El Sevilla FC de Luis García Plaza mostró dos caras muy diferentes ante el Atlético este sábado. Si bien durante la primera mitad, los de Simeone se llevaron por delante a un Sevilla FC débil y sobrepasado, casi humillado. Tras la reanudación, los sevillistas mantuvieron la templanza y la competitividad para recortar distancias, y demostrar que ambos equipos pertenecen a Primera división . Los tres goles colchoneros en los primeros 45 minutos del encuentro hundieron a los de Nervión en su casa desde bien temprano. Llegaba el baño de realidad en la jornada 3 para los de García Plaza, que en algunos momentos del encuentro parecieron auténticos canteranos al lado de los del Cholo Simeone. No obstante, el Sevilla supo recomponerse y, de la mano de un gran Miguel Sierra, sometió durante gran parte de la segunda mitad a su rival. El canterano recortó distancias y, a ese gol, le siguió un carrusel de ocasiones sevillistas , que no llegaron a materializarse, pero que demostró que este equipo, a pesar de su corto fondo de armario, está muy vivo. Y es que el Sevilla recibió al Atlético con lo puesto tras la salida de Oso y la no convocatoria de Rubén Vargas, que está concretando su traspaso al Olympiacos, o eso dicen. Por tanto, García Plaza sacó a Julio Díaz de inicio para suplir la ausencia de Oso en la izquierda, mientras que colocó a Miguel Sierra en la derecha por delante de un Alfon, que es un melón sin abrir. Fragilidad defensiva inicialEl partido arrancó bonito, con velocidad e intensidad por parte de los dos equipos, pero tras un intercambio de llegadas en ambas áreas, el deja vù llegó al Ramón Sánchez-Pizjuán. Y es que el Sevilla volvió a encajar antes de cumplirse los primeros cinco minutos del encuentro. Igual que ante el Rayo. Kang-In Lee entró como un tornado en el área local, localizó a Baena bien posicionado y le pasó el balón para batir por debajo a Vlachodimos . Una vez más, el Sevilla volvía a encontrarse por debajo en el marcador de forma prematura. A los de García Plaza les cuesta meterse de primeras en los partidos y lo pagan demasiado caro. A pesar del gol, los sevillistas no se amilanaron. Tanto es así que, pocos minutos después del tanto visitante, Robbie Ure casi iguala el encuentro. Julio Díaz le pasó un buen balón, pero el escocés llegó un pelín tarde y en lugar de rematar con la cabeza le dio con el hombro, el esférico se marchó desviado por poco. Tras esto, el partido bajó de pulsaciones con el Atlético intentando cocinar las jugadas, mientras que el Sevilla se mantenía ordenado, intentando desarbolar los planes de los colchoneros. Pasado el primer cuarto de hora del partido, Hjulmand intentó batir a Vlachodimos , pero Castrín interceptó el balón con mucha solvencia. El canterano volvió a hacer dupla con Kike Salas en el centro de la zaga, una pareja que le había funcionado bien a García Plaza el pasado curso. Los mejores minutos del Sevilla de esta primera mitad llegaron en el ecuador de la misma. Los locales consiguieron encadenar varios balones y Guridi lo intentó dentro del área, pero el balón rebotó en la defensa. Kike Salas estuvo rápido, cazó el esférico y probó desde lejos. Se marchó por poco, el Sevilla seguía con vida. No es poco.Pero la debilidad defensiva y la calidad del rival, volvió a penalizar a los locales. Corría el minuto 26, cuando Lookman consigue batir a Suazo y Vlachodimos con un balón que se coló muy ajustadito. Mucho castigo en muy poco tiempo. Respondió rápidamente Peque con un disparo desde fuera del área que repelió Oblak por abajo. El catalán pecó de precipitación, puesto que tenía compañeros bien ubicados para intentarlo de más cerca. Tras el tanto de Lookman, el partido se les fue de las manos al Sevilla, al que se le intuía que le podía caer una goleada sonrojanteLamentablemente, el