Viajar en avión con niños puede convertirse en una aventura mucho antes de llegar al destino. Equipaje, documentación, controles de seguridad , esperas, embarque, entretenimiento y, en el caso de los más pequeños, pañales, comida o cambios de ropa forman parte de una preparación que puede marcar la diferencia entre comenzar las vacaciones con calma o hacerlo con los nervios a flor de piel. Para Melanie Anna Berry, Chief Customer Officer de Vueling, el secreto está precisamente en no dejar estos detalles para el último momento: «La mejor forma de evitar imprevistos es planificar el viaje con antelación». La preparación, además, no es igual cuando se viaja con un bebé que cuando se hace con un niño de cinco años o con uno mayor. Cada etapa tiene sus propias necesidades y anticiparse a ellas permite que la experiencia resulte más sencilla para toda la familia. «Cada edad tiene necesidades diferentes», señala Berry, que recomienda adaptar tanto el equipaje de mano como las actividades y la forma de explicar el viaje a la edad del menor.Uno de los errores más habituales es preparar el equipaje pensando únicamente en lo que se necesitará durante las vacaciones, y no tanto en las horas que transcurrirán desde que la familia sale de casa hasta que llega a su destino. En un viaje con niños, el equipaje de mano adquiere una importancia especial porque debe contener todo aquello que pueda hacer falta durante el trayecto . La recomendación de esta compañía aérea es llevar comida o algún tentempié, una muda de ropa, artículos de aseo y algún elemento de entretenimiento. En el caso de los bebés, la lista se amplía: pañales, toallitas, ropa de recambio, leche o comida y algún objeto familiar que pueda ayudarles a sentirse cómodos durante el trayecto.La edad también determina cómo viajará el pequeño. En Vueling, los menores de dos años pueden hacerlo en el regazo de uno de los adultos acompañantes o disponer de un asiento propio, en cuyo caso los padres deben llevar una silla de coche homologada para su utilización en aviones, que se instala en el asiento contiguo. A partir de los tres años, las necesidades cambian. Los juguetes y objetos de entretenimiento adquieren mayor protagonismo, pero no es necesario llenar la maleta de recursos. «Libros, juegos o actividades sencillas ayudan a hacer el vuelo más ameno», explica la experta. Y hay una preparación que puede ser incluso más importante que el entretenimiento: contarles previamente qué va a ocurrir.Para un niño que nunca ha viajado en avión, la experiencia puede estar llena de elementos desconocidos: el aeropuerto, los controles, las colas, el ruido, el despegue, las turbulencias o la sensación de volar. Convertir todo ello en algo previsible puede ayudar a reducir la incertidumbre . «Explicarles con antelación cómo será el viaje suele marcar la diferencia», apunta Berry. Contarles qué ocurrirá en el aeropuerto, cómo es un avión o qué pueden esperar durante el vuelo puede contribuir a que afronten el desplazamiento con mayor tranquilidad e incluso con ilusión.En el caso de los niños que realizan su primer viaje en avión, esta compañía aérea cuenta además con un detalle específico: la tripulación puede entregar a los más pequeños un diploma personalizado de su primer vuelo, una forma de convertir ese momento en un recuerdo especial para ellos. Pero preparar a los pequeños no significa únicamente hablarles del avión. También conviene pensar en aquellos momentos del vuelo que pueden resultar físicamente incómodos. Los cambios de presión durante el despegue y el aterrizaje pueden provocar molestias en los oídos. En los bebés, la succión puede ayudar a aliviar esta sensación, por lo que darles el pecho o el biberón durante estas fases puede resultar útil. El chupete también puede ser una opción. En los niños más mayores, ofrecer agua o algún tentempié adecuado para su edad puede ayudar. Si tienen edad suficiente, también pueden recurrir a un chicle.Llegar con tiempo para no añadir tensión a los pequeñosLas prisas en el aeropuerto son especialmente poco recomendables cuando se viaja en familia. A las gestiones habituales se suman las necesidades de los menores , por lo que contar con margen permite afrontar los controles y el embarque sin añadir tensión. La recomendación es llegar al aeropuerto entre dos y tres horas antes del despegue. Este margen