¿Cuántas mentiras debería decir Pinocho para que su nariz pesase más que él?

«No digas mentiras que te va a crecer la nariz«. Si se diera el caso en más de un lugar tendríamos un festival de apuñalamientos por narices que han crecido de manera descontrolada. Esta frase de cultura popular fue popularizada por el cuento de Pinocho y, al menos en mi generación y en la anterior, y en la anterior… Y seguramente en la anterior también, potenciada por la película de animación de Disney de 1940.

A la marioneta de madera creada por Gepetto se le promete dar vida como a un niño por parte del Hada Azul si demuestra ser valiente, sincero y generoso. Para ayudarlo en su camino, el hada le asigna a Pepito Grillo como su conciencia, que le ayuda a distinguir entre el bien y el mal. Con el transcurso de la historia, el protagonista se une al espectáculo de marionetas de Stromboli y luego es llevado a la ultraturbia Isla del Placer, donde a muchas de esas generaciones nos traumó cómo los niños se convertían en burros por portarse mal.

A decir verdad, se nota mucho la barrera generacional, ya que si hoy en día se plantease siquiera un lugar donde unos niños se pusieran a fumar o fueran transformados en animales para venderlos de forma vil y cruel se pondría el santo en el cielo en redes sociales, pero hace 85 años, lógicamente, las cosas eran diferentes. Algunos dirán que eran tiempos mejores, otros que ni por asomo, yo pienso que mitad y mitad. En esa época no había internet, y por eso no me gusta, pero con un sueldo normal te podías comprar una casa, una segunda residencia y un coche medianamente decente para ir conduciendo al estanco a comprarle un paquete de tabaco a tu hijo de 5 años. Una vida de contrastes, sin duda.

Durante todo ese trayecto se puede ver cómo Pinocho, al mentir, aumenta el tamaño de su nariz. Una marioneta de madera que, por cada mentira, aumenta de tamaño un apéndice de su cuerpo me intriga un poquito y me genera algunas preguntas. En un mundo donde un hada convierte a una marioneta en un crío real y los demás niños se pueden transformar en burros es necesario un poco de análisis científico.

Bueno, la verdad es que no, pero quería hablar de Pinocho porque me gusta el videojuego inspirado en esta obra, Lies of Pi, y su atmósfera tan lúgubre como la Isla del Placer. El lanzamiento de su segunda parte es el timing ideal para hablar de su condicionamiento nasal. Además, admite que saber cuál es el límite de Pinocho para que no pueda moverse es, como poco, muy intrigante. Llámame loco, pero me da en la nariz que te pica la curiosidad.

La mentira y el centro de masas

Me encanta encontrar estudios sobre temas peculiares, pero he de decir que el mayor descubrimiento que pude realizar, hace ya algunos años, es el Interdisciplinary journal de la Universidad de Leicester. No son estudios científicos en revistas prestigiosas ni mucho menos, pero son papers en los que alumnos de universidad se hacen preguntas particulares sobre películas, series o videojuegos y los abordan como si fueran análisis meticulosos y rigurosos en la medida de lo posible. Un ejercicio maravilloso de análisis digno de mención y necesario para contestar la pregunta de este artículo

En uno de esos documentos se analiza cuántas mentiras podría decir Pinocho antes de caerse debido al crecimiento de su nariz. Cada vez que miente, su nariz se alarga, lo que desplaza su centro de gravedad hacia adelante. El concepto de equilibrio es muy fácil de explicar. Si te levantas y te puedes mantener de pie sin caerte para ningún lado, tienes equilibrio. Si andas en línea recta sin desviarte y esmorrarte contra el pavimento, tienes equilibrio. Si te lanzan un objeto y resulta que es demasiado pesado, te puede vencer y tirarte al suelo, perdiendo el equilibrio. Hay que jugar para entender cómo la nariz de Pinocho puede ser un problema con demasiadas mentiras.

Lo que busca este análisis es que el aumento de tamaño de la nariz hacia adelante sea mayor que la base de su cuerpo, porque así perdería el equilibrio y se caería de cara al suelo. Para los cálculos estimaron el tamaño de Pinocho basándose en la altura de Gepeto y, asumiendo que mide la mitad que él, obtuvieron que la marioneta es de unos 82.9 cm de alto y 18.2 cm de ancho.

No vamos a suponer un Pinocho con forma de Pinocho, aunque sea irónico. Esto es física, hagámoslo algo más simple. Supongamos una forma geométrica básica, como un cubo de 82,9 cm de alto y 18,2 cm de ancho para facilitar los cálculos. Si su centro de gravedad se encuentra en el centro de su cuerpo y si se mueve mucho más adelante de 9,1 cm hacia adelante, se asume que cae. Partiendo de esas suposiciones, calcularon el tamaño de su nariz suponiendo que con cada mentira se duplica en longitud. Y la verdad es que la respuesta no es tan espectacular.