partido ya se les había ido de las manos a los sevillistas y los de Simeone estaban descontrolados con todo el terreno para ellos. A nadie sorprendió la llegada del tercer tanto de la mano del hambriento Baena . Un potente disparo cruzado desde fuera del área. Los colchoneros se merendaban al Sevilla y se intuía que la goleada iba a ser sonrojante. Y a pesar de todo, Miguel Sierra tuvo una doble ocasión antes del descanso. La primera, sorprende a Oblak con un lanzamiento, que despejó a duras penas y el canterano cogió el rebote y volvió a intentarlo. No sería la única que tendría el conjunto local antes del descanso. Robbie Ure se coló con velocidad en el área de Oblak, pero el meta colchonero llegó antes de que el 9 escocés pudiera cazar el balón. Lo siguió intentando el Sevilla de la mano de Guridi, pero el esloveno no tenía intención de dejarse batir.Sevilla FC Odysseas; Iglesias, A. Castrín, Kike Salas, Suazo; Agoumé, Guridi (Kochorashvili, minuto 55); M. Sierra (Alfon, minuto 78), Peque (Isaac, minuto 68), Julio Díaz (Ejuke, minuto 55), Robbie Ure. Atlético de Madrid Oblak; Marcos Llorente (Giménez, minuto 65), Pubill, Hancko, Grimaldo; Barrios, Hjulmand (Johnny Cardoso, minuto 85), Giuliano, Kang In (Koke, minuto 72); Álex Baena (Rodrigo Mendoza, minuto 85) y Lookman (Arnau Ortiz, minuto 65). Goles 0-1 Álex Baena, minuto 4. 0-2 Lookman, minuto 25. 0-3 Álex Baena, minuto 32. 1-3 M. Sierra, minuto 66. Árbitro Arberola Rojas (Comité Castellanomanchego). Amonestó a Suazo en los locales y a Marcos Llorente y Pubill en los visitantes.Tras el descanso, García Plaza no realizó ningún cambio , a diferencia de lo que hizo en las dos anteriores jornadas. Con el plantel tan corto, el madrileño dosificó al máximo y aprovechó para mandar un mensaje a la dirección deportiva. Sí, otro más, puesto que se ve que sus mensajes siguen sin calar en la planta noble del club.De primeras, parecía que la segunda mitad iba a seguir la misma dinámica que los primeros 45 minutos. Arberola Rojas anuló un tanto a Baena a pocos minutos de la reanudación, pero el Sevilla se supo recomponer y empezó a manejar el dominio del juego. Miguel Sierra se cocinó una gran jugada, se zafó de Hjulmand y le dio el balón a Peque, pero Oblak cumplió con su trabajo. Una lástima, puesto que la exhibición del canterano bien hubiera merecido el premio. Se decidió García Plaza, e ingresó en el terreno de juego a Kororashvili y Ejuke para menear algo el avispero. Fue efectivo este movimiento de piezas, puesto que tanto el georgiano como el extremo nigeriano generaron peligro en área rival, aprovechando un rato de desconexión del Atlético. No le perdió la cara al partido el Sevilla, que iba asentándose en el partido con mucha más comodidad y rondando con peligro, pero sin acierto, la portería colchonera. Tanto fue el cántaro a la fuente, que el Sevilla conseguiría recortar distancias en el minuto 66 . Y lo hizo quien más se lo merecía. Miguel Sierra , con un dificilísimo remate, empalmó de volea un balón que metió por la escuadra de Oblak. Un premio al buen hacer del extremo, que está exprimiendo las oportunidades que le están dando. Sierra tuvo un par de ocasiones más antes de ser sustituido por Alfon, que llevaba desde diciembre de 2025 sin ponerse la camiseta sevillista. El enfado de la grada sevillista, y también del banquillo, llegó cuando Arberola Rojas no pitó un penalti claro de Hjulmand sobre Kike Salas. El VAR revisó la jugada, pero no se señaló la pena máxima de forma inexplicable. El Sevilla siguió a lo suyo, buscando el segundo tanto para, al menos, maquillar esa primera mitad con la que maltrató a su afición. No obstante, las agallas no fueron suficientes y la renta del Atlético era demasiada amplia para conseguir algo más que salvar la honra. El