El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha cesado a última hora del martes como jefe del Ejército al general Oleksandr Sirski y nombró en su lugar nuevo comandante de las Fuerzas Armadas al general Mijailo Drapati, que hasta ahora dirigía las Fuerzas Conjuntas del Ejército. Esta decisión se produce tras varios días de protestas masivas en Kiev y otras ciudades que exigían su destitución exigiendo la vuelta de Fédorov a su puesto de ministro de Defensa y el cese de Sirski.
«Nuestro deseo compartido es uno solo: la victoria sobre el enemigo y unas condiciones en el frente —así como una presión sobre Rusia— que obliguen a Rusia a buscar la paz», ha declarado Zelenski en un comunicado difundido en Telegram. «Se ha recorrido un camino importante, la defensa de Ucrania continúa y todo combatiente merece un trato digno«, ha añadido, y ha resaltado que la decisión fue tomada junto con los principales mandos del Ejército y que buscará un nuevo puesto para Sirski, a quien ha agradecido su labor en el cargo.
El presidente ucraniano ha anunciado además que ha ofrecido al exministro de Defensa, Mijailo Fédorov, cuya salida del cargo la semana pasada precipitó la crisis que ha llevado a la destitución de Sirski, una «posición de importancia en el Gobierno» relacionada con la modernización tecnológica que impulsó al frente de la cartera de Defensa.
La sustitución de Sirski supone el mayor cambio en la cúpula militar ucraniana desde que el propio general reemplazó a Valeri Zaluzhni en febrero de 2024. El cuestionamiento que ha llevado a esta medida se intensificó la semana pasada, después de que Fédorov achacara su salida del Ministerio de Defensa a un conflicto con el general, a quien acusó de no haberse adaptado a la nueva realidad de una guerra dominada por los drones y al que tachó de autoritario y anticuado.
Miles de personas han salido en los últimos días a las calles de Kiev y otras ciudades para reclamar la restitución de Fédorov como ministro de Defensa y la salida de Sirski. Las movilizaciones, protagonizadas en buena medida por jóvenes, veteranos y familiares de militares, han sido las mayores registradas en el país desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022.
El general respondió este lunes a las críticas recibidas recordando que ha sido bajo su mandato cuando los drones han adquirido el protagonismo que tienen actualmente en la estrategia militar de Ucrania. La polémica ha evidenciado una división más amplia entre los partidarios de acelerar la transformación tecnológica del Ejército y los defensores de una estructura de mando más tradicional.
Sirski es un militar de carrera formado en la Unión Soviética y partidario de un sistema de mando más tradicional. Aunque se le atribuyen algunas de las mayores victorias ucranianas, también ha recibido críticas de soldados, veteranos y sectores de la sociedad civil por operaciones con un elevado coste humano y por una cultura de mando excesivamente vertical.
Drapati, que pertenece a una generación de oficiales cuya trayectoria se ha desarrollado durante la guerra contra Rusia, cuenta con experiencia directa en algunos de los frentes más complicados. En 2024 participó en la estabilización de la región de Járkov tras una nueva ofensiva rusa y posteriormente asumió el mando de las Fuerzas Terrestres y de las Fuerzas Conjuntas. Su nombramiento representa una apuesta por un perfil más joven y próximo a las demandas de modernización planteadas por parte del Ejército y de la sociedad ucraniana.
El presidente ucraniano ha nombrado al general Mijailo Drapati como sustituto.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha cesado a última hora del martes como jefe del Ejército al general Oleksandr Sirski y nombró en su lugar nuevo comandante de las Fuerzas Armadas al general Mijailo Drapati, que hasta ahora dirigía las Fuerzas Conjuntas del Ejército. Esta decisión se produce tras varios días de protestas masivas en Kiev y otras ciudades que exigían su destitución exigiendo la vuelta de Fédorov a su puesto de ministro de Defensa y el cese de Sirski.
«Nuestro deseo compartido es uno solo: la victoria sobre el enemigo y unas condiciones en el frente —así como una presión sobre Rusia— que obliguen a Rusia a buscar la paz», ha declarado Zelenski en un comunicado difundido en Telegram. «Se ha recorrido un camino importante, la defensa de Ucrania continúa y todo combatiente merece un trato digno«, ha añadido, y ha resaltado que la decisión fue tomada junto con los principales mandos del Ejército y que buscará un nuevo puesto para Sirski, a quien ha agradecido su labor en el cargo.
El presidente ucraniano ha anunciado además que ha ofrecido al exministro de Defensa, Mijailo Fédorov, cuya salida del cargo la semana pasada precipitó la crisis que ha llevado a la destitución de Sirski, una «posición de importancia en el Gobierno» relacionada con la modernización tecnológica que impulsó al frente de la cartera de Defensa.
La sustitución de Sirski supone el mayor cambio en la cúpula militar ucraniana desde que el propio general reemplazó a Valeri Zaluzhni en febrero de 2024. El cuestionamiento que ha llevado a esta medida se intensificó la semana pasada, después de que Fédorov achacara su salida del Ministerio de Defensa a un conflicto con el general, a quien acusó de no haberse adaptado a la nueva realidad de una guerra dominada por los drones y al que tachó de autoritario y anticuado.
Miles de personas han salido en los últimos días a las calles de Kiev y otras ciudades para reclamar la restitución de Fédorov como ministro de Defensa y la salida de Sirski. Las movilizaciones, protagonizadas en buena medida por jóvenes, veteranos y familiares de militares, han sido las mayores registradas en el país desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022.
El general respondió este lunes a las críticas recibidas recordando que ha sido bajo su mandato cuando los drones han adquirido el protagonismo que tienen actualmente en la estrategia militar de Ucrania. La polémica ha evidenciado una división más amplia entre los partidarios de acelerar la transformación tecnológica del Ejército y los defensores de una estructura de mando más tradicional.
Sirski es un militar de carrera formado en la Unión Soviética y partidario de un sistema de mando más tradicional. Aunque se le atribuyen algunas de las mayores victorias ucranianas, también ha recibido críticas de soldados, veteranos y sectores de la sociedad civil por operaciones con un elevado coste humano y por una cultura de mando excesivamente vertical.
Drapati, que pertenece a una generación de oficiales cuya trayectoria se ha desarrollado durante la guerra contra Rusia, cuenta con experiencia directa en algunos de los frentes más complicados. En 2024 participó en la estabilización de la región de Járkov tras una nueva ofensiva rusa y posteriormente asumió el mando de las Fuerzas Terrestres y de las Fuerzas Conjuntas. Su nombramiento representa una apuesta por un perfil más joven y próximo a las demandas de modernización planteadas por parte del Ejército y de la sociedad ucraniana.
20MINUTOS.ES – Internacional
