No se ha conseguido llegar a un acuerdo. Después de queSilvia Intxaurrondo demandase en los Juzgados de lo Social de Madrid a RTVE a finales del año pasado por «sus nuevas condiciones laborales», será este jueves cuando se celebre la vista que previsiblemente cierre el primer capítulo de un, cuando menos, curioso litigio entre una de las presentadoras estrella de la televisión pública y la Corporación.
La presentadora de La Hora de La 1 demandó a Televisión Española a finales del año pasado por «sus nuevas condiciones laborales» con las que perdió una considerable cantidad de dinero después de que Trabajo obligase a RTVE a regular su situación laboral
No se ha conseguido llegar a un acuerdo. Después de queSilvia Intxaurrondo demandase en los Juzgados de lo Social de Madrid a RTVE a finales del año pasado por «sus nuevas condiciones laborales», será este jueves cuando se celebre la vista que previsiblemente cierre el primer capítulo de un, cuando menos, curioso litigio entre una de las presentadoras estrella de la televisión pública y la Corporación.
Lo previsible es que quede visto para sentencia hoy mismo, y que ni la presentadora ni la dirección de RTVE estén presentes, aunque, según ha podido saber este periódico, la presentadora cuenta con dos testigos que trabajaron en la anterior etapa con ella, en principio para demostrar que las funciones que actualmente realiza en La Hora de La 1 son las mismas que realizaba cuando estaba contratada a través de una empresa.
Aunque la vista no requiere la presencia de la presentadora ni de ningún alto directivo de RTVE y se espera comience y termine mañana, la sentencia tardará unas semanas en conocerse y, dada la cuantía y el precedente laboral que genera para otros rostros de la cadena, lo más probable es que la parte que pierda termine recurriendo el fallo ante el Tribunal Superior de Justicia. Además, según fuentes conocedoras del caso dentro de la televisión pública, existe de la posibilidad de que si Intxaurrondo pierde «decida marcharse», pues la presentadora decidió en septiembre pasado no firmar el conforme de su nuevo contrato.
Silvia Intxaurrondo, a través del bufete de Jon Zabala, abogado especialista en litigios laborales, interpuso una demanda contra RTVE al considerar que su nuevo salario y sus nuevas condiciones laborales, modificadas después de que una Inspección de Trabajo obligase a la televisión pública a regular su situación, no valoraban ni el trabajo que realiza ni se ajustan con lo que cobraba antes de la regularización.
Hace más de dos años, cuando La Hora de La 1 pasó a ser un programa de producción propia de RTVE y lo dejó de producir Tesseo, RTVE quiso que Silvia Intxaurrondo siguiera, junto a Marc Sala -ahora en el Telediario de Fin de Semana-, al frente del programa. Para ello, Intxaurrondo decidió firmar un nuevo contrato como personal externo de RTVE a través de la empresa Sukun Comunicación S.L., una empresa de representación de la que su marido es administrador único. En ese contrato, que firmó por dos años, Intxaurrondo percibiría por La Hora de La 1, según publicó el Portal de Transparencia y la propia RTVE, un máximo de 182.000 euros por cada año, a los que se sumaba otros 87.757 euros al año por su labor de presentadora. Es decir, un máximo de 269.757 euros al año.
Sin embargo, todo cambió la pasada primavera cuando Trabajo abrió una inspección tras una denuncia anónima contra el tipo de contrato suscrito por la presentadora. La inspección tenía que determinar si la relación de Intxaurrondo con RTVE era la correcta, ante la sospecha de que su contrato, de naturaleza mercantil y suscrito en el verano de 2023, tenía la forma jurídica incorrecta. Trabajo inició la investigación al considerar que se trataba de una falsa autónoma. Según expertos en derecho laboral, contratar a autónomos a través de sus sociedades mercantiles supone pagar menos impuestos a Hacienda y no abonar las cotizaciones sociales derivadas de un contrato laboral.
La primera resolución de Trabajo fue obligar a RTVE a dar de alta a Intxaurrondo en la Seguridad Social como persona física. La única forma de hacerlo era con un nuevo contrato que cumpliera con el régimen jurídico. De hecho, una de las alegaciones de la demanda de Intxaurrondo contra RTVE es que a las mismas funciones le debería corresponder el mismo sueldo. Sin embargo, esa petición olvida que se cambió por completo el tipo de contrato y el modelo, pues Intxaurrondo ya no podía ser contratada a través de su empresa por ser ilegal.
Tras realizar las consultas jurídicas oportunas para saber cuál sería el tipo de contrato que se ajustaría a ley, RTVE explicó a Intxaurrondo la situación, advirtiéndole que para regularizar la situación y no enfrentarse a una sanción de Trabajo, Intxaurrondo pasaría a ser personal no fijo de RTVE bajo el convenio de la Corporación Pública, como se encuentran otros rostros de la casa como es el caso de Alejandra Herranz, presentadora y directora del Telediario 1. Y aquí surgió el problema y la posterior demanda, pues no existen sueldos en el convenio de RTVE que alcancen la cantidad por programa que cobraba anteriormente Intxaurrondo por su trabajo.
Tampoco se le podía incluir determinadas condiciones, como pluses tan elevados como los que percibía o el coche que la recogía y la llevaba para presentar y dirigir La Hora de La 1. Como en cualquier negociación, ambas partes mantuvieron negociaciones, pero no se consiguió llegar a buen puerto por lo que ante la inspección de Trabajo, RTVE tuvo que buscar la solución correspondiente para no ser sancionado.
En septiembre, tres meses antes de que Intxaurrondo demandase a la Corporación, RTVE le informó de que ya se le había dado de alta en la Seguridad Social como personal no fijo, que se acogía a convenio, que su salario iba a ser el que recogen las tablas salariales del mismo -la tabla más alta son unos 45.000 euros en 14 pagas más pluses-, su antigüedad -prácticamente ninguna, pues el contrato anterior era a través de una empresa- y con las mismas condiciones que el resto de empleados.
Un salario que se traduce en más de 45.000 euros al año en 14 pagas, a los que habría que incluir los pluses y complementos que permite el convenio, pero que en ningún caso, según explican fuentes sindicales de RTVE, llegarían a la cantidad que Intxaurrondo cobraba antes.
¿Qué puede ocurrir? Según fuentes jurídicas consultadas por este periódico, existen dos posibilidades. La primera, que el juez dar la razón a Intxaurrondo si considera que, aunque la forma de pago debía corregirse por ley, las condiciones económicas reales pactadas no debieron verse alteradas de forma tan drástica, ya que sus funciones y responsabilidades al frente de La Hora de La 1 siguen siendo exactamente las mismas. El juez obligaría a RTVE a reajustar el contrato laboral para garantizarle una retribución equivalente a la anterior, más de 250.000 euros.
Y, por último, que el tribunal dé la razón a RTVE que defiende que la regularización era una obligación legal ineludible y que, una vez integrada en la plantilla como empleada directa, debe regirse obligatoriamente por las tablas y límites salariales que marca el convenio colectivo. Intxaurrondo mantendría su plaza laboral como personal no fijo no indefinido, pero consolidando el recorte salarial.
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