Dennis González (22 años) necesita pasar por el fisio antes de atender a ABC. Ha sido una temporada muy difícil para él por las lesiones y ha aprendido a que el entrenamiento fuera del agua también es fundamental. Estas dos últimas semanas ha dado el todo por el todo, rutina tras rutina, ejercicio tras ejercicio, detalles y más detalles para llevar el solo, el dúo mixto libre y la prueba de equipo acrobático casi automatizado a los Europeos de París (del 31 de julio al 16 de agosto). Todo lo automatizado que puede ser una disciplina que combina arte, música, músculos, apneas y compenetración. Reconoce que llega justo, pero a tope, a este campeonato después de operarse el hombro derecho y todo lo que conlleva de frustración, dolor y recuperación. Por eso habla de otra natación artística, más sana, y llena de arte como el que ha aprendido a sacar cada vez mejor desde que se convirtió en aquel niño que soñaba con ser.¿El éxito de medallas y visibilidad de los Mundiales de Singapur le cambió la vida?Más que eso, me cambió la vida entrar en la dinámica del equipo. Entrenar con todas, no apartado, que incluso era una piscina distinta para el dúo mixto. Es justo lo que quería, la integración en el grupo. Para mí ha sido un antes y un después.¿Cómo llega usted y el equipo a estos Europeos?Después de la operación de hombro no me he podido preparar muy bien, pero era el mejor año para hacerlo y estoy orgulloso del trabajo, aunque no sea en mis mejores condiciones. He trabajado mucho en una etapa un poco complicada. Y como equipo hemos estado trabajando muchísimas cosas en las que durante una temporada con muchas competiciones no teníamos tiempo. Vamos al Europeo no solo buscando resultados, ojalá tenerlos, pero también para guiar a la natación artística hacia otro camino para deportistas y espectadores.¿Y hacia dónde es?Creo que estaba siendo una artística muy aburrida y nada sana. Andrea Fuentes está intentando explotar la parte más artística y, además, lo intenta desde el punto de vista más sano. Pero sin perder lo que somos y lo que conlleva buscar ese oro que queremos. En las rutinas libres buscamos la máxima dificultad explotando la artística. Y en las técnicas, igual no vamos con tanta dificultad, pero subiremos en artística. Es lo que intentaremos explotar, arriesgar, como en un experimento. Porque tenemos claro que queremos unos resultados y conlleva también unos riesgos por hacer cosas diferentes.¿Cómo puede ser un deporte de élite más sano?Estamos todos los países con la espalda fatal. Hay muchas posiciones arqueadas, que ahora son las que dan más puntuación, y cada vez más apneas. Son malísimas, pero es lo que se busca en la dificultad. Si queremos mantenernos como deportistas este no es el camino. Y Andrea intenta esto: lo tenemos que hacer, pero que la base para ejecutarlo sea desde la forma correcta. ¿A qué se refiere con lo de aburrida?La dificultad está estipulada, y para mí eso lo hace aburrido. Todo el mundo hará los mismos movimientos para llegar a una rutina con una dificultad mayor para que nos puntúe. Nosotros intentamos cambiarlo. En la competición en Pontevedra ya nos dijeron que las rutinas no parecían técnicas, es lo que intentamos defender. Otra artística.«Estamos todos los países con la espalda fatal. Muchas posiciones arqueadas, que ahora son las que dan más puntuación, y cada vez más apneas, que son malísimas» Dennis González Nadador de sincronizada¿Qué ocurre cuando llega Andrea Fuentes con ideas nuevas: surge algo de miedo?A veces un poco por a ver qué se la ha ocurrido esta vez. Pero en realidad abrazamos lo que nos proponga porque sabemos que cualquier locura suya tendrá futuro. Y si no, aprenderemos de ello.En el solo está completamente expuesto ante los jueces. ¿Impresiona o le ha enseñado la vida a superar esas miradas?En las primeras competiciones estaba muy nervioso. Tanto que casi ni miraba a los jueces ni al público. Estaba tan centrado en lo que tenía que hacer, y en mí, que no llegaba más allá. Pero ahora es mi punto fuerte, la artística.