Sevilla FC de Luis García Plaza mostró dos caras muy diferentes ante el Atlético este sábado. Si bien durante la primera mitad, los de Simeone se llevaron por delante a un Sevilla FC débil y sobrepasado, casi humillado. Tras la reanudación, los sevillistas mantuvieron la templanza y la competitividad para recortar distancias, y demostrar que ambos equipos pertenecen a Primera división . Los tres goles colchoneros en los primeros 45 minutos del encuentro hundieron a los de Nervión en su casa desde bien temprano. Llegaba el baño de realidad en la jornada 3 para los de García Plaza, que en algunos momentos del encuentro parecieron auténticos canteranos al lado de los del Cholo Simeone. No obstante, el Sevilla supo recomponerse y, de la mano de un gran Miguel Sierra, sometió durante gran parte de la segunda mitad a su rival. El canterano recortó distancias y, a ese gol, le siguió un carrusel de ocasiones sevillistas , que no llegaron a materializarse, pero que demostró que este equipo, a pesar de su corto fondo de armario, está muy vivo. Y es que el Sevilla recibió al Atlético con lo puesto tras la salida de Oso y la no convocatoria de Rubén Vargas, que está concretando su traspaso al Olympiacos, o eso dicen. Por tanto, García Plaza sacó a Julio Díaz de inicio para suplir la ausencia de Oso en la izquierda, mientras que colocó a Miguel Sierra en la derecha por delante de un Alfon, que es un melón sin abrir. Fragilidad defensiva inicialEl partido arrancó bonito, con velocidad e intensidad por parte de los dos equipos, pero tras un intercambio de llegadas en ambas áreas, el deja vù llegó al Ramón Sánchez-Pizjuán. Y es que el Sevilla volvió a encajar antes de cumplirse los primeros cinco minutos del encuentro. Igual que ante el Rayo. Kang-In Lee entró como un tornado en el área local, localizó a Baena bien posicionado y le pasó el balón para batir por debajo a Vlachodimos . Una vez más, el Sevilla volvía a encontrarse por debajo en el marcador de forma prematura. A los de García Plaza les cuesta meterse de primeras en los partidos y lo pagan demasiado caro. A pesar del gol, los sevillistas no se amilanaron. Tanto es así que, pocos minutos después del tanto visitante, Robbie Ure casi iguala el encuentro. Julio Díaz le pasó un buen balón, pero el escocés llegó un pelín tarde y en lugar de rematar con la cabeza le dio con el hombro, el esférico se marchó desviado por poco. Tras esto, el partido bajó de pulsaciones con el Atlético intentando cocinar las jugadas, mientras que el Sevilla se mantenía ordenado, intentando desarbolar los planes de los colchoneros. Pasado el primer cuarto de hora del partido, Hjulmand intentó batir a Vlachodimos , pero Castrín interceptó el balón con mucha solvencia. El canterano volvió a hacer dupla con Kike Salas en el centro de la zaga, una pareja que le había funcionado bien a García Plaza el pasado curso. Los mejores minutos del Sevilla de esta primera mitad llegaron en el ecuador de la misma. Los locales consiguieron encadenar varios balones y Guridi lo intentó dentro del área, pero el balón rebotó en la defensa. Kike Salas estuvo rápido, cazó el esférico y probó desde lejos. Se marchó por poco, el Sevilla seguía con vida. No es poco.Pero la debilidad defensiva y la calidad del rival, volvió a penalizar a los locales. Corría el minuto 26, cuando Lookman consigue batir a Suazo y Vlachodimos con un balón que se coló muy ajustadito. Mucho castigo en muy poco tiempo. Respondió rápidamente Peque con un disparo desde fuera del área que repelió Oblak por abajo. El catalán pecó de precipitación, puesto que tenía compañeros bien ubicados para intentarlo de más cerca. Tras el tanto de Lookman, el partido se les fue de las manos al Sevilla, al que se le intuía que le podía caer una goleada sonrojanteLamentablemente, el