permite facturar el equipaje, pasar los controles de seguridad con tranquilidad y llegar a la puerta de embarque con tiempo, teniendo en cuenta que el embarque suele comenzar unos 40 minutos antes de la salida.También es aconsejable consultar antes del viaje qué servicios para familias están disponibles en el aeropuerto. En los principales aeropuertos de Vueling existen mostradores de facturación específicos para familias con bebés menores de dos años y, en algunos casos, controles de seguridad habilitados para quienes viajan con menores. Las familias con niños menores de dos años disponen además de embarque prioritario. Para estos viajeros, la compañía ofrece también cambiadores para bebés en todos sus aviones y permite facturar gratuitamente hasta dos piezas de equipamiento infantil, como un cochecito, cuco, cuna o silla de coche. El cochecito puede utilizarse hasta la puerta de embarque, donde el personal se encarga de recogerlo.Otro de los aspectos que puede generar dudas entre las familias es la documentación . La recomendación fundamental es comprobar siempre los requisitos específicos del país de destino antes de viajar, ya que pueden variar. En los vuelos nacionales dentro de España, los menores de 14 años pueden viajar sin documentación siempre que figuren en la misma reserva que los adultos acompañantes. No obstante, Vueling recomienda llevar DNI o pasaporte si el menor dispone de ellos, junto con el libro de familia, puesto que las autoridades pueden solicitarlo en determinados aeropuertos.«No hace falta recurrir a las pantallas para que el vuelo se haga corto» Melanie Anna BerryEn el caso de los menores que viajen solos a partir de los 12 años por territorio nacional, deberán llevar un documento oficial de identificación válido, como el DNI o el pasaporte en vigor. En los vuelos internacionales, todos los menores, incluidos los bebés, deben viajar con su propia documentación. En los destinos del espacio Schengen, por norma general, es suficiente con DNI o pasaporte en vigor, aunque conviene comprobar siempre las condiciones concretas del país al que se viaja. Fuera del espacio Schengen, como en Reino Unido o Marruecos, es necesario viajar con pasaporte en vigor y algunos destinos pueden exigir documentación adicional.Si un menor español o residente en España viaja al extranjero sin sus padres o tutores legales, además de su documentación deberá presentar el permiso de viaje correspondiente. Y cuando viaja únicamente con uno de sus progenitores, las autoridades pueden requerir una autorización del progenitor que no le acompaña. El entretenimiento es otro de los grandes retos cuando se viaja con niños, especialmente en vuelos largos. Sin embargo, el avión puede ofrecer también una oportunidad para recuperar juegos y actividades que no requieren una pantalla. «Lo más recomendable es preparar antes del viaje algunas actividades adaptadas a su edad, como libros, cuadernos para colorear o juegos de viaje», aconseja Berry. La clave está en elegir propuestas sencillas, silenciosas y fáciles de recoger para no incomodar al resto de pasajeros . Además, el propio trayecto puede convertirse en una actividad. Mirar por la ventanilla, observar el despegue o intentar identificar paisajes desde el aire puede despertar la curiosidad de los niños y hacer que el tiempo pase de otra manera. Para las familias que sí recurran a las pantallas, algunos aviones de Vueling disponen de WiFi a bordo y permiten acceder a una plataforma de entretenimiento con contenidos que incluyen películas y series infantiles.MÁS INFORMACIÓN noticia No ¿Cuánto cuesta el equipaje de mano en las principales aerolíneas de bajo coste de Europa? noticia No «Hay padres que no se atreven a viajar con sus hijos por miedo a logística» noticia No ¿Cómo planificar un viaje durante el embarazo? noticia No El truco para viajar en avión con bebésAl final, buena parte de los pequeños problemas que pueden aparecer durante un vuelo familiar se pueden prevenir con algo tan sencillo como anticiparse . Revisar la documentación, preparar un equipaje de mano pensado para los niños, conocer los servicios disponibles en el aeropuerto y explicarles previamente cómo será la experiencia son, según la experta, algunos de los pasos que ayudan a viajar con mayor tranquilidad. «La diferencia suele estar en la planificación», concluye