¿Cuál es su mayor miedo en una competición?Los ‘base mark’. Aún le tengo un poco de miedo a eso. Pero creo que más miedo me da no poder demostrar en competición lo que he podido entrenar. He entrenado mucho para no hacerlo. Hay muchas variables, lo sé, pero es importante que salga perfecto dando todo lo que pueda.«Vamos a por resultados, pero también a guiar este deporte hacia otro camino» Dennis González Nadador de sincronizadaApneas, expresión, fuerza… ¿se puede disfrutar?Cuando más disfruto es cuando estoy respirando. Porque me dejo llevar y ya no pienso más. Me suelto. El otro momento es cuando acabas y te has dejado ahí lo mejor que tenías. Esa sensación antes de la nota es magnífica.¿Cómo entrena la expresividad? ¿Refleja algo de su propia vida?No es tanto entrenar la expresión como la intención que le pones a la coreografía. la expresión puede ser distinta en cada uno, porque somos diferentes y cada uno tenemos nuestra personalidad, pero es más el transmitir el mensaje que tú quieres. Yo soy bastante expresivo. En el solo hay muchos momentos en los que me dejo llevar porque la música me lo pide. Andrea ni siquiera me indica qué tengo que hacer, porque mi manera de ser ya hace muchísimo. Luchar en contra de lo que tú eres hace más difícil sacar la intención y la expresión que explotar lo que tienes tuyo.«Luchar en contra de lo que tú eres hace más difícil sacar la intención y la expresión que explotar lo que tienes tuyo»Andrea Fuentes siempre ha defendido en ayudarles a sacar lo mejor de ustedes mismos, ¿cómo es entrenar con ella día a día?Hay una transparencia total. Esta temporada yo he tenido que decirle algunas cosas. No lo iba a hacer, pero sí le dije que lo mandaría todo a la mierda. Porque han sido unos meses sin poder ni entrar en el agua con el hombro y verlo desde fuera. Y ella te responde: ‘hazlo, si lo necesitas, hazlo’. No te va a obligar a estar aquí. En muchos momentos estás mal, pero se lleva lo mejor posible, y Andrea siempre busca lo mejor para nosotros. Si estamos en un momento más difícil, nos da más espacio. Bueno, siempre que no sea a dos días de competir, claro. Siempre intenta abrazar lo que somos, lo que pensamos y lo que sentimos para entendernos. ¿Y cómo es esa mezcla entre la exigencia del deporte de élite a por un oro y esa libertad que les da?En un entrenamiento son muchísimas horas y es difícil estar concentrado siempre. Y hay semanas muy duras. Pero al mismo tiempo es motivante. Andrea intenta que veamos las cosas, sin broncas, solo diciéndonos por qué hacemos esto, por qué lo hemos hecho mal. Intenta sacar lo mejor de cada uno para que dentro del agua seamos una unidad. Todos buscamos el mismo objetivo y eso nos une.¿Qué fórmula secreta hay detrás de la química con Iris Tió?Somos muy muy diferentes en gustos y en todo, incluso en lo que comemos. Pero compartimos una manera de nadar muy parecida. Buscamos que el otro esté cómodo y también que sea natural. Desde el primer minuto que estuvimos entrenando fue increíble. Tenemos mucha complicidad, y Andrea nos ha ayudado a sacar mucho de nosotros.¿Qué parte de su personalidad sentía que debía esconder y ahora la expresa con naturalidad en el agua?Soy una persona muy competitiva, pero no tan positivamente. Soy competitiva conmigo mismo, de exigirme mucho y de enfadarme porque no me salgan las cosas como quiero. Pero he aprendido a verme desde otra perspectiva para no machacarme. Porque me acabo destruyendo como deportista si me ofusco en lo que he hecho mal y no me doy cuenta de las pequeñas mejoras. Y es un bucle. Eso es algo en lo que me ha ayudado mucho el deporte y el equipo, a verme de una manera diferente; y es algo que agradezco porque lo aplico también a la vida.