La familia real celebra la tradicional cena por Portixol ante una semana convulsa marcada por la actualidad

La Familia Real ha vuelto a cerrar una de sus jornadas más tradicionales en Mallorca con una cena que, este año, ha tenido un significado especialmente emotivo. El restaurante Mia, en el puerto de Portixol, volvió a convertirse en el punto de encuentro de los Reyes, sus hijas y la Reina Sofía, en una estancia marcada por una agenda mucho más intensa de lo habitual.Y es que estos días en Palma han estado condicionados por la actualidad nacional e internacional.

 La Familia Real ha vuelto a cerrar una de sus jornadas más tradicionales en Mallorca con una cena que, este año, ha tenido un significado especialmente emotivo. El restaurante M  

La Familia Real ha vuelto a cerrar una de sus jornadas más tradicionales en Mallorca con una cena que, este año, ha tenido un significado especialmente emotivo. El restaurante Mia, en el puerto de Portixol, volvió a convertirse en el punto de encuentro de los Reyes, sus hijas y la Reina Sofía, en una estancia marcada por una agenda mucho más intensa de lo habitual.Y es que estos días en Palma han estado condicionados por la actualidad nacional e internacional.

Felipe VI ha tenido muy presente la situación en Ceuta, marcada por la amenaza contra la soberanía nacional, mientras que su agenda internacional le llevó a viajar de urgencia a Colombia para asistir a la toma de posesión de Abelardo de la Espriella entre el jueves y el sábado.El Rey aterrizó este sábado por la tarde en Palma a bordo de un avión del Ejército del Aire y del Espacio. Desde allí se trasladó al Palacio de la Almudaina, donde presidió la entrega de trofeos de la 44 Copa del Rey Mapfre. Su barco, Hispania, terminó en segunda posición y el Monarca protagonizó un divertido momento al recoger el trofeo junto al resto del equipo de la Armada.Después puso rumbo a Portixol para reunirse con la Reina Sofía, Doña Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía.

A la cena se sumó además Jean Henri Fruchaud, viudo de Tatiana Radziwill, una de las grandes confidentes de Doña Sofía. Su presencia tuvo un componente especialmente emotivo tras las pérdidas sufridas por la Reina emérita el pasado año.La velada se prolongó hasta pasada la medianoche y dejó también una curiosidad de estilo: Sofía recuperó un vestido de Desigual que antes habían lucido su madre y Leonor. Letizia repitió un diseño blanco y Leonor estrenó un vestido de Babbaki.Con esta cita, la Familia Real pone prácticamente el broche a sus apariciones públicas en Mallorca. Leonor y Sofía han protagonizado tres actos, mientras que Letizia ha participado en uno. Ellas previsiblemente abandonarán la isla al comenzar la semana, mientras Felipe VI permanecerá unos días más junto a su madre.

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