Los cálculos del centro de masa con el aumento de tamaño de la nariz mostraron que, tras seis mentiras, el desplazamiento es tan grande que Pinocho se caería. Sin embargo, el estudio reconoce que hay factores que podrían cambiar esto, como que él se incline hacia atrás o abra más las piernas para mejorar su equilibrio. La conclusión es que solo se pueden decir cinco mentiras para empezar a tambalearse y, a partir de seis, ya se caería. Un dato muy divertido al que se le puede exigir un poco más para alcanzar el summum de la tontería.

La nariz que pesa más que Pinocho

¿Cuántas mentiras harían falta para que Pinocho pesase menos que su nariz? Te recomiendo que pares unos segundos y pienses una cifra. ¿Son más de las que puedes decir tú en un día?¿O en una mañana? ¿O en realidad no son tantas como crees que pueden ser?

El límite para que Pinocho se caiga de morros son cinco mentiras, y siguiendo el mismo criterio de duplicar el tamaño de la nariz por cada una de ellas… No llegaría a la decena de mentiras antes de que su napia pesase más que él. Según el documento anterior, se supone que la marioneta pesa unos 4,5 kg, pero con nueve mentiras su nariz ya pasaría ese límite. Si tienes curiosidad por dónde he sacado ese dato, te dejo aquí mi link de Patreon donde puedes revisar el cálculo, de libre acceso y forma gratuita.

¿Imaginas que tu límite de mentiras antes de no poder moverte fuera de únicamente nueve? ¿Condicionaría mucho tu forma de ser?¿O eres una persona sincera y esta cualidad te sería totalmente indiferente? A Pinocho le supondría un problema grave, pero no habría mejor manera de evitar mentir que un castigo tan severo. A muchas personas, especialmente en el ámbito de la política, le vendría bien una limitación así e igual se lo pensarían dos veces a la hora de decir depende qué cosas. Seguro que se quejarían de que ya no pueden mentir como antes aludiendo a un ‘manda narices’.

 No harían falta muchas mentiras para que su nariz hiciera perder el equilibro a este muñeco de madera.  

«No digas mentiras que te va a crecer la nariz«. Si se diera el caso en más de un lugar tendríamos un festival de apuñalamientos por narices que han crecido de manera descontrolada. Esta frase de cultura popular fue popularizada por el cuento de Pinocho y, al menos en mi generación y en la anterior, y en la anterior… Y seguramente en la anterior también, potenciada por la película de animación de Disney de 1940.

A la marioneta de madera creada por Gepetto se le promete dar vida como a un niño por parte del Hada Azul si demuestra ser valiente, sincero y generoso. Para ayudarlo en su camino, el hada le asigna a Pepito Grillo como su conciencia, que le ayuda a distinguir entre el bien y el mal. Con el transcurso de la historia, el protagonista se une al espectáculo de marionetas de Stromboli y luego es llevado a la ultraturbia Isla del Placer, donde a muchas de esas generaciones nos traumó cómo los niños se convertían en burros por portarse mal.

'Pinocho' es la segunda película animada clásica de Disney y, a día de hoy, sigue siendo una de las más reivindicadas, adaptadas y oscuras del catálogo del estudio. Una proeza nada desdeñable para un pequeñajo mentiroso.
‘Pinocho’ es la segunda película animada clásica de Disney y, a día de hoy, sigue siendo una de las más reivindicadas, adaptadas y oscuras del catálogo del estudio. Una proeza nada desdeñable para un pequeñajo mentiroso.

A decir verdad, se nota mucho la barrera generacional, ya que si hoy en día se plantease siquiera un lugar donde unos niños se pusieran a fumar o fueran transformados en animales para venderlos de forma vil y cruel se pondría el santo en el cielo en redes sociales, pero hace 85 años, lógicamente, las cosas eran diferentes. Algunos dirán que eran tiempos mejores, otros que ni por asomo, yo pienso que mitad y mitad. En esa época no había internet, y por eso no me gusta, pero con un sueldo normal te podías comprar una casa, una segunda residencia y un coche medianamente decente para ir conduciendo al estanco a comprarle un paquete de tabaco a tu hijo de 5 años. Una vida de contrastes, sin duda.

Durante todo ese trayecto se puede ver cómo Pinocho, al mentir, aumenta el tamaño de su nariz. Una marioneta de madera que, por cada mentira, aumenta de tamaño un apéndice de su cuerpo me intriga un poquito y me genera algunas preguntas. En un mundo donde un hada convierte a una marioneta en un crío real y los demás niños se pueden transformar en burros es necesario un poco de análisis científico.