«Más que mas medallas en Singapur, me cambió la vida entrar en la dinámica del equipo; entrenar con todas, no apartado» Dennis González Nadador de sincronizada¿Y a quién ve ahora en el agua durante una competición?Me veo a mí. Pero también veo mi yo de pequeño. Todo este sueño empieza cuando veo a Pau Ribes y Gemma Mengual, me acuerdo de ese momento exactamente. Y ahora soy yo el que está ahí, y puede que con niños viéndome. Es emocionante estar donde soñaba de pequeño.¿Cómo saldría orgulloso del Europeo?Estoy orgulloso ya de que, a pesar de lo que ha pasado esta temporada, he sabido sacar mi mejor versión dentro de mis posibilidades. No me puedo exigir mucho porque no puedo. Pero quiero acabar y decir ‘he hecho lo que quería’.¿Necesita a veces apagar la música de los altavoces?Cuando salgo de la piscina intento desconectar, porque así me conecto mucho mejor después. Mentalmente soy una persona que se puede saturar. Por eso me gusta ir con gente de fuera, aunque sea a pasear, estar con mis estudios. Me escurro como una esponja para volver a llenarla después. Dennis González (22 años) necesita pasar por el fisio antes de atender a ABC. Ha sido una temporada muy difícil para él por las lesiones y ha aprendido a que el entrenamiento fuera del agua también es fundamental. Estas dos últimas semanas ha dado el todo por el todo, rutina tras rutina, ejercicio tras ejercicio, detalles y más detalles para llevar el solo, el dúo mixto libre y la prueba de equipo acrobático casi automatizado a los Europeos de París (del 31 de julio al 16 de agosto). Todo lo automatizado que puede ser una disciplina que combina arte, música, músculos, apneas y compenetración. Reconoce que llega justo, pero a tope, a este campeonato después de operarse el hombro derecho y todo lo que conlleva de frustración, dolor y recuperación. Por eso habla de otra natación artística, más sana, y llena de arte como el que ha aprendido a sacar cada vez mejor desde que se convirtió en aquel niño que soñaba con ser.¿El éxito de medallas y visibilidad de los Mundiales de Singapur le cambió la vida?Más que eso, me cambió la vida entrar en la dinámica del equipo. Entrenar con todas, no apartado, que incluso era una piscina distinta para el dúo mixto. Es justo lo que quería, la integración en el grupo. Para mí ha sido un antes y un después.¿Cómo llega usted y el equipo a estos Europeos?Después de la operación de hombro no me he podido preparar muy bien, pero era el mejor año para hacerlo y estoy orgulloso del trabajo, aunque no sea en mis mejores condiciones. He trabajado mucho en una etapa un poco complicada. Y como equipo hemos estado trabajando muchísimas cosas en las que durante una temporada con muchas competiciones no teníamos tiempo. Vamos al Europeo no solo buscando resultados, ojalá tenerlos, pero también para guiar a la natación artística hacia otro camino para deportistas y espectadores.¿Y hacia dónde es?Creo que estaba siendo una artística muy aburrida y nada sana. Andrea Fuentes está intentando explotar la parte más artística y, además, lo intenta desde el punto de vista más sano. Pero sin perder lo que somos y lo que conlleva buscar ese oro que queremos. En las rutinas libres buscamos la máxima dificultad explotando la artística. Y en las técnicas, igual no vamos con tanta dificultad, pero subiremos en artística. Es lo que intentaremos explotar, arriesgar, como en un experimento. Porque tenemos claro que queremos unos resultados y conlleva también unos riesgos por hacer cosas diferentes.