Tras el estallido de la crisis migratoria de Ceuta, el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, se ha convertido en la cara visible de Marruecos a la hora de explicar la posición de su Gobierno. Este sábado, Ouahbi ha pedido a España la repatriación a territorio marroquí tanto de los migrantes sobrevivientes como los cuerpos de los ahogados durante su intento del cruce del paso del Tarajal hacia la ciudad autónoma de Ceuta el pasado 30 de julio.
En una entrevista a la cadena árabe Al Arabiya, Ouahbi solicita la firma de un acuerdo que devuelva tanto a los supervivientes como a los fallecidos y ha pedido, en términos generales, un enfoque integral para abordar la migración entre los dos países. «Hemos pedido los cuerpos. No nos han dado los cuerpos, así que seguimos hablando de los cuerpos», ha indicado.
Asimismo, Ouahbi ha asegurado que, a día de hoy, España no ha informado a su país sobre el número de migrantes fallecidos. «No tenemos los historiales médicos ni tenemos acceso a la identificación de estos cuerpos. No se pueden entregar los cuerpos sin saber quiénes son estas personas», ha explicado.
Ouahbi ha abogado así por «un acuerdo entre ambas partes» que incluya también a los migrantes vivos, entre los que se encuentran los cientos de menores marroquíes que siguen en la ciudad española. «No distinguimos entre muertos y vivos. Los queremos todos. ¿Por qué esta división? (…). Solo nos piden que aceptemos a los muertos. Es ilógico», ha argumentado. «Estamos dispuestos a enviar autobuses para que vuelvan a Marruecos», ha subrayado.
El titular de Justicia ha subrayado además que Marruecos desconoce cuántos cuerpos de marroquíes hay en Ceuta porque las autoridades españolas no le han facilitado sus informes forenses. «Queremos sus expedientes para determinar si son marroquíes, de África subsahariana o de otros países árabes», precisó.
Cuando se le ha preguntado por qué su país no ha creado un mecanismo para recoger muestras de ADN de las familias de los desaparecidos durante la última oleada migratoria, Ouahbi ha rechazado la propuesta y ha reiterado que corresponde a España entregar los archivos médicos y las fotos de los fallecidos. «Ellos (España) deben probar que son marroquíes», ha añadido.
Ouahbi ha insistido en que Marruecos «no permitirá la entrada de ningún cadáver sin encontrar una solución global mediante un procedimiento y un marco acordado. Todo debe hacerse en el contexto de un acuerdo entre nosotros y los españoles», afirmó.
El ministro ha reconocido que los Gobiernos de ambos países aún no han alcanzado un pacto sobre estas cuestiones pendientes, aunque ha exprseado su confianza en que se llegue a un entendimiento «pronto».
Un total de 18 inmigrantes fueron enterrados este viernes en el cementerio musulmán de Ceuta, tres semanas después de la crisis fronteriza que dejó decenas de muertos y provocó la entrada de más de 72.000 personas en la ciudad autónoma desde Marruecos. Los fallecidos forman parte de las 82 víctimas halladas por España tras la llegada masiva de migrantes registrada a finales de julio en Ceuta.
Las sepulturas fueron señaladas con números para facilitar la localización de los restos en caso de que posteriormente sean reclamados por sus familiares. Las autoridades continúan trabajando en la identificación de las víctimas, un proceso que avanza lentamente.
Defensa de la gestión de la crisis por parte de Marruecos
Sobre la facilidad con la que decenas de miles de migrantes lograron entrar en Ceuta los días 30 y 31 de julio, Ouahbi ha explicado que la decisión de las fuerzas de seguridad marroquíes de no confrontar a los migrantes buscaba evitar víctimas.
Describió la gestión de la crisis por parte de Marruecos como «inteligente», y recordó que la Constitución marroquí garantiza la libertad de circulación. «Hay migrantes que se preguntan: ‘¿Por qué nos impide Marruecos el paso si Ceuta es una ciudad marroquí?'», ha citado.
