Ceballos durante la entrevista sobre su relación con el madrileño.

Por último, también habla el utrerano sobre Manuel Pellegrini, el entrenador que lo dirige ahora siendo él un futbolista mucho más maduro profesional y personalmente. «Tiene mucha similitud con Carlo Ancelotti. Lo comento con los compañeros. Es de esa antigua escuela de tener un trato ejemplar con el jugador, dejarle desenvolverse en el campo siempre dentro de un orden. Es el entrenador con más partidos y con más victorias del club. Ha entrenado a los mejores jugadores de la historia, a los mejores clubes… Pero me quedo por als ganas con las que vive el fútbol, los detalles, cómo prepara los partidos. Eso me hace aprender ese gen competitivo y ganador que tiene pese a llevar tantos años entrenando», finaliza.
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