partido ya se les había ido de las manos a los sevillistas y los de Simeone estaban descontrolados con todo el terreno para ellos. A nadie sorprendió la llegada del tercer tanto de la mano del hambriento Baena . Un potente disparo cruzado desde fuera del área. Los colchoneros se merendaban al Sevilla y se intuía que la goleada iba a ser sonrojante. Y a pesar de todo, Miguel Sierra tuvo una doble ocasión antes del descanso. La primera, sorprende a Oblak con un lanzamiento, que despejó a duras penas y el canterano cogió el rebote y volvió a intentarlo. No sería la única que tendría el conjunto local antes del descanso. Robbie Ure se coló con velocidad en el área de Oblak, pero el meta colchonero llegó antes de que el 9 escocés pudiera cazar el balón. Lo siguió intentando el Sevilla de la mano de Guridi, pero el esloveno no tenía intención de dejarse batir.Sevilla FC Odysseas; Iglesias, A. Castrín, Kike Salas, Suazo; Agoumé, Guridi (Kochorashvili, minuto 55); M. Sierra (Alfon, minuto 78), Peque (Isaac, minuto 68), Julio Díaz (Ejuke, minuto 55), Robbie Ure. Atlético de Madrid Oblak; Marcos Llorente (Giménez, minuto 65), Pubill, Hancko, Grimaldo; Barrios, Hjulmand (Johnny Cardoso, minuto 85), Giuliano, Kang In (Koke, minuto 72); Álex Baena (Rodrigo Mendoza, minuto 85) y Lookman (Arnau Ortiz, minuto 65). Goles 0-1 Álex Baena, minuto 4. 0-2 Lookman, minuto 25. 0-3 Álex Baena, minuto 32. 1-3 M. Sierra, minuto 66. Árbitro Arberola Rojas (Comité Castellanomanchego). Amonestó a Suazo en los locales y a Marcos Llorente y Pubill en los visitantes.Tras el descanso, García Plaza no realizó ningún cambio , a diferencia de lo que hizo en las dos anteriores jornadas. Con el plantel tan corto, el madrileño dosificó al máximo y aprovechó para mandar un mensaje a la dirección deportiva. Sí, otro más, puesto que se ve que sus mensajes siguen sin calar en la planta noble del club.De primeras, parecía que la segunda mitad iba a seguir la misma dinámica que los primeros 45 minutos. Arberola Rojas anuló un tanto a Baena a pocos minutos de la reanudación, pero el Sevilla se supo recomponer y empezó a manejar el dominio del juego. Miguel Sierra se cocinó una gran jugada, se zafó de Hjulmand y le dio el balón a Peque, pero Oblak cumplió con su trabajo. Una lástima, puesto que la exhibición del canterano bien hubiera merecido el premio. Se decidió García Plaza, e ingresó en el terreno de juego a Kororashvili y Ejuke para menear algo el avispero. Fue efectivo este movimiento de piezas, puesto que tanto el georgiano como el extremo nigeriano generaron peligro en área rival, aprovechando un rato de desconexión del Atlético. No le perdió la cara al partido el Sevilla, que iba asentándose en el partido con mucha más comodidad y rondando con peligro, pero sin acierto, la portería colchonera. Tanto fue el cántaro a la fuente, que el Sevilla conseguiría recortar distancias en el minuto 66 . Y lo hizo quien más se lo merecía. Miguel Sierra , con un dificilísimo remate, empalmó de volea un balón que metió por la escuadra de Oblak. Un premio al buen hacer del extremo, que está exprimiendo las oportunidades que le están dando. Sierra tuvo un par de ocasiones más antes de ser sustituido por Alfon, que llevaba desde diciembre de 2025 sin ponerse la camiseta sevillista. El enfado de la grada sevillista, y también del banquillo, llegó cuando Arberola Rojas no pitó un penalti claro de Hjulmand sobre Kike Salas. El VAR revisó la jugada, pero no se señaló la pena máxima de forma inexplicable. El Sevilla siguió a lo suyo, buscando el segundo tanto para, al menos, maquillar esa primera mitad con la que maltrató a su afición. No obstante, las agallas no fueron suficientes y la renta del Atlético era demasiada amplia para conseguir algo más que salvar la honra.