¿Cómo puede ser un deporte de élite más sano?Estamos todos los países con la espalda fatal. Hay muchas posiciones arqueadas, que ahora son las que dan más puntuación, y cada vez más apneas. Son malísimas, pero es lo que se busca en la dificultad. Si queremos mantenernos como deportistas este no es el camino. Y Andrea intenta esto: lo tenemos que hacer, pero que la base para ejecutarlo sea desde la forma correcta. ¿A qué se refiere con lo de aburrida?La dificultad está estipulada, y para mí eso lo hace aburrido. Todo el mundo hará los mismos movimientos para llegar a una rutina con una dificultad mayor para que nos puntúe. Nosotros intentamos cambiarlo. En la competición en Pontevedra ya nos dijeron que las rutinas no parecían técnicas, es lo que intentamos defender. Otra artística.«Estamos todos los países con la espalda fatal. Muchas posiciones arqueadas, que ahora son las que dan más puntuación, y cada vez más apneas, que son malísimas» Dennis González Nadador de sincronizada¿Qué ocurre cuando llega Andrea Fuentes con ideas nuevas: surge algo de miedo?A veces un poco por a ver qué se la ha ocurrido esta vez. Pero en realidad abrazamos lo que nos proponga porque sabemos que cualquier locura suya tendrá futuro. Y si no, aprenderemos de ello.En el solo está completamente expuesto ante los jueces. ¿Impresiona o le ha enseñado la vida a superar esas miradas?En las primeras competiciones estaba muy nervioso. Tanto que casi ni miraba a los jueces ni al público. Estaba tan centrado en lo que tenía que hacer, y en mí, que no llegaba más allá. Pero ahora es mi punto fuerte, la artística.¿Cuál es su mayor miedo en una competición?Los ‘base mark’. Aún le tengo un poco de miedo a eso. Pero creo que más miedo me da no poder demostrar en competición lo que he podido entrenar. He entrenado mucho para no hacerlo. Hay muchas variables, lo sé, pero es importante que salga perfecto dando todo lo que pueda.«Vamos a por resultados, pero también a guiar este deporte hacia otro camino» Dennis González Nadador de sincronizadaApneas, expresión, fuerza… ¿se puede disfrutar?Cuando más disfruto es cuando estoy respirando. Porque me dejo llevar y ya no pienso más. Me suelto. El otro momento es cuando acabas y te has dejado ahí lo mejor que tenías. Esa sensación antes de la nota es magnífica.¿Cómo entrena la expresividad? ¿Refleja algo de su propia vida?No es tanto entrenar la expresión como la intención que le pones a la coreografía. la expresión puede ser distinta en cada uno, porque somos diferentes y cada uno tenemos nuestra personalidad, pero es más el transmitir el mensaje que tú quieres. Yo soy bastante expresivo. En el solo hay muchos momentos en los que me dejo llevar porque la música me lo pide. Andrea ni siquiera me indica qué tengo que hacer, porque mi manera de ser ya hace muchísimo. Luchar en contra de lo que tú eres hace más difícil sacar la intención y la expresión que explotar lo que tienes tuyo.«Luchar en contra de lo que tú eres hace más difícil sacar la intención y la expresión que explotar lo que tienes tuyo»Andrea Fuentes siempre ha defendido en ayudarles a sacar lo mejor de ustedes mismos, ¿cómo es entrenar con ella día a día?Hay una transparencia total. Esta temporada yo he tenido que decirle algunas cosas. No lo iba a hacer, pero sí le dije que lo mandaría todo a la mierda. Porque han sido unos meses sin poder ni entrar en el agua con el hombro y verlo desde fuera. Y ella te responde: ‘hazlo, si lo necesitas, hazlo’. No te va a obligar a estar aquí. En muchos momentos estás mal, pero se lleva lo mejor posible, y Andrea siempre busca lo mejor para nosotros. Si estamos en un momento más difícil, nos da más espacio. Bueno, siempre que no sea a dos días de competir, claro. Siempre intenta abrazar lo que somos, lo que pensamos y lo que sentimos para entendernos. ¿Y cómo es esa mezcla entre la exigencia del deporte de élite a por un oro y esa libertad que les da?En un entrenamiento son muchísimas horas y es difícil estar concentrado siempre. Y hay semanas muy duras. Pero al mismo tiempo es motivante. Andrea intenta que veamos las cosas, sin broncas, solo diciéndonos por qué hacemos esto, por qué lo hemos hecho mal. Intenta sacar lo mejor de cada uno para que dentro del agua seamos una unidad. Todos buscamos el mismo objetivo y eso nos une.