Grindr ha acordado pagar 26 millones de libras (unos 30 millones de euros) por haber compartido información sobre sus usuarios en Inglaterra y Gales, como si conviven con el VIH, o su etnia. Con este acuerdo, hecho público la noche de este lunes, la empresa estadounidense pone fin a una demanda presentada en 2024 por el bufete de abogados Austen Hays en representación de casi 12.000 personas. Grindr cuenta con 14,5 millones de usuarios activos mensuales a nivel global, según sus últimos datos y es la aplicación de citas entre hombres más popular del mundo.
La denuncia colectiva contra la exitosa ‘app’ de citas, usada principalmente por hombres, suma casi 12.000 afectados por unos hechos ocurridos entre 2018 y 2020
Grindr ha acordado pagar 26 millones de libras (unos 30 millones de euros) por haber compartido información sobre sus usuarios en Inglaterra y Gales, como si conviven con el VIH, o su etnia. Con este acuerdo, hecho público la noche de este lunes, la empresa estadounidense pone fin a una demanda presentada en 2024 por el bufete de abogados Austen Hays en representación de casi 12.000 personas. Grindr cuenta con 14,5 millones de usuarios activos mensuales a nivel global, según sus últimos datos y es la aplicación de citas entre hombres más popular del mundo.
El origen de esta demanda es que “Grindr parece haber compartido los datos personales y datos sensibles de sus usuarios con empresas terceras sin solicitar un consentimiento adecuado, incumpliendo la ley británica de protección de datos”, detallan desde el bufete de abogados. Algunos de esos datos incluían “información personal altamente sensible”, como el estado serológico de los usuarios, la fecha de la última prueba de detección del VIH, o si tomaban medicamentos como la PrEP (profilaxis preexposición al virus).
En la red sexual, igual que se consigna la edad, la altura o la etnia, hay casillas específicas referidas al estado serológico de los usuarios, la última vez que se han realizado la prueba del VIH o si están tomando PrEp, con la finalidad de fomentar el sexo seguro y la transparencia. Aunque esos datos no son de obligatoria aportación para tener un perfil, muchos usuarios sí que los rellenan confiando en la confidencialidad de los mismos.
Hace dos años, el bufete Austen Hays inició este proceso en el Tribunal Superior de Inglaterra y Gales con poco más de 600 personas afectadas. Entonces, un portavoz de la compañía afirmó que Grindr nunca había compartido información sanitaria proporcionada por los usuarios “con fines comerciales” y que nunca había “monetizado dicha información”. Desde el bufete, y sospechando que la divulgación de datos podría haber afectado a “miles de usuarios”, iniciaron la búsqueda de más afectados a los que invitaron a unirse a la causa: finalmente, han acabado rozando los 12.000, cuyas identidades han permanecido anónimas.
La denuncia hacía referencia a información compartida entre 2018 y 2020, cuando la app de citas pertenecía a la empresa china Beijing Kunlun Tech, especializada en juegos móviles. Grindr fue fundada en 2009 por Joel Simkhai en Los Ángeles para conectar a la comunidad LGTBIQ+ (principalmente a hombres que tienen sexo con hombres) y solo cinco años después ya sumaba unos cinco millones de usuarios. A comienzos de 2016, Beijing Kunlun Tech se hizo con un 60% de las acciones de la app y dos años después acabó adquiriéndola. En total pagó 240 millones de dólares.
En marzo de 2020, la tecnológica asiática vendió el 98,59% de las acciones a la estadounidense San Vicente Acquisition por 608,5 millones de dólares. Fue una venta por mandato de la Comisión de Inversiones Extranjeras en Estados Unidos (CFIUS), dependiente del Departamento del Tesoro del Gobierno estadounidense, y que, preocupada por la privacidad de los datos, estableció que la venta debía realizarse antes de junio de 2020. Un año antes, Reuters había publicado que Kunlun Tech había compartido información personal de millones de usuarios estadounidenses, incluyendo mensajes privados y su estado serológico.

Desde Grindr han recalcado que “el acuerdo [cerrado en Reino Unido] no incluye ninguna admisión de responsabilidad”. Aunque desde la empresa propietaria de la app niegan las acusaciones, y se refieren al incidente como “prácticas históricas con respecto a los datos previas a 2020”, sí que reconocen “la angustia y la pérdida de confianza expresadas por algunos de sus usuarios del Reino Unido” en relación con ese periodo de tiempo. Según el acuerdo alcanzado, Grindr abonará 13 millones de libras (unos 15 millones de euros) antes de que finalice este año y la otra mitad antes de marzo de 2027.
“Grindr es y sigue siendo un espacio seguro para los usuarios, comprometido con la transparencia, el control por parte de los usuarios y unas prácticas responsables en materia de datos”, han expresado desde la compañía, que cotiza en Bolsa desde 2022.
No es la primera vez que desde un país europeo se sanciona a Grindr. En 2021, la Autoridad noruega de protección de datos (Datatilsynet) concluyó que la aplicación había infringido el reglamento general de protección de datos del país, al compartir información personal con terceros para fines publicitarios sin un consentimiento válido. La Datatilsynet impuso una multa de 65 millones de coronas (unos 5,8 millones de euros) por, según indicaron las autoridades, compartir con terceras partes “datos extremadamente sensibles”, incluida la orientación sexual, la geolocalización o información sobre el VIH.
La investigación, iniciada en 2018, hacía referencia a las empresas Apptimize y Localytics, especializadas en el análisis de aplicaciones. Desde Grindr afirmaron que solo compartían información para mejorar el funcionamiento de la app, pero poco después de que se hiciera público, anunciaron que dejaría de compartir el estado serológico de sus usuarios, así como la fecha de la última prueba del VIH.
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