Los eclipses de Luna son excepcionales por un «desajuste» de cinco grados

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha explicado que una diferencia de apenas cinco grados entre el plano de la órbita lunar y el de la órbita terrestre alrededor del Sol es la razón por la que los eclipses de Luna son fenómenos relativamente poco frecuentes y no se producen cada mes coincidiendo con la luna llena.

El organismo recordó que un eclipse lunar se produce cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna e impide que la luz solar alcance directamente la superficie del satélite, generando un cono de sombra que oscurece total o parcialmente el disco lunar.

Sin embargo, esa alineación casi perfecta no ocurre en cada ciclo lunar. El IGN señaló que el plano por el que la Luna orbita alrededor de la Tierra está inclinado aproximadamente cinco grados respecto al plano por el que la Tierra gira alrededor del Sol. Ese pequeño «desajuste» geométrico impide que los tres cuerpos celestes se alineen con regularidad y explica por qué los eclipses son mucho más escasos de lo que podría esperarse.

La divulgación coincide con la proximidad del eclipse parcial de Luna previsto para el próximo viernes, visible desde España. Según el calendario astronómico del IGN, el siguiente eclipse lunar observable desde territorio español será un eclipse penumbral el 20 de febrero de 2027.

De hecho, si ambas órbitas coincidieran exactamente en el mismo plano, podrían registrarse hasta doce eclipses de Sol y doce eclipses de Luna cada año. En la práctica, el número total de eclipses anuales suele situarse entre cuatro y siete, sumando tanto los solares como los lunares.

Tipos de oscurecimiento lunar

El organismo también recordó que los eclipses de Luna presentan varias modalidades según la parte de la sombra terrestre por la que transite el satélite. Cuando la Luna entra completamente en la umbra se produce un eclipse total; si sólo una parte del disco lunar penetra en esa región, el eclipse es parcial; y cuando atraviesa exclusivamente la penumbra, el fenómeno recibe la denominación de eclipse penumbral y provoca un oscurecimiento mucho más tenue.

Asimismo, el IGN destacó las diferencias con los eclipses solares. Mientras que éstos sólo pueden contemplarse desde determinadas franjas de la superficie terrestre y suelen durar pocos minutos, los eclipses de Luna son visibles desde cualquier lugar donde sea de noche y pueden prolongarse durante varias horas.

 El plano por el que la Luna orbita alrededor de la Tierra está inclinado unos cinco grados respecto al plano por el que la Tierra gira alrededor del Sol, y eso es lo que lo hace poco frecuente, según el IGN.  

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha explicado que una diferencia de apenas cinco grados entre el plano de la órbita lunar y el de la órbita terrestre alrededor del Sol es la razón por la que los eclipses de Luna son fenómenos relativamente poco frecuentes y no se producen cada mes coincidiendo con la luna llena.

El organismo recordó que un eclipse lunar se produce cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna e impide que la luz solar alcance directamente la superficie del satélite, generando un cono de sombra que oscurece total o parcialmente el disco lunar.

Sin embargo, esa alineación casi perfecta no ocurre en cada ciclo lunar. El IGN señaló que el plano por el que la Luna orbita alrededor de la Tierra está inclinado aproximadamente cinco grados respecto al plano por el que la Tierra gira alrededor del Sol. Ese pequeño «desajuste» geométrico impide que los tres cuerpos celestes se alineen con regularidad y explica por qué los eclipses son mucho más escasos de lo que podría esperarse.

La divulgación coincide con la proximidad del eclipse parcial de Luna previsto para el próximo viernes, visible desde España. Según el calendario astronómico del IGN, el siguiente eclipse lunar observable desde territorio español será un eclipse penumbral el 20 de febrero de 2027.

De hecho, si ambas órbitas coincidieran exactamente en el mismo plano, podrían registrarse hasta doce eclipses de Sol y doce eclipses de Luna cada año. En la práctica, el número total de eclipses anuales suele situarse entre cuatro y siete, sumando tanto los solares como los lunares.

El organismo también recordó que los eclipses de Luna presentan varias modalidades según la parte de la sombra terrestre por la que transite el satélite. Cuando la Luna entra completamente en la umbra se produce un eclipse total; si sólo una parte del disco lunar penetra en esa región, el eclipse es parcial; y cuando atraviesa exclusivamente la penumbra, el fenómeno recibe la denominación de eclipse penumbral y provoca un oscurecimiento mucho más tenue.

Asimismo, el IGN destacó las diferencias con los eclipses solares. Mientras que éstos sólo pueden contemplarse desde determinadas franjas de la superficie terrestre y suelen durar pocos minutos, los eclipses de Luna son visibles desde cualquier lugar donde sea de noche y pueden prolongarse durante varias horas.

 20MINUTOS.ES – Ciencia 

Más Noticias