Berry. Viajar en avión con niños puede convertirse en una aventura mucho antes de llegar al destino. Equipaje, documentación, controles de seguridad , esperas, embarque, entretenimiento y, en el caso de los más pequeños, pañales, comida o cambios de ropa forman parte de una preparación que puede marcar la diferencia entre comenzar las vacaciones con calma o hacerlo con los nervios a flor de piel. Para Melanie Anna Berry, Chief Customer Officer de Vueling, el secreto está precisamente en no dejar estos detalles para el último momento: «La mejor forma de evitar imprevistos es planificar el viaje con antelación». La preparación, además, no es igual cuando se viaja con un bebé que cuando se hace con un niño de cinco años o con uno mayor. Cada etapa tiene sus propias necesidades y anticiparse a ellas permite que la experiencia resulte más sencilla para toda la familia. «Cada edad tiene necesidades diferentes», señala Berry, que recomienda adaptar tanto el equipaje de mano como las actividades y la forma de explicar el viaje a la edad del menor.Uno de los errores más habituales es preparar el equipaje pensando únicamente en lo que se necesitará durante las vacaciones, y no tanto en las horas que transcurrirán desde que la familia sale de casa hasta que llega a su destino. En un viaje con niños, el equipaje de mano adquiere una importancia especial porque debe contener todo aquello que pueda hacer falta durante el trayecto . La recomendación de esta compañía aérea es llevar comida o algún tentempié, una muda de ropa, artículos de aseo y algún elemento de entretenimiento. En el caso de los bebés, la lista se amplía: pañales, toallitas, ropa de recambio, leche o comida y algún objeto familiar que pueda ayudarles a sentirse cómodos durante el trayecto.La edad también determina cómo viajará el pequeño. En Vueling, los menores de dos años pueden hacerlo en el regazo de uno de los adultos acompañantes o disponer de un asiento propio, en cuyo caso los padres deben llevar una silla de coche homologada para su utilización en aviones, que se instala en el asiento contiguo. A partir de los tres años, las necesidades cambian. Los juguetes y objetos de entretenimiento adquieren mayor protagonismo, pero no es necesario llenar la maleta de recursos. «Libros, juegos o actividades sencillas ayudan a hacer el vuelo más ameno», explica la experta. Y hay una preparación que puede ser incluso más importante que el entretenimiento: contarles previamente qué va a ocurrir.Para un niño que nunca ha viajado en avión, la experiencia puede estar llena de elementos desconocidos: el aeropuerto, los controles, las colas, el ruido, el despegue, las turbulencias o la sensación de volar. Convertir todo ello en algo previsible puede ayudar a reducir la incertidumbre . «Explicarles con antelación cómo será el viaje suele marcar la diferencia», apunta Berry. Contarles qué ocurrirá en el aeropuerto, cómo es un avión o qué pueden esperar durante el vuelo puede contribuir a que afronten el desplazamiento con mayor tranquilidad e incluso con ilusión.En el caso de los niños que realizan su primer viaje en avión, esta compañía aérea cuenta además con un detalle específico: la tripulación puede entregar a los más pequeños un diploma personalizado de su primer vuelo, una forma de convertir ese momento en un recuerdo especial para ellos. Pero preparar a los pequeños no significa únicamente hablarles del avión. También conviene pensar en aquellos momentos del vuelo que pueden resultar físicamente incómodos. Los cambios de presión durante el despegue y el aterrizaje pueden provocar molestias en los oídos. En los bebés, la succión puede ayudar a aliviar esta sensación, por lo que darles el pecho o el biberón durante estas fases puede resultar útil. El chupete también puede ser una opción. En los niños más mayores, ofrecer agua o algún tentempié adecuado para su edad puede ayudar. Si tienen edad suficiente, también pueden recurrir a un chicle.Llegar con tiempo para no añadir tensión a los pequeñosLas prisas en el aeropuerto son especialmente poco recomendables cuando se viaja en familia. A las gestiones habituales se suman las necesidades de los menores , por lo que contar con margen permite afrontar los controles y el embarque sin añadir tensión. La recomendación es llegar al aeropuerto entre dos y tres horas antes del despegue. Este margen