Bueno, la verdad es que no, pero quería hablar de Pinocho porque me gusta el videojuego inspirado en esta obra, Lies of Pi,  y su atmósfera tan lúgubre como la Isla del Placer. El lanzamiento de su segunda parte es el timing ideal para hablar de su condicionamiento nasal. Además, admite que saber cuál es el límite de Pinocho para que no pueda moverse es, como poco, muy intrigante. Llámame loco, pero me da en la nariz que te pica la curiosidad.

Videojuego Lies of Pi
Videojuego Lies of PiPlayStation

La mentira y el centro de masas

Me encanta encontrar estudios sobre temas peculiares, pero he de decir que el mayor descubrimiento que pude realizar, hace ya algunos años,  es el Interdisciplinary journal de la Universidad de Leicester. No son estudios científicos en revistas prestigiosas ni mucho menos, pero son papers en los que alumnos de universidad se hacen preguntas particulares sobre películas, series o videojuegos y los abordan como si fueran análisis meticulosos y rigurosos en la medida de lo posible. Un ejercicio maravilloso de análisis digno de mención y necesario para contestar la pregunta de este artículo

En uno de esos documentos se analiza cuántas mentiras podría decir Pinocho antes de caerse debido al crecimiento de su nariz. Cada vez que miente, su nariz se alarga, lo que desplaza su centro de gravedad hacia adelante. El concepto de equilibrio es muy fácil de explicar. Si te levantas y te puedes mantener de pie sin caerte para ningún lado, tienes equilibrio. Si andas en línea recta sin desviarte y esmorrarte contra el pavimento, tienes equilibrio. Si te lanzan un objeto y resulta que es demasiado pesado, te puede vencer y tirarte al suelo, perdiendo el equilibrio. Hay que jugar para entender cómo la nariz de Pinocho puede ser un problema con demasiadas mentiras.

Lo que busca este análisis es que el aumento de tamaño de la nariz hacia adelante sea mayor que la base de su cuerpo, porque así perdería el equilibrio y se caería de cara al suelo. Para los cálculos estimaron el tamaño de Pinocho basándose en la altura de Gepeto y, asumiendo que mide la mitad que él, obtuvieron que la marioneta es de unos 82.9 cm de alto y 18.2 cm de ancho.

No vamos a suponer un Pinocho con forma de Pinocho, aunque sea irónico. Esto es física, hagámoslo algo más simple. Supongamos una forma geométrica básica, como un cubo de 82,9 cm de alto y 18,2 cm de ancho para facilitar los cálculos. Si su centro de gravedad se encuentra en el centro de su cuerpo y si se mueve mucho más adelante de 9,1 cm hacia adelante, se asume que cae. Partiendo de esas suposiciones, calcularon el tamaño de su nariz suponiendo que con cada mentira se duplica en longitud. Y la verdad es que la respuesta no es tan espectacular.

Pinocho simplificado a "Cubocho" para simplificar los cálculos
Pinocho simplificado a «Cubocho» para simplificar los cálculosRubén Sierra

Los cálculos del centro de masa con el aumento de tamaño de la nariz mostraron que, tras seis mentiras, el desplazamiento es tan grande que Pinocho se caería. Sin embargo, el estudio reconoce que hay factores que podrían cambiar esto, como que él se incline hacia atrás o abra más las piernas para mejorar su equilibrio. La conclusión es que solo se pueden decir cinco mentiras para empezar a tambalearse y, a partir de seis, ya se caería. Un dato muy divertido al que se le puede exigir un poco más para alcanzar el summum de la tontería.

La nariz que pesa más que Pinocho

¿Cuántas mentiras harían falta para que Pinocho pesase menos que su nariz? Te recomiendo que pares unos segundos y pienses una cifra. ¿Son más de las que puedes decir tú en un día?¿O en una mañana? ¿O en realidad no son tantas como crees que pueden ser?

El límite para que Pinocho se caiga de morros son cinco mentiras, y siguiendo el mismo criterio de duplicar el tamaño de la nariz por cada una de ellas… No llegaría a la decena de mentiras antes de que su napia pesase más que él. Según el documento anterior, se supone que la marioneta pesa unos 4,5 kg, pero con nueve mentiras su nariz ya pasaría ese límite. Si tienes curiosidad por dónde he sacado ese dato, te dejo aquí mi link de Patreon donde puedes revisar el cálculo, de libre acceso y forma gratuita.

¿Imaginas que tu límite de mentiras antes de no poder moverte fuera de únicamente nueve? ¿Condicionaría mucho tu forma de ser?¿O eres una persona sincera y esta cualidad te sería totalmente indiferente? A Pinocho le supondría un problema grave, pero no habría mejor manera de evitar mentir que un castigo tan severo. A muchas personas, especialmente en el ámbito de la política, le vendría bien una limitación así e igual se lo pensarían dos veces a la hora de decir depende qué cosas. Seguro que se quejarían de que ya no pueden mentir como antes aludiendo a un ‘manda narices’.

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