Así es el calentamiento súbito estratosférico: el fenómeno atmosférico que amenaza con afectar el tiempo en España

Los expertos señalan que el invierno meteorológico podría adelantarse, especialmente en el hemisferio norte. ¿El motivo? El vórtice polar, es decir, la extensa circulación de aire muy frío que gira alrededor del Polo Norte, está comenzando a dividirse, provocando un descenso acusado de las temperaturas, heladas e incluso nevadas en zonas de menor altitud.

Sin embargo, los fenómenos climáticos no terminan ahí. Los modelos advierten de la posibilidad de que la perturbación de dicho vórtice desencadene un calentamiento súbito estratosférico capaz de modificar el tiempo en España y Europa entera a medio y largo plazo. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EEUU (NOAA) señala que, si se materializa, sus efectos atmosféricos podrían prolongarse hasta 2 meses.

Por el momento, el Centro de Predicción Climática de Estados Unidos (NOAA) ha confirmado el 31 de octubre de 2026 que varios modelos contemplaban la perturbación del vórtice polar durante la primera semana de noviembre, e incluso la posibilidad de evolucionar hacia un calentamiento súbito estratosférico, pero destacan que sería extremadamente raro debido al calendario, pues estos fenómenos suelen suceder durante el invierno.

Calentamiento súbito estratosférico

Un calentamiento súbito estratosférico (CSE) es un fenómeno meteorológico que se produce cuando la temperatura de la estratosfera, una de las capas de la atmósfera, situada aproximadamente entre los 10 y los 50 kilómetros de altura, aumenta de forma muy rápida y pronunciada en pocos días. Algunos expertos prevén que el cambio esta vez se produzca a 30 kilómetros de altura.

Este calentamiento puede provocar que los vientos que giran alrededor del Ártico se debiliten, se desplacen o incluso lleguen a invertirse. El vórtice polar es una gran circulación de vientos que suele mantener el aire muy frío concentrado en las regiones polares durante el invierno. En algunos episodios, la temperatura de esta capa puede aumentar varias decenas de grados (hasta 50 °C) en apenas unos días.

¿Cómo podría afectar el invierno en España?

Aunque el calentamiento se produce a gran altura, los efectos se propagan progresivamente hacia las capas inferiores de la atmósfera. Esto puede alterar la posición y la trayectoria de la corriente en chorro (jet stream), que dirige buena parte de las borrascas y masas de aire que afectan a Europa. Como consecuencia, cambian los patrones meteorológicos habituales y se favorecen situaciones de bloqueo atmosférico, entradas de aire frío o periodos de precipitaciones.

En el caso de España, una de las posibilidades es que aumente la inestabilidad atmosférica durante la segunda mitad de noviembre o a lo largo de diciembre. Una corriente en chorro con mayores ondulaciones podría facilitar la llegada de borrascas procedentes del Atlántico, aunque, dependiendo de la configuración atmosférica, también podría abrir la puerta a entradas de aire frío.

Sin embargo, la predicción estacional de la AEMET para noviembre, diciembre y enero de 2026-2027 señala una mayor probabilidad de que las temperaturas medias se sitúen por encima de los valores habituales en España. El organismo también contempla más posibilidades de precipitaciones superiores a lo normal en la vertiente atlántica, sobre todo en el noroeste peninsular.

 Una alteración atmosférica a 30 kilómetros de altura podría cambiar las condiciones meteorológicas del país, trayendo consigo lluvias y episodios de frío en noviembre y diciembre.  

Los expertos señalan que el invierno meteorológico podría adelantarse, especialmente en el hemisferio norte. ¿El motivo? El vórtice polar, es decir, la extensa circulación de aire muy frío que gira alrededor del Polo Norte, está comenzando a dividirse, provocando un descenso acusado de las temperaturas, heladas e incluso nevadas en zonas de menor altitud.

Sin embargo, los fenómenos climáticos no terminan ahí. Los modelos advierten de la posibilidad de que la perturbación de dicho vórtice desencadene un calentamiento súbito estratosférico capaz de modificar el tiempo en España y Europa entera a medio y largo plazo. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EEUU (NOAA) señala que, si se materializa, sus efectos atmosféricos podrían prolongarse hasta 2 meses.

Por el momento, el Centro de Predicción Climática de Estados Unidos (NOAA) ha confirmado el 31 de octubre de 2026 que varios modelos contemplaban la perturbación del vórtice polar durante la primera semana de noviembre, e incluso la posibilidad de evolucionar hacia un calentamiento súbito estratosférico, pero destacan que sería extremadamente raro debido al calendario, pues estos fenómenos suelen suceder durante el invierno.

Calentamiento súbito estratosférico

Un calentamiento súbito estratosférico (CSE) es un fenómeno meteorológico que se produce cuando la temperatura de la estratosfera, una de las capas de la atmósfera, situada aproximadamente entre los 10 y los 50 kilómetros de altura, aumenta de forma muy rápida y pronunciada en pocos días. Algunos expertos prevén que el cambio esta vez se produzca a 30 kilómetros de altura.

Este calentamiento puede provocar que los vientos que giran alrededor del Ártico se debiliten, se desplacen o incluso lleguen a invertirse. El vórtice polar es una gran circulación de vientos que suele mantener el aire muy frío concentrado en las regiones polares durante el invierno. En algunos episodios, la temperatura de esta capa puede aumentar varias decenas de grados (hasta 50 °C) en apenas unos días.

¿Cómo podría afectar el invierno en España?

Aunque el calentamiento se produce a gran altura, los efectos se propagan progresivamente hacia las capas inferiores de la atmósfera. Esto puede alterar la posición y la trayectoria de la corriente en chorro (jet stream), que dirige buena parte de las borrascas y masas de aire que afectan a Europa. Como consecuencia, cambian los patrones meteorológicos habituales y se favorecen situaciones de bloqueo atmosférico, entradas de aire frío o periodos de precipitaciones.

En el caso de España, una de las posibilidades es que aumente la inestabilidad atmosférica durante la segunda mitad de noviembre o a lo largo de diciembre. Una corriente en chorro con mayores ondulaciones podría facilitar la llegada de borrascas procedentes del Atlántico, aunque, dependiendo de la configuración atmosférica, también podría abrir la puerta a entradas de aire frío.

Sin embargo, la predicción estacional de la AEMET para noviembre, diciembre y enero de 2026-2027 señala una mayor probabilidad de que las temperaturas medias se sitúen por encima de los valores habituales en España. El organismo también contempla más posibilidades de precipitaciones superiores a lo normal en la vertiente atlántica, sobre todo en el noroeste peninsular.

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