El Sevilla FC de Luis García Plaza mostró dos caras muy diferentes ante el Atlético este sábado. Si bien durante la primera mitad, los de Simeone se llevaron por delante a un Sevilla FC débil y sobrepasado, casi humillado. Tras la reanudación, los sevillistas … mantuvieron la templanza y la competitividad para recortar distancias, y demostrar que ambos equipos pertenecen a Primera división. Los tres goles colchoneros en los primeros 45 minutos del encuentro hundieron a los de Nervión en su casa desde bien temprano. Llegaba el baño de realidad en la jornada 3 para los de García Plaza, que en algunos momentos del encuentro parecieron auténticos canteranos al lado de los del Cholo Simeone.
No obstante, el Sevilla supo recomponerse y, de la mano de un gran Miguel Sierra, sometió durante gran parte de la segunda mitad a su rival. El canterano recortó distancias y, a ese gol, le siguió un carrusel de ocasiones sevillistas, que no llegaron a materializarse, pero que demostró que este equipo, a pesar de su corto fondo de armario, está muy vivo.
Y es que el Sevilla FC recibió al Atlético con lo puesto tras la salida de Oso y la no convocatoria de Rubén Vargas, que está concretando su traspaso al Olympiacos. Por tanto, García Plaza sacó a Julio Díaz de inicio para suplir la ausencia de Oso, mientras que sorprendió la suplencia de Sangante.
Fragilidad defensiva inicial
El partido arrancó bonito, con velocidad e intensidad por parte de los dos equipos, pero tras un intercambio de llegadas en ambas áreas, el deja vù llegó al Ramón Sánchez-Pizjuán. Y es que el Sevilla volvió a encajar antes de cumplirse los primeros cinco minutos del encuentro. Igual que ante el Rayo. Kang-In Lee entró como un tornado en el área local, localizó a Baena bien posicionado y le pasó el balón para batir por debajo a Vlachodimos. Una vez más, el Sevilla volvía a encontrarse por debajo en el marcador de forma prematura. A los de García Plaza les cuesta meterse de primeras en los partidos y lo pagan demasiado caro.
A pesar del gol, los sevillistas no se amilanaron. Tanto es así que, pocos minutos después del tanto visitante, Robbie Ure casi iguala el encuentro. Julio Díaz le pasó un buen balón, pero el escocés llegó un pelín tarde y en lugar de rematar con la cabeza le dio con el hombro, el esférico se marchó desviado por poco.
Tras esto, el partido bajó de pulsaciones con el Atlético intentando cocinar las jugadas, mientras que el Sevilla se mantenía ordenado, intentando desarbolar los planes de los colchoneros. Pasado el primer cuarto de hora del partido, Hjulmand intentó batir a Vlachodimos, pero Castrín interceptó el balón con mucha solvencia. El canterano volvió a hacer dupla con Kike Salas en el centro de la zaga, una pareja que le había funcionado bien a García Plaza el pasado curso.
Los mejores minutos del Sevilla de esta primera mitad llegaron en el ecuador de la misma. Los locales consiguieron encadenar varios balones y Guridi lo intentó dentro del área, pero el balón rebotó en la defensa. Kike Salas estuvo rápido, cazó el esférico y probó desde lejos. Se marchó por poco, el Sevilla seguía con vida. No es poco.
Pero la debilidad defensiva y la calidad del rival, volvió a penalizar a los locales. Corría el minuto 26, cuando Lookman consigue batir a Suazo y Vlachodimos con un balón que se coló muy ajustadito. Mucho castigo en muy poco tiempo. Respondió rápidamente Peque con un disparo desde fuera del área que repelió Oblak por abajo. El catalán pecó de precipitación, puesto que tenía compañeros bien ubicados para intentarlo de más cerca.
Tras el tanto de Lookman, el partido se les fue de las manos al Sevilla, al que se le intuía que le podía caer una goleada sonrojante
Lamentablemente, el partido ya se les había ido de las manos a los sevillistas y los de Simeone estaban descontrolados con todo el terreno para ellos. A nadie sorprendió la llegada del tercer tanto de la mano del hambriento Baena. Un potente disparo cruzado desde fuera del área. Los colchoneros se merendaban al Sevilla y se intuía que la goleada iba a ser sonrojante.