permite facturar el equipaje, pasar los controles de seguridad con tranquilidad y llegar a la puerta de embarque con tiempo, teniendo en cuenta que el embarque suele comenzar unos 40 minutos antes de la salida.También es aconsejable consultar antes del viaje qué servicios para familias están disponibles en el aeropuerto. En los principales aeropuertos de Vueling existen mostradores de facturación específicos para familias con bebés menores de dos años y, en algunos casos, controles de seguridad habilitados para quienes viajan con menores. Las familias con niños menores de dos años disponen además de embarque prioritario. Para estos viajeros, la compañía ofrece también cambiadores para bebés en todos sus aviones y permite facturar gratuitamente hasta dos piezas de equipamiento infantil, como un cochecito, cuco, cuna o silla de coche. El cochecito puede utilizarse hasta la puerta de embarque, donde el personal se encarga de recogerlo.Otro de los aspectos que puede generar dudas entre las familias es la documentación . La recomendación fundamental es comprobar siempre los requisitos específicos del país de destino antes de viajar, ya que pueden variar. En los vuelos nacionales dentro de España, los menores de 14 años pueden viajar sin documentación siempre que figuren en la misma reserva que los adultos acompañantes. No obstante, Vueling recomienda llevar DNI o pasaporte si el menor dispone de ellos, junto con el libro de familia, puesto que las autoridades pueden solicitarlo en determinados aeropuertos.«No hace falta recurrir a las pantallas para que el vuelo se haga corto» Melanie Anna BerryEn el caso de los menores que viajen solos a partir de los 12 años por territorio nacional, deberán llevar un documento oficial de identificación válido, como el DNI o el pasaporte en vigor. En los vuelos internacionales, todos los menores, incluidos los bebés, deben viajar con su propia documentación. En los destinos del espacio Schengen, por norma general, es suficiente con DNI o pasaporte en vigor, aunque conviene comprobar siempre las condiciones concretas del país al que se viaja. Fuera del espacio Schengen, como en Reino Unido o Marruecos, es necesario viajar con pasaporte en vigor y algunos destinos pueden exigir documentación adicional.Si un menor español o residente en España viaja al extranjero sin sus padres o tutores legales, además de su documentación deberá presentar el permiso de viaje correspondiente. Y cuando viaja únicamente con uno de sus progenitores, las autoridades pueden requerir una autorización del progenitor que no le acompaña. El entretenimiento es otro de los grandes retos cuando se viaja con niños, especialmente en vuelos largos. Sin embargo, el avión puede ofrecer también una oportunidad para recuperar juegos y actividades que no requieren una pantalla. «Lo más recomendable es preparar antes del viaje algunas actividades adaptadas a su edad, como libros, cuadernos para colorear o juegos de viaje», aconseja Berry. La clave está en elegir propuestas sencillas, silenciosas y fáciles de recoger para no incomodar al resto de pasajeros . Además, el propio trayecto puede convertirse en una actividad. Mirar por la ventanilla, observar el despegue o intentar identificar paisajes desde el aire puede despertar la curiosidad de los niños y hacer que el tiempo pase de otra manera. Para las familias que sí recurran a las pantallas, algunos aviones de Vueling disponen de WiFi a bordo y permiten acceder a una plataforma de entretenimiento con contenidos que incluyen películas y series infantiles.MÁS INFORMACIÓN noticia No ¿Cuánto cuesta el equipaje de mano en las principales aerolíneas de bajo coste de Europa? noticia No «Hay padres que no se atreven a viajar con sus hijos por miedo a logística» noticia No ¿Cómo planificar un viaje durante el embarazo? noticia No El truco para viajar en avión con bebésAl final, buena parte de los pequeños problemas que pueden aparecer durante un vuelo familiar se pueden prevenir con algo tan sencillo como anticiparse . Revisar la documentación, preparar un equipaje de mano pensado para los niños, conocer los servicios disponibles en el aeropuerto y explicarles previamente cómo será la experiencia son, según la experta, algunos de los pasos que ayudan a viajar con mayor tranquilidad. «La diferencia suele estar en la planificación», concluye Berry.