¿Qué fórmula secreta hay detrás de la química con Iris Tió?Somos muy muy diferentes en gustos y en todo, incluso en lo que comemos. Pero compartimos una manera de nadar muy parecida. Buscamos que el otro esté cómodo y también que sea natural. Desde el primer minuto que estuvimos entrenando fue increíble. Tenemos mucha complicidad, y Andrea nos ha ayudado a sacar mucho de nosotros.¿Qué parte de su personalidad sentía que debía esconder y ahora la expresa con naturalidad en el agua?Soy una persona muy competitiva, pero no tan positivamente. Soy competitiva conmigo mismo, de exigirme mucho y de enfadarme porque no me salgan las cosas como quiero. Pero he aprendido a verme desde otra perspectiva para no machacarme. Porque me acabo destruyendo como deportista si me ofusco en lo que he hecho mal y no me doy cuenta de las pequeñas mejoras. Y es un bucle. Eso es algo en lo que me ha ayudado mucho el deporte y el equipo, a verme de una manera diferente; y es algo que agradezco porque lo aplico también a la vida.«Más que mas medallas en Singapur, me cambió la vida entrar en la dinámica del equipo; entrenar con todas, no apartado» Dennis González Nadador de sincronizada¿Y a quién ve ahora en el agua durante una competición?Me veo a mí. Pero también veo mi yo de pequeño. Todo este sueño empieza cuando veo a Pau Ribes y Gemma Mengual, me acuerdo de ese momento exactamente. Y ahora soy yo el que está ahí, y puede que con niños viéndome. Es emocionante estar donde soñaba de pequeño.¿Cómo saldría orgulloso del Europeo?Estoy orgulloso ya de que, a pesar de lo que ha pasado esta temporada, he sabido sacar mi mejor versión dentro de mis posibilidades. No me puedo exigir mucho porque no puedo. Pero quiero acabar y decir ‘he hecho lo que quería’.¿Necesita a veces apagar la música de los altavoces?Cuando salgo de la piscina intento desconectar, porque así me conecto mucho mejor después. Mentalmente soy una persona que se puede saturar. Por eso me gusta ir con gente de fuera, aunque sea a pasear, estar con mis estudios. Me escurro como una esponja para volver a llenarla después.
Dennis González (22 años) necesita pasar por el fisio antes de atender a ABC. Ha sido una temporada muy difícil para él por las lesiones y ha aprendido a que el entrenamiento fuera del agua también es fundamental. Estas dos últimas semanas ha dado … el todo por el todo, rutina tras rutina, ejercicio tras ejercicio, detalles y más detalles para llevar el solo, el dúo mixto libre y la prueba de equipo acrobático casi automatizado a los Europeos de París (del 31 de julio al 16 de agosto). Todo lo automatizado que puede ser una disciplina que combina arte, música, músculos, apneas y compenetración. Reconoce que llega justo, pero a tope, a este campeonato después de operarse el hombro derecho y todo lo que conlleva de frustración, dolor y recuperación. Por eso habla de otra natación artística, más sana, y llena de arte como el que ha aprendido a sacar cada vez mejor desde que se convirtió en aquel niño que soñaba con ser.
¿El éxito de medallas y visibilidad de los Mundiales de Singapur le cambió la vida?
Más que eso, me cambió la vida entrar en la dinámica del equipo. Entrenar con todas, no apartado, que incluso era una piscina distinta para el dúo mixto. Es justo lo que quería, la integración en el grupo. Para mí ha sido un antes y un después.
¿Cómo llega usted y el equipo a estos Europeos?