Y a pesar de todo, Miguel Sierra tuvo una doble ocasión antes del descanso. La primera, sorprende a Oblak con un lanzamiento, que despejó a duras penas y el canterano cogió el rebote y volvió a intentarlo. No sería la única que tendría el conjunto local antes del descanso. Robbie Ure se coló con velocidad en el área de Oblak, pero el meta colchonero llegó antes de que el 9 escocés pudiera cazar el balón. Lo siguió intentando el Sevilla de la mano de Guridi, pero el esloveno no tenía intención de dejarse batir.
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Sevilla FC
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Atlético de Madrid
Odysseas; Iglesias, A. Castrín, Kike Salas, Suazo; Agoumé, Guridi (Kochorashvili, minuto 55); M. Sierra (Alfon, minuto 78), Peque (Isaac, minuto 68), Julio Díaz (Ejuke, minuto 55), Robbie Ure.
Oblak; Marcos Llorente (Giménez, minuto 65), Pubill, Hancko, Grimaldo; Barrios, Hjulmand (Johnny Cardoso, minuto 85), Giuliano, Kang In (Koke, minuto 72); Álex Baena (Rodrigo Mendoza, minuto 85) y Lookman (Arnau Ortiz, minuto 65).
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Goles
0-1 Álex Baena, minuto 4. 0-2 Lookman, minuto 25. 0-3 Álex Baena, minuto 32. 1-3 M. Sierra, minuto 66. -
Árbitro
Arberola Rojas (Comité Castellanomanchego). Amonestó a Suazo en los locales y a Marcos Llorente y Pubill en los visitantes.
Tras el descanso, García Plaza no realizó ningún cambio, a diferencia de lo que hizo en las dos anteriores jornadas. Con el plantel tan corto, el madrileño dosificó al máximo y aprovechó para mandar un mensaje a la dirección deportiva. Sí, otro más, puesto que se ve que sus mensajes siguen sin calar en la planta noble del club.
De primeras, parecía que la segunda mitad iba a seguir la misma dinámica que los primeros 45 minutos. Arberola Rojas anuló un tanto a Baena a pocos minutos de la reanudación, pero el Sevilla se supo recomponer y empezó a manejar el dominio del juego. Miguel Sierra se cocinó una gran jugada, se zafó de Hjulmand y le dio el balón a Peque, pero Oblak cumplió con su trabajo. Una lástima, puesto que la exhibición del canterano bien hubiera merecido el premio.
Se decidió García Plaza, e ingresó en el terreno de juego a Kororashvili y Ejuke para menear algo el avispero. Fue efectivo este movimiento de piezas, puesto que tanto el georgiano como el extremo nigeriano generaron peligro en área rival, aprovechando un rato de desconexión del Atlético. No le perdió la cara al partido el Sevilla, que iba asentándose en el partido con mucha más comodidad y rondando con peligro, pero sin acierto, la portería colchonera. Tanto fue el cántaro a la fuente, que el Sevilla conseguiría recortar distancias en el minuto 66. Y lo hizo quien más se lo merecía. Miguel Sierra, con un dificilísimo remate, empalmó de volea un balón que metió por la escuadra de Oblak. Un premio al buen hacer del extremo, que está exprimiendo las oportunidades que le están dando. Sierra tuvo un par de ocasiones más antes de ser sustituido por Alfon, que llevaba desde diciembre de 2025 sin ponerse la camiseta sevillista.
El enfado de la grada sevillista, y también del banquillo, llegó cuando Arberola Rojas no pitó un penalti claro de Hjulmand sobre Kike Salas. El VAR revisó la jugada, pero no se señaló la pena máxima de forma inexplicable. El Sevilla siguió a lo suyo, buscando el segundo tanto para, al menos, maquillar esa primera mitad con la que maltrató a su afición. No obstante, las agallas no fueron suficientes y la renta del Atlético era demasiada amplia para conseguir algo más que salvar la honra.
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