El ministro marroquí de Justicia aboga por «un acuerdo entre ambas partes» que incluya también a los migrantes vivos, entre ellos los cientos de menores marroquíes que siguen en la ciudad española.
Tras el estallido de la crisis migratoria de Ceuta, el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, se ha convertido en la cara visible de Marruecos a la hora de explicar la posición de su Gobierno. Este sábado, Ouahbi ha pedido a España la repatriación a territorio marroquí tanto de los migrantes sobrevivientes como los cuerpos de los ahogados durante su intento del cruce del paso del Tarajal hacia la ciudad autónoma de Ceuta el pasado 30 de julio.
En una entrevista a la cadena árabe Al Arabiya, Ouahbi solicita la firma de un acuerdo que devuelva tanto a los supervivientes como a los fallecidos y ha pedido, en términos generales, un enfoque integral para abordar la migración entre los dos países. «Hemos pedido los cuerpos. No nos han dado los cuerpos, así que seguimos hablando de los cuerpos», ha indicado.
Asimismo, Ouahbi ha asegurado que, a día de hoy, España no ha informado a su país sobre el número de migrantes fallecidos. «No tenemos los historiales médicos ni tenemos acceso a la identificación de estos cuerpos. No se pueden entregar los cuerpos sin saber quiénes son estas personas», ha explicado.
Ouahbi ha abogado así por «un acuerdo entre ambas partes» que incluya también a los migrantes vivos, entre los que se encuentran los cientos de menores marroquíes que siguen en la ciudad española. «No distinguimos entre muertos y vivos. Los queremos todos. ¿Por qué esta división? (…). Solo nos piden que aceptemos a los muertos. Es ilógico», ha argumentado. «Estamos dispuestos a enviar autobuses para que vuelvan a Marruecos», ha subrayado.
El titular de Justicia ha subrayado además que Marruecos desconoce cuántos cuerpos de marroquíes hay en Ceuta porque las autoridades españolas no le han facilitado sus informes forenses. «Queremos sus expedientes para determinar si son marroquíes, de África subsahariana o de otros países árabes», precisó.
Cuando se le ha preguntado por qué su país no ha creado un mecanismo para recoger muestras de ADN de las familias de los desaparecidos durante la última oleada migratoria, Ouahbi ha rechazado la propuesta y ha reiterado que corresponde a España entregar los archivos médicos y las fotos de los fallecidos. «Ellos (España) deben probar que son marroquíes», ha añadido.
Ouahbi ha insistido en que Marruecos «no permitirá la entrada de ningún cadáver sin encontrar una solución global mediante un procedimiento y un marco acordado. Todo debe hacerse en el contexto de un acuerdo entre nosotros y los españoles», afirmó.
El ministro ha reconocido que los Gobiernos de ambos países aún no han alcanzado un pacto sobre estas cuestiones pendientes, aunque ha exprseado su confianza en que se llegue a un entendimiento «pronto».
Un total de 18 inmigrantes fueron enterrados este viernes en el cementerio musulmán de Ceuta, tres semanas después de la crisis fronteriza que dejó decenas de muertos y provocó la entrada de más de 72.000 personas en la ciudad autónoma desde Marruecos. Los fallecidos forman parte de las 82 víctimas halladas por España tras la llegada masiva de migrantes registrada a finales de julio en Ceuta.
Las sepulturas fueron señaladas con números para facilitar la localización de los restos en caso de que posteriormente sean reclamados por sus familiares. Las autoridades continúan trabajando en la identificación de las víctimas, un proceso que avanza lentamente.
Sobre la facilidad con la que decenas de miles de migrantes lograron entrar en Ceuta los días 30 y 31 de julio, Ouahbi ha explicado que la decisión de las fuerzas de seguridad marroquíes de no confrontar a los migrantes buscaba evitar víctimas.
Describió la gestión de la crisis por parte de Marruecos como «inteligente», y recordó que la Constitución marroquí garantiza la libertad de circulación. «Hay migrantes que se preguntan: ‘¿Por qué nos impide Marruecos el paso si Ceuta es una ciudad marroquí?'», ha citado.
20MINUTOS.ES – Internacional
