Donde se hospedan las musas

En Deià el arte forma parte del paisaje. Desde que Gertrude Stein le confió a Robert Graves que éste era «el paraíso, si podía soportarlo», escritores, músicos y artistas han encontrado en el pequeño pueblo de la Tramuntana un lugar donde inspirarse. La Residencia, A Belmond Hotel Mallorca, prolonga ese espíritu desde hace más de cuarenta años.Este hotel de 66 habitaciones y suites, integrado en varias casas señoriales de los siglos XVI y XVII, nació con una vocación poco habitual: convertir el arte en parte esencial de la experiencia. Para ello, sus fundadores contaron desde el inicio con la complicidad del artista estadounidense afincado en Deià George Sheridan, quien contribuyó a dar forma al proyecto artístico.De aquella visión surgió Sa Tafona, la antigua almazara transformada en galería, que continúa acogiendo exposiciones abiertas al público y mantiene un estrecho vínculo con la comunidad local. Además, ese legado se traduce hoy en una colección permanente de más de 800 obras repartidas por todo el hotel y en iniciativas como los Art & Walks, recorridos guiados que invitan a descubrir la colección, los talleres de artistas y artesanos de Deià y la profunda relación entre el paisaje y la creación.

 La Residencia, A Belmond Hotel, Mallorca lleva décadas haciendo de la hospitalidad un arte. Ahora la Fundación Loewe se suma a ese legado creativo.  

En Deià el arte forma parte del paisaje. Desde que Gertrude Stein le confió a Robert Graves que éste era «el paraíso, si podía soportarlo», escritores, músicos y artistas han encontrado en el pequeño pueblo de la Tramuntana un lugar donde inspirarse. La Residencia, A Belmond Hotel Mallorca, prolonga ese espíritu desde hace más de cuarenta años.
Este hotel de 66 habitaciones y suites, integrado en varias casas señoriales de los siglos XVI y XVII, nació con una vocación poco habitual: convertir el arte en parte esencial de la experiencia. Para ello, sus fundadores contaron desde el inicio con la complicidad del artista estadounidense afincado en Deià George Sheridan, quien contribuyó a dar forma al proyecto artístico.
De aquella visión surgió Sa Tafona, la antigua almazara transformada en galería, que continúa acogiendo exposiciones abiertas al público y mantiene un estrecho vínculo con la comunidad local. Además, ese legado se traduce hoy en una colección permanente de más de 800 obras repartidas por todo el hotel y en iniciativas como los Art & Walks, recorridos guiados que invitan a descubrir la colección, los talleres de artistas y artesanos de Deià y la profunda relación entre el paisaje y la creación.

La creatividad impregna cada rincón. Si en El Olivo, con el chef Pablo Aranda a la cabeza, la restauración es puro arte, el Café Miró rinde homenaje al pintor catalán –que hizo de Mallorca su hogar– exhibiendo una enorme selección de litografías originales. A partir del 28 de agosto, ese diálogo entre generaciones continuará con la exposición de su nieto Joan Punyet Miró en Sa Tafona.
La última incorporación a este ecosistema creativo es el programa Artists in Residencia, desarrollado este año por primera vez junto a la Fundación Loewe. Así, tres creadoras vinculadas al Loewe Craft Prize viven y trabajan durante dos meses en el hotel para desarrollar nuevas obras inspiradas por la luz y el paisaje de Mallorca. Durante su estancia compartirán su proceso creativo con los huéspedes en encuentros de formato íntimo, reforzando una idea que La Residencia cultiva desde hace décadas: el lujo no consiste en contemplar el arte, sino en convivir con él.

El legado de George y Cecilie Sheridan pervive en Sa Tafona de la mano de su hija Amy, hoy al frente de la galería del hotel. Abierta al público de marzo a noviembre, este septiembre celebra la IX edición del George Sheridan Art Prize. www.belmond.com

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