Después de la operación de hombro no me he podido preparar muy bien, pero era el mejor año para hacerlo y estoy orgulloso del trabajo, aunque no sea en mis mejores condiciones. He trabajado mucho en una etapa un poco complicada. Y como equipo hemos estado trabajando muchísimas cosas en las que durante una temporada con muchas competiciones no teníamos tiempo. Vamos al Europeo no solo buscando resultados, ojalá tenerlos, pero también para guiar a la natación artística hacia otro camino para deportistas y espectadores.
¿Y hacia dónde es?
Creo que estaba siendo una artística muy aburrida y nada sana. Andrea Fuentes está intentando explotar la parte más artística y, además, lo intenta desde el punto de vista más sano. Pero sin perder lo que somos y lo que conlleva buscar ese oro que queremos. En las rutinas libres buscamos la máxima dificultad explotando la artística. Y en las técnicas, igual no vamos con tanta dificultad, pero subiremos en artística. Es lo que intentaremos explotar, arriesgar, como en un experimento. Porque tenemos claro que queremos unos resultados y conlleva también unos riesgos por hacer cosas diferentes.
¿Cómo puede ser un deporte de élite más sano?
Estamos todos los países con la espalda fatal. Hay muchas posiciones arqueadas, que ahora son las que dan más puntuación, y cada vez más apneas. Son malísimas, pero es lo que se busca en la dificultad. Si queremos mantenernos como deportistas este no es el camino. Y Andrea intenta esto: lo tenemos que hacer, pero que la base para ejecutarlo sea desde la forma correcta.
¿A qué se refiere con lo de aburrida?
La dificultad está estipulada, y para mí eso lo hace aburrido. Todo el mundo hará los mismos movimientos para llegar a una rutina con una dificultad mayor para que nos puntúe. Nosotros intentamos cambiarlo. En la competición en Pontevedra ya nos dijeron que las rutinas no parecían técnicas, es lo que intentamos defender. Otra artística.
«Estamos todos los países con la espalda fatal. Muchas posiciones arqueadas, que ahora son las que dan más puntuación, y cada vez más apneas, que son malísimas»
Dennis González
Nadador de sincronizada
¿Qué ocurre cuando llega Andrea Fuentes con ideas nuevas: surge algo de miedo?
A veces un poco por a ver qué se la ha ocurrido esta vez. Pero en realidad abrazamos lo que nos proponga porque sabemos que cualquier locura suya tendrá futuro. Y si no, aprenderemos de ello.
En el solo está completamente expuesto ante los jueces. ¿Impresiona o le ha enseñado la vida a superar esas miradas?
En las primeras competiciones estaba muy nervioso. Tanto que casi ni miraba a los jueces ni al público. Estaba tan centrado en lo que tenía que hacer, y en mí, que no llegaba más allá. Pero ahora es mi punto fuerte, la artística.
¿Cuál es su mayor miedo en una competición?
Los ‘base mark’. Aún le tengo un poco de miedo a eso. Pero creo que más miedo me da no poder demostrar en competición lo que he podido entrenar. He entrenado mucho para no hacerlo. Hay muchas variables, lo sé, pero es importante que salga perfecto dando todo lo que pueda.
«Vamos a por resultados, pero también a guiar este deporte hacia otro camino»
Dennis González
Nadador de sincronizada
Apneas, expresión, fuerza… ¿se puede disfrutar?
Cuando más disfruto es cuando estoy respirando. Porque me dejo llevar y ya no pienso más. Me suelto. El otro momento es cuando acabas y te has dejado ahí lo mejor que tenías. Esa sensación antes de la nota es magnífica.
¿Cómo entrena la expresividad? ¿Refleja algo de su propia vida?
No es tanto entrenar la expresión como la intención que le pones a la coreografía. la expresión puede ser distinta en cada uno, porque somos diferentes y cada uno tenemos nuestra personalidad, pero es más el transmitir el mensaje que tú quieres. Yo soy bastante expresivo. En el solo hay muchos momentos en los que me dejo llevar porque la música me lo pide. Andrea ni siquiera me indica qué tengo que hacer, porque mi manera de ser ya hace muchísimo. Luchar en contra de lo que tú eres hace más difícil sacar la intención y la expresión que explotar lo que tienes tuyo.
