La planificación de los equipos de fútbol siempre están abiertas. Incluso con el mercado cerrado permanecen atentas a cualquier circunstancia que haga variar una idea inicial para el futuro. Evidentemente, los contratos suelen marcar el camino. Tanto el momento de la finalización, como el salario que perciben los profesionales, sobre todo en épocas de ahorro, como es el caso del Sevilla FC . Por eso mismo, todo está en venta, sobre todo cuando un futbolista levanta la mano para salir, con palabras o actitud. Es el caso evidente de Rubén Vargas, quien, tras su buen Mundial , está dispuesto a cambiar de aires. De estrella del Sevilla, a jugador al que se le busca destino. Todo muy rápido. No hay tiempo que perder.Y en estas ha saltado al campo a decir que por él se quedaría un tal Chidera Ejuke . El extremo nigeriano estuvo a punto de salir en este mercado y tampoco se puede negar la posibilidad si apareciese una sorpresa. Incluso estuvo entrenando aparte del equipo por imposición del propio club, con Luis García Plaza de la mano del director deportivo al entender que, en su último año de contrato, era el momento de sacarle provecho económico. Sin embargo, ninguna de las propuestas ha convencido al jugador. Y, de momento, el entrenador le está sacando provecho.Salió ante el Rayo y tampoco completó un buen encuentro , aunque fue el momento en el que el Sevilla remontó el partido. En Bilbao sí tuvo más incidencia, ya que hizo el segundo gol y ayudó en defensa cuando el equipo lo pasó un poco peor ante el empuje del Athletic, pese a estar con un equipo menos. «Ejuke estaba para salir y teníamos hasta sustituto, pero se quedó y es jugador mío» , manifestó García Plaza, quien siempre ha defendido que le gustan las condiciones del africano y que es un jugador aprovechable.No le da la titularidad, pero ve en él al jugador que cambia las dinámicas de los partidos por su facilidad para el desborde. No dijo una mala palabra cuando no entrenaba con el equipo y ahora sigue en la misma línea cuando comienza siendo protagonista. No es titular, pero sí decisivo. «No sé con quién voy a contar el 31 . Estamos abiertos a que puede ocurrir cualquier cosa», ha manifestado el entrenador madrileño es más de una ocasión, consciente de que la salida de jugadores con los que le gustaría contar es posible hasta que el martes 1 de septiembre eche el cierre el mercado.El futuro incierto de VargasVargas, por su parte, se entrena en solitario (por unas supuestas molestias) a la espera de que se aclare su futuro . Su adiós, por una cantidad que el Sevilla espera que supere los 15 millones , posibilitará a José Ignacio Navarro para culminar la planificación con un puñado de fichajes. Uno por línea más un extremo a ser posible, donde cuenta con Oso, Alfon y Ejuke del primer equipo más la irrupción de Miguel Sierra . El Sevilla está cogido con alfileres, pero mientras se le sume savia nueva y viejos rockeros con ganas de marcha, será capaz de conseguir sus objetivos. La planificación de los equipos de fútbol siempre están abiertas. Incluso con el mercado cerrado permanecen atentas a cualquier circunstancia que haga variar una idea inicial para el futuro. Evidentemente, los contratos suelen marcar el camino. Tanto el momento de la finalización, como el salario que perciben los profesionales, sobre todo en épocas de ahorro, como es el caso del Sevilla FC . Por eso mismo, todo está en venta, sobre todo cuando un futbolista levanta la mano para salir, con palabras o actitud. Es el caso evidente de Rubén Vargas, quien, tras su buen Mundial , está dispuesto a cambiar de aires. De estrella del Sevilla, a jugador al que se le busca destino. Todo muy rápido. No hay tiempo que perder.Y en estas ha saltado al campo a decir que por él se quedaría un tal Chidera Ejuke . El extremo nigeriano estuvo a punto de salir en este mercado y tampoco se puede negar la posibilidad si apareciese una sorpresa. Incluso estuvo entrenando aparte del equipo por imposición del propio club, con Luis García Plaza de la mano del director deportivo al entender que, en su último año de contrato, era el momento de sacarle provecho económico. Sin embargo, ninguna de las propuestas ha convencido al jugador. Y, de momento, el entrenador le está sacando provecho.Salió ante el Rayo y tampoco completó un buen encuentro , aunque fue el momento en el que el Sevilla remontó el partido. En Bilbao sí tuvo más incidencia, ya que hizo el segundo gol y ayudó en defensa cuando el equipo lo pasó un poco peor