Viajar en avión con niños puede convertirse en una aventura mucho antes de llegar al destino. Equipaje, documentación, controles de seguridad, esperas, embarque, entretenimiento y, en el caso de los más pequeños, pañales, comida o cambios de ropa forman parte de una preparación … que puede marcar la diferencia entre comenzar las vacaciones con calma o hacerlo con los nervios a flor de piel. Para Melanie Anna Berry, Chief Customer Officer de Vueling, el secreto está precisamente en no dejar estos detalles para el último momento: «La mejor forma de evitar imprevistos es planificar el viaje con antelación». La preparación, además, no es igual cuando se viaja con un bebé que cuando se hace con un niño de cinco años o con uno mayor. Cada etapa tiene sus propias necesidades y anticiparse a ellas permite que la experiencia resulte más sencilla para toda la familia. «Cada edad tiene necesidades diferentes», señala Berry, que recomienda adaptar tanto el equipaje de mano como las actividades y la forma de explicar el viaje a la edad del menor.
Uno de los errores más habituales es preparar el equipaje pensando únicamente en lo que se necesitará durante las vacaciones, y no tanto en las horas que transcurrirán desde que la familia sale de casa hasta que llega a su destino. En un viaje con niños, el equipaje de mano adquiere una importancia especial porque debe contener todo aquello que pueda hacer falta durante el trayecto. La recomendación de esta compañía aérea es llevar comida o algún tentempié, una muda de ropa, artículos de aseo y algún elemento de entretenimiento. En el caso de los bebés, la lista se amplía: pañales, toallitas, ropa de recambio, leche o comida y algún objeto familiar que pueda ayudarles a sentirse cómodos durante el trayecto.
La edad también determina cómo viajará el pequeño. En Vueling, los menores de dos años pueden hacerlo en el regazo de uno de los adultos acompañantes o disponer de un asiento propio, en cuyo caso los padres deben llevar una silla de coche homologada para su utilización en aviones, que se instala en el asiento contiguo. A partir de los tres años, las necesidades cambian. Los juguetes y objetos de entretenimiento adquieren mayor protagonismo, pero no es necesario llenar la maleta de recursos. «Libros, juegos o actividades sencillas ayudan a hacer el vuelo más ameno», explica la experta. Y hay una preparación que puede ser incluso más importante que el entretenimiento: contarles previamente qué va a ocurrir.
Para un niño que nunca ha viajado en avión, la experiencia puede estar llena de elementos desconocidos: el aeropuerto, los controles, las colas, el ruido, el despegue, las turbulencias o la sensación de volar. Convertir todo ello en algo previsible puede ayudar a reducir la incertidumbre. «Explicarles con antelación cómo será el viaje suele marcar la diferencia», apunta Berry. Contarles qué ocurrirá en el aeropuerto, cómo es un avión o qué pueden esperar durante el vuelo puede contribuir a que afronten el desplazamiento con mayor tranquilidad e incluso con ilusión.
En el caso de los niños que realizan su primer viaje en avión, esta compañía aérea cuenta además con un detalle específico: la tripulación puede entregar a los más pequeños un diploma personalizado de su primer vuelo, una forma de convertir ese momento en un recuerdo especial para ellos. Pero preparar a los pequeños no significa únicamente hablarles del avión. También conviene pensar en aquellos momentos del vuelo que pueden resultar físicamente incómodos. Los cambios de presión durante el despegue y el aterrizaje pueden provocar molestias en los oídos. En los bebés, la succión puede ayudar a aliviar esta sensación, por lo que darles el pecho o el biberón durante estas fases puede resultar útil. El chupete también puede ser una opción. En los niños más mayores, ofrecer agua o algún tentempié adecuado para su edad puede ayudar. Si tienen edad suficiente, también pueden recurrir a un chicle.