«Luchar en contra de lo que tú eres hace más difícil sacar la intención y la expresión que explotar lo que tienes tuyo»
Andrea Fuentes siempre ha defendido en ayudarles a sacar lo mejor de ustedes mismos, ¿cómo es entrenar con ella día a día?
Hay una transparencia total. Esta temporada yo he tenido que decirle algunas cosas. No lo iba a hacer, pero sí le dije que lo mandaría todo a la mierda. Porque han sido unos meses sin poder ni entrar en el agua con el hombro y verlo desde fuera. Y ella te responde: ‘hazlo, si lo necesitas, hazlo’. No te va a obligar a estar aquí. En muchos momentos estás mal, pero se lleva lo mejor posible, y Andrea siempre busca lo mejor para nosotros. Si estamos en un momento más difícil, nos da más espacio. Bueno, siempre que no sea a dos días de competir, claro. Siempre intenta abrazar lo que somos, lo que pensamos y lo que sentimos para entendernos.
¿Y cómo es esa mezcla entre la exigencia del deporte de élite a por un oro y esa libertad que les da?
En un entrenamiento son muchísimas horas y es difícil estar concentrado siempre. Y hay semanas muy duras. Pero al mismo tiempo es motivante. Andrea intenta que veamos las cosas, sin broncas, solo diciéndonos por qué hacemos esto, por qué lo hemos hecho mal. Intenta sacar lo mejor de cada uno para que dentro del agua seamos una unidad. Todos buscamos el mismo objetivo y eso nos une.
¿Qué fórmula secreta hay detrás de la química con Iris Tió?
Somos muy muy diferentes en gustos y en todo, incluso en lo que comemos. Pero compartimos una manera de nadar muy parecida. Buscamos que el otro esté cómodo y también que sea natural. Desde el primer minuto que estuvimos entrenando fue increíble. Tenemos mucha complicidad, y Andrea nos ha ayudado a sacar mucho de nosotros.
¿Qué parte de su personalidad sentía que debía esconder y ahora la expresa con naturalidad en el agua?
Soy una persona muy competitiva, pero no tan positivamente. Soy competitiva conmigo mismo, de exigirme mucho y de enfadarme porque no me salgan las cosas como quiero. Pero he aprendido a verme desde otra perspectiva para no machacarme. Porque me acabo destruyendo como deportista si me ofusco en lo que he hecho mal y no me doy cuenta de las pequeñas mejoras. Y es un bucle. Eso es algo en lo que me ha ayudado mucho el deporte y el equipo, a verme de una manera diferente; y es algo que agradezco porque lo aplico también a la vida.
«Más que mas medallas en Singapur, me cambió la vida entrar en la dinámica del equipo; entrenar con todas, no apartado»
Dennis González
Nadador de sincronizada
¿Y a quién ve ahora en el agua durante una competición?
Me veo a mí. Pero también veo mi yo de pequeño. Todo este sueño empieza cuando veo a Pau Ribes y Gemma Mengual, me acuerdo de ese momento exactamente. Y ahora soy yo el que está ahí, y puede que con niños viéndome. Es emocionante estar donde soñaba de pequeño.
¿Cómo saldría orgulloso del Europeo?
Estoy orgulloso ya de que, a pesar de lo que ha pasado esta temporada, he sabido sacar mi mejor versión dentro de mis posibilidades. No me puedo exigir mucho porque no puedo. Pero quiero acabar y decir ‘he hecho lo que quería’.
¿Necesita a veces apagar la música de los altavoces?
Cuando salgo de la piscina intento desconectar, porque así me conecto mucho mejor después. Mentalmente soy una persona que se puede saturar. Por eso me gusta ir con gente de fuera, aunque sea a pasear, estar con mis estudios. Me escurro como una esponja para volver a llenarla después.
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