ante el empuje del Athletic, pese a estar con un equipo menos. «Ejuke estaba para salir y teníamos hasta sustituto, pero se quedó y es jugador mío» , manifestó García Plaza, quien siempre ha defendido que le gustan las condiciones del africano y que es un jugador aprovechable.No le da la titularidad, pero ve en él al jugador que cambia las dinámicas de los partidos por su facilidad para el desborde. No dijo una mala palabra cuando no entrenaba con el equipo y ahora sigue en la misma línea cuando comienza siendo protagonista. No es titular, pero sí decisivo. «No sé con quién voy a contar el 31 . Estamos abiertos a que puede ocurrir cualquier cosa», ha manifestado el entrenador madrileño es más de una ocasión, consciente de que la salida de jugadores con los que le gustaría contar es posible hasta que el martes 1 de septiembre eche el cierre el mercado.El futuro incierto de VargasVargas, por su parte, se entrena en solitario (por unas supuestas molestias) a la espera de que se aclare su futuro . Su adiós, por una cantidad que el Sevilla espera que supere los 15 millones , posibilitará a José Ignacio Navarro para culminar la planificación con un puñado de fichajes. Uno por línea más un extremo a ser posible, donde cuenta con Oso, Alfon y Ejuke del primer equipo más la irrupción de Miguel Sierra . El Sevilla está cogido con alfileres, pero mientras se le sume savia nueva y viejos rockeros con ganas de marcha, será capaz de conseguir sus objetivos.
La planificación de los equipos de fútbol siempre están abiertas. Incluso con el mercado cerrado permanecen atentas a cualquier circunstancia que haga variar una idea inicial para el futuro. Evidentemente, los contratos suelen marcar el camino. Tanto el momento de la finalización, como el … salario que perciben los profesionales, sobre todo en épocas de ahorro, como es el caso del Sevilla FC. Por eso mismo, todo está en venta, sobre todo cuando un futbolista levanta la mano para salir, con palabras o actitud. Es el caso evidente de Rubén Vargas, quien, tras su buen Mundial, está dispuesto a cambiar de aires. De estrella del Sevilla, a jugador al que se le busca destino. Todo muy rápido. No hay tiempo que perder.
Y en estas ha saltado al campo a decir que por él se quedaría un tal Chidera Ejuke. El extremo nigeriano estuvo a punto de salir en este mercado y tampoco se puede negar la posibilidad si apareciese una sorpresa. Incluso estuvo entrenando aparte del equipo por imposición del propio club, con Luis García Plaza de la mano del director deportivo al entender que, en su último año de contrato, era el momento de sacarle provecho económico. Sin embargo, ninguna de las propuestas ha convencido al jugador. Y, de momento, el entrenador le está sacando provecho.
Salió ante el Rayo y tampoco completó un buen encuentro, aunque fue el momento en el que el Sevilla remontó el partido. En Bilbao sí tuvo más incidencia, ya que hizo el segundo gol y ayudó en defensa cuando el equipo lo pasó un poco peor ante el empuje del Athletic, pese a estar con un equipo menos. «Ejuke estaba para salir y teníamos hasta sustituto, pero se quedó y es jugador mío», manifestó García Plaza, quien siempre ha defendido que le gustan las condiciones del africano y que es un jugador aprovechable.
No le da la titularidad, pero ve en él al jugador que cambia las dinámicas de los partidos por su facilidad para el desborde. No dijo una mala palabra cuando no entrenaba con el equipo y ahora sigue en la misma línea cuando comienza siendo protagonista. No es titular, pero sí decisivo. «No sé con quién voy a contar el 31. Estamos abiertos a que puede ocurrir cualquier cosa», ha manifestado el entrenador madrileño es más de una ocasión, consciente de que la salida de jugadores con los que le gustaría contar es posible hasta que el martes 1 de septiembre eche el cierre el mercado.
El futuro incierto de Vargas
Vargas, por su parte, se entrena en solitario (por unas supuestas molestias) a la espera de que se aclare su futuro. Su adiós, por una cantidad que el Sevilla espera que supere los 15 millones, posibilitará a José Ignacio Navarro para culminar la planificación con un puñado de fichajes. Uno por línea más un extremo a ser posible, donde cuenta con Oso, Alfon y Ejuke del primer equipo más la irrupción de Miguel Sierra. El Sevilla está cogido con alfileres, pero mientras se le sume savia nueva y viejos rockeros con ganas de marcha, será capaz de conseguir sus objetivos.
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