Llegar con tiempo para no añadir tensión a los pequeños
Las prisas en el aeropuerto son especialmente poco recomendables cuando se viaja en familia. A las gestiones habituales se suman las necesidades de los menores, por lo que contar con margen permite afrontar los controles y el embarque sin añadir tensión. La recomendación es llegar al aeropuerto entre dos y tres horas antes del despegue. Este margen permite facturar el equipaje, pasar los controles de seguridad con tranquilidad y llegar a la puerta de embarque con tiempo, teniendo en cuenta que el embarque suele comenzar unos 40 minutos antes de la salida.
También es aconsejable consultar antes del viaje qué servicios para familias están disponibles en el aeropuerto. En los principales aeropuertos de Vueling existen mostradores de facturación específicos para familias con bebés menores de dos años y, en algunos casos, controles de seguridad habilitados para quienes viajan con menores. Las familias con niños menores de dos años disponen además de embarque prioritario. Para estos viajeros, la compañía ofrece también cambiadores para bebés en todos sus aviones y permite facturar gratuitamente hasta dos piezas de equipamiento infantil, como un cochecito, cuco, cuna o silla de coche. El cochecito puede utilizarse hasta la puerta de embarque, donde el personal se encarga de recogerlo.
Otro de los aspectos que puede generar dudas entre las familias es la documentación. La recomendación fundamental es comprobar siempre los requisitos específicos del país de destino antes de viajar, ya que pueden variar. En los vuelos nacionales dentro de España, los menores de 14 años pueden viajar sin documentación siempre que figuren en la misma reserva que los adultos acompañantes. No obstante, Vueling recomienda llevar DNI o pasaporte si el menor dispone de ellos, junto con el libro de familia, puesto que las autoridades pueden solicitarlo en determinados aeropuertos.
«No hace falta recurrir a las pantallas para que el vuelo se haga corto»
Melanie Anna Berry
En el caso de los menores que viajen solos a partir de los 12 años por territorio nacional, deberán llevar un documento oficial de identificación válido, como el DNI o el pasaporte en vigor. En los vuelos internacionales, todos los menores, incluidos los bebés, deben viajar con su propia documentación. En los destinos del espacio Schengen, por norma general, es suficiente con DNI o pasaporte en vigor, aunque conviene comprobar siempre las condiciones concretas del país al que se viaja. Fuera del espacio Schengen, como en Reino Unido o Marruecos, es necesario viajar con pasaporte en vigor y algunos destinos pueden exigir documentación adicional.
Si un menor español o residente en España viaja al extranjero sin sus padres o tutores legales, además de su documentación deberá presentar el permiso de viaje correspondiente. Y cuando viaja únicamente con uno de sus progenitores, las autoridades pueden requerir una autorización del progenitor que no le acompaña.
El entretenimiento es otro de los grandes retos cuando se viaja con niños, especialmente en vuelos largos. Sin embargo, el avión puede ofrecer también una oportunidad para recuperar juegos y actividades que no requieren una pantalla. «Lo más recomendable es preparar antes del viaje algunas actividades adaptadas a su edad, como libros, cuadernos para colorear o juegos de viaje», aconseja Berry. La clave está en elegir propuestas sencillas, silenciosas y fáciles de recoger para no incomodar al resto de pasajeros. Además, el propio trayecto puede convertirse en una actividad. Mirar por la ventanilla, observar el despegue o intentar identificar paisajes desde el aire puede despertar la curiosidad de los niños y hacer que el tiempo pase de otra manera. Para las familias que sí recurran a las pantallas, algunos aviones de Vueling disponen de WiFi a bordo y permiten acceder a una plataforma de entretenimiento con contenidos que incluyen películas y series infantiles.
Al final, buena parte de los pequeños problemas que pueden aparecer durante un vuelo familiar se pueden prevenir con algo tan sencillo como anticiparse. Revisar la documentación, preparar un equipaje de mano pensado para los niños, conocer los servicios disponibles en el aeropuerto y explicarles previamente cómo será la experiencia son, según la experta, algunos de los pasos que ayudan a viajar con mayor tranquilidad. «La diferencia suele estar en la planificación», concluye Berry.
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