Sarah Sjostrom acepta el reto tras la maternidad: defender su trono en 50 libre y 50 mariposa

Después de toda una vida dedicada a ganar, Sarah Sjostrom , que cumple 33 años el próximo 17 de agosto, persigue un reto a la altura de su palmarés : desafiar ciertas leyes de la lógica que a veces impera en la natación del hoy, esas que dicen que con más de 30 años es difícil triunfar, o esa otra que señala que no se recupera el nivel después de la maternidad. La sueca está habituada a romper límites. Con 14 años ganó su primera medalla europea; con 32 quiere defender el trono en 50 mariposa y 50 libre y que su hijo Adrian sea testigo desde la grada. Este miércoles (18.37) saltará con el mejor tiempo en la final del 50 mariposa.Su última aparición en competición internacional fue precisamente en París, de donde se llevó los oros en 50 y 100 libre en los Juegos. Después, un tiempo de descanso y de preparación para la vida como madre y atleta a la vez. Adrian nació el 26 de agosto de 2025. Ha pasado un año, pero mucho más para la sueca. Aunque nunca perdió el contacto con el agua, pues no dejó de nadar hasta la última semana de embarazo. «No entrenaba con un objetivo concreto de rendimiento. Pero seguí nadando durante todo mi embarazo. Intenté ir a la piscina al menos cuatro veces por semana. Para mí es importante, no como nadadora, sino como persona, mover el cuerpo. Creo que la última vez que nadé fue diez días o una semana antes de dar», comentó en declaraciones recogidas por AFP.Volvió apenas un mes y medio más tarde del parto («traumático y maravilloso», en sus palabras porque el bebé nació antes de que la ambulancia llegara al hospital) tras pasar el periodo estricto para evitar infecciones. Su regreso a la natación fue paso a paso, pero siempre tuvo en mente un horizonte ambicioso, los Juegos de Los Ángeles 2028. Para ello, la primera brazada hacia la cita olímpica tenía un doble sentido mucho menos codicioso: estudiar los límites del cuerpo una vez se tiene un hijo y ver si podría aspirar a alguna medalla más. «Mentalmente estaba preparada para hacer una pausa, así que no pensé demasiado en la competición durante ese tiempo. Y, por supuesto, después del nacimiento de un hijo, el tiempo pasa muy rápido», admitía la nadadora durante ese tiempo todavía sin el crono marcando sus rutinas.Poco a poco vio que respondía, y se vio con ganas y fuerzas para recuperar el bañador de competición en este 2026. Se ha probado en dos torneos. El primero, en abril, en Suecia. «Fue fácil porque la piscina está a solo 20 minutos en coche de mi casa. No había decidido una fecha para mi regreso. Simplemente me lo tomé día a día y, cuando se acercó la competición en Estocolmo, me dije: ‘Vale, creo que estoy lista y tengo curiosidad por ver lo que puedo hacer’», comentó. El cuerpo se acordaba perfectamente de nadar, y de nadar muy rápido. En la única prueba que probó: 24:36 en los 50 libres.En realidad, solo quería lograr un billete para los Europeos de París . «La meta es un poco extraña comparado con lo que me habría propuesto hace unos años. Pero ahora ese es mi nivel. Primero había que recuperar la técnica, porque después del embarazo, obviamente, mi cuerpo necesitaba aprender a moverse correctamente de nuevo». Pero la mejora no se hizo esperar. En junio, en la competición de Roma, marcó un 23.86 en 50 libres, a solo 25 centésimas del que fue su récord mundial, 23.61. Y se quedó a seis décimas de su propia mejor marca en 50 mariposa. «Me parece increíble haber podido volver a este nivel», sintetizó en aquellos días. El siguiente paso, una medalla en estos campeonatos.Y en su primera zambullida en París 2026, tras 20 meses sin entrenar al nivel que solía, un 25.40 para clasificarse para la final del 50 mariposa con el mejor tiempo de las semifinales. No por nada todavía conserva su nombre en el récord del mundo de esta modalidad, los 24.43 segundos, que logró en 2014. El segundo mejor crono fue para la belga Roos Vanotterdijk, de 21 años. Sjostrom cumple 33 el 17 de agosto.El viernes saltará a por todas en las series y las semifinales del 50 libres, donde espera zambullirse para defender el trono el sábado (18.37 horas). A partir de ahí, Los Ángeles 2028. «Disfruto siguiendo este proceso de regreso, así que es muy agradable ver lo que he hecho este abril, para poder comparar el año que viene y seguir este camino hasta Los Ángeles. Quiero llegar a mis sextos Juegos». Y que Adrian lo vea.Su palmarésJuegos OlímpicosRío 2016: oro en 100 mariposa, plata en 200 libre y bronce en 100 libre.Tokio 2020: plata en 50 libre.París 2024: oro en 50 libre y en 100 libre.Campeonatos del mundoEn piscina larga (de Roma 2009 a Doha 2024): 14 oros, 8 platas, 3 bronces.En piscina corta (de Doha 2014 a Abu Dabi 2021): 6 oros, 4 platas, 1 bronce.Campeonatos de Europa  En piscina larga (de Eindhoven 2008 hasta Roma 2022): 17 oros, 7 platas, 3 bronces.En piscina corta (de Rijeka 2018 a Kazán 2021): 12 oros, 13 platas y 1 bronce. Después de toda una vida dedicada a ganar, Sarah Sjostrom , que cumple 33 años el próximo 17 de agosto, persigue un reto a la altura de su palmarés : desafiar ciertas leyes de la lógica que a veces impera en la natación del hoy, esas que dicen que con más de 30 años es difícil triunfar, o esa otra