Durante décadas, la medicina ha combatido las enfermedades inmunomediadas tratando cada una como un problema aislado del órgano afectado. A un paciente con Crohn se le trataba el intestino; en la psoriasis, la piel, y en la artritis reumatoide, las articulaciones. Sin embargo, la investigación biomédica ha impulsado una revolución silenciosa: hoy se sabe que muchas de estas patologías comparten alteraciones del sistema inmunitario, cuyas defensas atacan por error al propio organismo.