que señala que no se recupera el nivel después de la maternidad. La sueca está habituada a romper límites. Con 14 años ganó su primera medalla europea; con 32 quiere defender el trono en 50 mariposa y 50 libre y que su hijo Adrian sea testigo desde la grada. Este miércoles (18.37) saltará con el mejor tiempo en la final del 50 mariposa.Su última aparición en competición internacional fue precisamente en París, de donde se llevó los oros en 50 y 100 libre en los Juegos. Después, un tiempo de descanso y de preparación para la vida como madre y atleta a la vez. Adrian nació el 26 de agosto de 2025. Ha pasado un año, pero mucho más para la sueca. Aunque nunca perdió el contacto con el agua, pues no dejó de nadar hasta la última semana de embarazo. «No entrenaba con un objetivo concreto de rendimiento. Pero seguí nadando durante todo mi embarazo. Intenté ir a la piscina al menos cuatro veces por semana. Para mí es importante, no como nadadora, sino como persona, mover el cuerpo. Creo que la última vez que nadé fue diez días o una semana antes de dar», comentó en declaraciones recogidas por AFP.Volvió apenas un mes y medio más tarde del parto («traumático y maravilloso», en sus palabras porque el bebé nació antes de que la ambulancia llegara al hospital) tras pasar el periodo estricto para evitar infecciones. Su regreso a la natación fue paso a paso, pero siempre tuvo en mente un horizonte ambicioso, los Juegos de Los Ángeles 2028. Para ello, la primera brazada hacia la cita olímpica tenía un doble sentido mucho menos codicioso: estudiar los límites del cuerpo una vez se tiene un hijo y ver si podría aspirar a alguna medalla más. «Mentalmente estaba preparada para hacer una pausa, así que no pensé demasiado en la competición durante ese tiempo. Y, por supuesto, después del nacimiento de un hijo, el tiempo pasa muy rápido», admitía la nadadora durante ese tiempo todavía sin el crono marcando sus rutinas.Poco a poco vio que respondía, y se vio con ganas y fuerzas para recuperar el bañador de competición en este 2026. Se ha probado en dos torneos. El primero, en abril, en Suecia. «Fue fácil porque la piscina está a solo 20 minutos en coche de mi casa. No había decidido una fecha para mi regreso. Simplemente me lo tomé día a día y, cuando se acercó la competición en Estocolmo, me dije: ‘Vale, creo que estoy lista y tengo curiosidad por ver lo que puedo hacer’», comentó. El cuerpo se acordaba perfectamente de nadar, y de nadar muy rápido. En la única prueba que probó: 24:36 en los 50 libres.En realidad, solo quería lograr un billete para los Europeos de París . «La meta es un poco extraña comparado con lo que me habría propuesto hace unos años. Pero ahora ese es mi nivel. Primero había que recuperar la técnica, porque después del embarazo, obviamente, mi cuerpo necesitaba aprender a moverse correctamente de nuevo». Pero la mejora no se hizo esperar. En junio, en la competición de Roma, marcó un 23.86 en 50 libres, a solo 25 centésimas del que fue su récord mundial, 23.61. Y se quedó a seis décimas de su propia mejor marca en 50 mariposa. «Me parece increíble haber podido volver a este nivel», sintetizó en aquellos días. El siguiente paso, una medalla en estos campeonatos.Y en su primera zambullida en París 2026, tras 20 meses sin entrenar al nivel que solía, un 25.40 para clasificarse para la final del 50 mariposa con el mejor tiempo de las semifinales. No por nada todavía conserva su nombre en el récord del mundo de esta modalidad, los 24.43 segundos, que logró en 2014. El segundo mejor crono fue para la belga Roos Vanotterdijk, de 21 años. Sjostrom cumple 33 el 17 de agosto.El viernes saltará a por todas en las series y las semifinales del 50 libres, donde espera zambullirse para defender el trono el sábado (18.37 horas). A partir de ahí, Los Ángeles 2028. «Disfruto siguiendo este proceso de regreso, así que es muy agradable ver lo que he hecho este abril, para poder comparar el año que viene y seguir este camino hasta Los Ángeles. Quiero llegar a mis sextos Juegos». Y que Adrian lo vea.Su palmarésJuegos OlímpicosRío 2016: oro en 100 mariposa, plata en 200 libre y bronce en 100 libre.Tokio 2020: plata en 50 libre.París 2024: oro en 50 libre y en 100 libre.Campeonatos del mundoEn piscina larga (de Roma 2009 a Doha 2024): 14 oros, 8 platas, 3 bronces.En piscina corta (de Doha 2014 a Abu Dabi 2021): 6 oros, 4 platas, 1 bronce.Campeonatos de Europa  En piscina larga (de Eindhoven 2008 hasta Roma 2022): 17 oros, 7 platas, 3 bronces.En piscina corta (de Rijeka 2018 a Kazán 2021): 12 oros, 13 platas y 1 bronce.  

Después de toda una vida dedicada a ganar, Sarah Sjostrom, que cumple 33 años el próximo 17 de agosto, persigue un reto a la altura de su palmarés: desafiar ciertas leyes de la lógica que a veces impera en la natación del hoy, … esas que dicen que con más de 30 años es difícil triunfar, o esa otra que señala que no se recupera el nivel después de la maternidad. La sueca está habituada a romper límites. Con 14 años ganó su primera medalla europea; con 32 quiere defender el trono en 50 mariposa y 50 libre y que su hijo Adrian sea testigo desde la grada. Este miércoles (18.37) saltará con el mejor tiempo en la final del 50 mariposa.

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